La confesión de Jadue en EE.UU.: “Participé de un esquema para defraudar al aceptar sobornos”

El juez del Distrito Este de la Corte de Nueva York Raymond. J. Dearie aceptó la solicitud de CIPER de liberar la transcripción de la audiencia en que el 23 de noviembre de 2015 el ex presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), Sergio Jadue, se declaró culpable de haber conspirado para cometer delitos de crimen organizado (racketeering conspiracy) y de haber sido parte de una conspiración para realizar fraude con transacciones bancarias (wire fraud) en perjuicio de la FIFA, la Conmebol (Confederación Sudamericana de Fútbol) y la Concacaf (Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol).

Jadue admitió explícitamente haber recibido sobornos para adjudicar la transmisión televisiva de los principales torneos de fútbol de América y arriesga hasta 20 años de prisión en Estados Unidos, aunque por haber llegado a un acuerdo con la Fiscalía es probable que la sentencia sea mucho más leve.

La transcripción de la audiencia tiene 36 páginas en Inglés, pero el juez Dearie accedió también a liberar un documento anexo (identificado como exhibit 3) que contiene la confesión de Jadue en Español. En esa declaración de una carilla y media, Jadue confiesa haber recibido sobornos de empresas para obtener los derechos de transmisión de la Copa Sudamericana y la Copa América, incluyendo la Copa América Centenario que comienza este 3 de junio en Estados Unidos.

Respecto al primer cargo, de crimen organizado, Jadue reconoció lo siguiente:

Comenzando aproximadamente en 2012, yo acordé con ejecutivos de marketing deportivo y oficiales de fútbol afiliados a FIFA y Conmebol varios esquemas involucrando el pago y recibo de sobornos en conexión con Ia venta de derechos de los medios de comunicación y marketing de torneos de fútbol.

En particular, yo y otros oficiales de fútbol recibimos sobornos de las compañías de marketing de deportes, las cuales pagaron los sobornos para obtener, mantener y renovar los derechos de televisión en los torneos de Ia Copa Libertadores, Copa Sudamericana, Recopa Sudamericana, Copa América y Copa América Centenario”.

En cuanto al segundo delito, de fraude con transacciones bancarias, Jadue confesó:

Desde aproximadamente 2012 a 2015, yo, a sabiendas e intencionalmente de acuerdo con otros oficiales de fútbol y ejecutivos de marketing deportivo, acordé participar en un esquema de defraudar a FIFA, Conmebol y Concacaf de su derecho a servicios honestos al aceptar sobornos. Yo y otros oficiales de fútbol mantuvimos posiciones de autoridad y confianza dentro de estas organizaciones de fútbol. A pesar de esto, compañías de marketing deportivo nos hicieron pagos de soborno para obtener y mantener los derechos de marketing en el torneo de Copa América, incluyendo una edición del torneo programada a ser jugada en los Estados Unidos en 2016. Para llevar a cabo el esquema, yo, junto con otros oficiales de fútbol y ejecutivos de marketing deportivo, utilizamos instalaciones de transferencia e instituciones financieras localizadas en Estados Unidos, entre otros países, para hacer y recibir los pagos de soborno”.

Raymond J. Dearie (Fuente: New York Law Journal)
Raymond J. Dearie (Fuente: New York Law Journal)

Jadue no mencionó en su confesión a las compañías que pagaron los sobornos, pero la investigación de la Fiscalía de EE.UU. reveló que se trató de la empresa  Datisa, que opera con el nombre de fantasía de WeMatch. El ex presidente de la ANFP tampoco identificó a los otros dirigentes deportivos que participaron del fraude ni dio a conocer el monto de la coima que recibió. Sin embargo, en noviembre de 2015 el ex presidente de la ANFP aceptó que la Fiscalía le incautara hasta US$2,2 millones, equivalente al soborno recibido. Parte de ese dinero se obtuvo desde la cuenta R201414K1 del Banco UBS a nombre de la sociedad Lisburn Strategies Inc., domiciliada en el paraíso fiscal Islas Vírgenes Británicas (ver reportaje de CIPER:  Acuerdo de Jadue con Fiscalía incluye incautación de hasta US$ 2,2 millones y cuenta en banco UBS).

La Fiscalía de Estados Unidos ha presentado cargos similares en contra de los más altos dirigentes de la Conmebol y la Concacaf. No obstante, en su confesión  Jadue enfatizó que los co-conspiradores no revelaron a los comités ejecutivos de esas instituciones, así como tampoco al comité de la FIFA, los sobornos que recibían.

Sergio Jadue –que hoy se encuentra domiciliado en Miami- deberá presentarse nuevamente ante el juez Dearie a las 10 de la mañana del próximo 17 de junio en una audiencia en que se dictará sentencia o se controlará el avance del caso. Ese mismo día, no lejos de la Corte de Nueva York, en el Metlife Stadium del vecino estado de New Jersey, se jugará una llave de los cuartos de final de la Copa América Centenario, por cuyos derechos de transmisión Jadue cobró una coima.

ESTADOS UNIDOS CONTRA SERGIO JADUE

El 20 de abril pasado, CIPER presentó una solicitud formal al juez Dearie para que liberara la transcripción de la audiencia en que Jadue se declaró culpable y cuyo contenido había sido declarado confidencial. Se comunicó también la petición a la Fiscalía y al abogado de Jadue en Estados Unidos, William Brodsky,del bufete Fox, Hovan & Camerini. El 2 de mayo ambas partes accedieron a dar a conocer una versión editada –en la que se tarjan textos que aún requieren reserva– de la transcripción. No fue hasta este miércoles 1 de junio que el juez Dearie resolvió acoger la solicitud de CIPER y dar a conocer el documento.

La transcripción tiene cerca de seis de las 36 páginas completamente tarjadas y el relato de la audiencia no permite deducir de qué se habló en los momentos que se mantienen en secreto. De todos modos el documento reproduce en detalle todo lo que pasó en el resto de la audiencia, que duró una hora.

Además del abogado Brodsky, Jadue estuvo acompañado por su defensor chileno, José Pablo Forteza, del estudio Insunza. Brodsky explicó al juez que también asistía el abogado argentino Santiago Sáenz Valiente, quien estaba pasando un tiempo en su bufete para aprender los procedimientos judiciales estadounidenses.

Durante la audiencia, según describen los documentos liberados, el juez Dearie hizo gala de su sentido del humor en un par de momentos, como cuando le explicó a Jadue que los dos delitos por los que estaba acusado implicaban conspiraciones.

–¿Cuál es, señor, según su entendimiento, la naturaleza de una conspiración? ¿Qué es una conspiración? –preguntó Dearie.

Es llegar a un acuerdo con varias otras personas para cometer un crimen –respondió Jadue, con la ayuda de un traductor.

Dos A+ hoy, eso es –replicó el juez utilizando la nomenclatura de notas escolares que equivale a un 7. –Está en lo correcto. Quiero enfatizar que el crimen es el acuerdo.

sergio-jadue-blatterGran parte del tiempo de la audiencia el juez Dearie lo dedicó a explicar pedagógicamente a Jadue la naturaleza de los delitos por los que estaba por declararse culpable y en asegurarse de que entendía cada una de las implicancias que tendría asumir esa responsabilidad. Antes de comenzar, le preguntó por su salud física, emocional y mental, si estaba bajo algún tipo de medicación, si alguna vez había tenido problemas con el alcohol o las drogas, y si era capaz de concentrarse en lo que le estaba diciendo.

Luego, le explicó en detalle que al aceptar los cargos renunciaba al derecho de ser juzgado por un Gran Jurado –lo que obligaría a la parte acusatoria a probar los delitos– escenario en el que eventualmente podría ser declarado “no culpable” aún si hubiera cometido los delitos. Al renunciar a ese derecho, él como juez procedería como si dicho jurado hubiera presentado una acusación en su contra para llevarlo a juicio, pero tal juicio no se llevaría a cabo.

A continuación se produjo un largo diálogo entre las partes que fue censurado en la transcripción, tras lo cual el juez dijo que aunque normalmente leía los cargos, en esa ocasión se trataba de 17 páginas, por lo que pidió a la asistente del fiscal de distrito, Kristin Mace, que los resumiera. Fue después de que la abogada describiera los cargos de conspiración para el crimen organizado y conspiración para el fraude bancario que se produjo el diálogo en que el juez Dearie le preguntó a Jadue si sabía lo que era conspirar.

Pese a que la audiencia se produjo luego de que Jadue llegó a un acuerdo con la Fiscalía y se supone que se negoció la condena que ésta pedirá el próximo 17 de junio, el juez Dearie se preocupó de que quedara claro que él es quien determina la sentencia. Y que en este caso la ley estipula que la pena máxima es de 20 años, con hasta 3 años libertad vigilada después. Además, arriesga una multa de hasta US$ 250 mil, o el doble de las ganancias que obtuvo al cometer los delitos (US$4,4 millones). Si va a la cárcel, es virtualmente inevitable que después sea expulsado de Estados Unidos, advirtió el juez.

Luego de escuchar el detalle de las penas que arriesgaba, Jadue pidió un minuto para hablar con su abogado, tras lo cual la transcripción tiene dos páginas tarjadas.

Hacia al final de la audiencia, el juez le preguntó a Jadue si se declaraba culpable de cada uno de los cargos, a lo que éste asintió. Aseguró, además, que nadie lo había presionado para que lo hiciera ni le había prometido nada que no se hubiera dicho en la audiencia.

Dígame, ¿qué es lo que hizo?”, le preguntó el juez a Jadue. Entonces el ex presidente de la ANFP relató el detalle de los delitos que aceptaba haber cometido, tal como está transcrito al comienzo de esta nota (ver documento con la confesión completa y la transcripción de la audiencia). El juez Dearie aceptó su declaración de culpabilidad.

LA ERA NEGRA DE JADUE EN LA ANFP

Sólo habían pasado seis días desde su caótica salida de Chile cuando Sergio Jadue se enfrentó al juez Dearie. Atrás quedaba el mito de la era de excelencia dirigencial, respaldada por su éxito económico, contratos millonarios y gloria deportiva con la conquista de la primera Copa América en la historia de Chile. Se iniciaba una de las épocas más oscuras del fútbol nacional. Su caída destapó una caja de Pandora que expuso todas las malas prácticas con las que la administración Jadue actuó: préstamos millonarios a los clubes por sobre lo permitido, contratos exorbitantes y desventajosos para la ANFP.

Los contratos del ex entrenador de la selección chilena, Jorge Sampaoli, se transformaron en la arista más dolorosa para la hinchada y la ANFP, pues terminaron con su salida de “La Roja”. Llegaron a ser más de seis las modificaciones del vínculo laboral que beneficiaron al argentino. Entre ellas, un anexo de contrato para prestar servicios al Instituto Nacional del Fútbol (INAF) para revisar la malla curricular y realizar charlas. No existe informe que avale que el trabajo se haya realizado. Es más, el rector del INAF, Martín Mihovilovic, dijo a CIPER que sólo se trató de un informe oral. Hoy existe una querella interpuesta por la ANFP por este tema (ver reportaje de CIPER “Ultimátum de Justicia: La ANFP cuadra la caja o se querella por las platas ‘perdidas‘”).

Jorge Sampaoli, ex entrenador de la Selección Chilena.
Jorge Sampaoli, ex entrenador de la Selección Chilena.

Incluso, la ANFP debió rectificar declaraciones tributarias del entrenador por la fórmula de pago que se tenía establecía. En concreto, la mitad del sueldo que recibía el cuerpo técnico se pagaba como “derechos de imagen” a sus sociedades constituidas en Islas Vírgenes: Alta Lake Investing (Sampaoli), Greenboro Investors (Becaccece) y James Bay Investors (Desio). Una fórmula que los ayudó a evadir impuestos, pero que luego regularizaron con un contrato de trabajo y un pago rectificatorio al Servicio de Impuestos Internos (SII) (vea reportaje de CIPER “ANFP paga US$500 mil al SII por contrato con sociedad de Sampaoli creada en paraíso fiscal“).

Parte de las malas prácticas de la era Jadue fueron expuestas por un informe de la consultora Deloitte, cuyo resumen ejecutivo fue dado a conocer el 25 de mayo pasado, aunque el documento íntegro sólo será entregado al fiscal Carlos Gajardo, quien indaga eventuales delitos cometidos durante la gestión de Jadue en la ANFP. Deloitte detalló desórdenes contables en la corporación, dineros entregados al portador, millones de pesos sin rendir, tarjetas de crédito para uso personal de la familia de Jadue y servicios contratados con precios inflados, entre otras irregularidades. Un verdadero despilfarro de dinero que los llevó a contratar un avión privado durante el Mundial de Brasil, en el cual incluso se realizó un viaje con un solo pasajero: Nibaldo Jaque, entonces secretario general de la ANFP (vea reportaje de CIPER “El avión privado que arrendó Jadue y que le costó a la ANFP $138 millones”).

Pero antes de que se destaparan las irregularidades en Chile, el ex presidente de la ANFP cayó en las manos de la fiscal estadounidense Loretta Lynch, quien destapó la red de corrupción del fútbol internacional más grande desde el bullado caso de Joao Havelange. Su investigación tiene en vilo a quienes fueron las principales autoridades de la Conmebol por haber pactado pagos por unos US$100 millones en coimas a cambio de derechos televisivos y comerciales. Uno de ellos es Jadue, quien ante las evidencias llegó al acuerdo con la Fiscalía que lo tuvo en noviembre ante el juez Dearie.

Sergio Jadue estuvo involucrado en la negociación de los contratos realizados por la Conmebol. Así lo relató en el Consejo de Presidentes del 18 de diciembre de 2012 (ver acta), cuando presentó el contrato de la selección chilena con MegaSports, jactándose de su experiencia de negociación de contratos en el ámbito internacional:

Quiero señalar que yo presidí la comisión de negociación con FOX en la Conmebol para la venta de los derechos de la Copa Libertadores, contrato el cual terminaba el año 2018 y FOX hizo una oferta para subir 10 millones de dólares al año desde ahora hasta el 2022 solamente para crecimiento de cuatro años”, dijo el calerano (vea reportaje de CIPER “FOX: los nexos con la red de sobornos del fútbol de la principal interesada en el CDF”).

El 14 de junio Chile tiene agendado su último partido de la primera fase de la Copa América Centenario. Enfrentará a Panamá en Filadelfia. Tres días después, el 17 de junio, Sergio Jadue se presentará nuevamente frente al juez Dearie, en Nueva York, audiencia en la que es posible que escuche la sentencia por sus crímenes.

 

El avión privado que arrendó Jadue y que le costó a la ANFP $138 millones

Eran las 2:19 de la madrugada del 26 de junio del 2014, cuando el avión Piper matrícula CC-PZB de la empresa Transportes Australis tocó la losa del Aeropuerto Arturo Merino Benítez. La aeronave venía de Cabo Frío, Brasil, donde estuvo 15 días a completa disposición de la directiva y de funcionarios de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) durante el mundial de fútbol. Por ese servicio, la ANFP tuvo que desembolsar $138 millones.  

Ese y otros montos –además de las rutas que siguieron los dineros de la ANFP bajo el periodo Jadue– son objeto de una auditoría forense a cargo de Deloitte, que busca establecer responsabilidades en el escándalo financiero que estalló en la corporación a raíz de las malas prácticas contables y administrativas de la pasada administración.  Los primeros resultados de la auditoría se pondrán a disposición del Consejo de Presidentes de la asociación el miércoles 25 de mayo.

Uno de los gastos que están bajo la lupa de los auditores de Deloitte es precisamente el del servicio de aerotaxi que contrató la ANFP durante el Mundial de Brasil 2014. CIPER habló con el piloto del vehículo aéreo, Luis Faúndez, y con uno de los socios de Transportes Australis, Pablo Vargas, quienes afirmaron que el servicio fue contratado para saltarse las demoras en los aeropuertos por la gran cantidad de gente que estaría viajando y siguiendo el mundial de fútbol.

El piloto de la nave dijo a CIPER que el avión tenía que estar disponible 24/7 frente a cualquier solicitud del directorio. Y así fue. La bitácora de vuelos del avión muestra desplazamientos que llaman la atención (ver infografía con los trayectos).

Uno de ellos es el vuelo que la aeronave realizó el 22 de junio entre Cabo Frío y Sao Paulo, solo un día antes del partido de Chile contra Holanda en la fase de grupos. El contrato de la ANFP con Transportes Australis, gestionado por Mauricio Etcheverry –mano derecha de Jadue en la ANFP–, establecía un cobro por horas efectivas de vuelo (US$4.500 la hora) y no por pasajero. Lo llamativo de ese viaje del 22 de junio, que tuvo un costo de US$13.500 ($7,4 millones), es que se realizó con un solo pasajero a bordo: Nibaldo Jaque. Los motivos del costoso y exclusivo traslado del ex secretario general de la ANFP en el avión Piper –con capacidad para ocho pasajeros–, aún están bajo una nebulosa.

Sergio Jadue, Mauricio Etcheverry y Nibaldo Jaque
Sergio Jadue, Mauricio Etcheverry y Nibaldo Jaque

De acuerdo a El Mercurio, Jaque está en la mira de la actual dirigencia de la ANFP por los millonarios préstamos entregados a Deportes Concepción –club donde Jaque fue accionista– durante el período de Sergio Jadue. Según la misma nota, Jaque sería el primer querellado desde la caída de Sergio Jadue (ver reportaje de CIPER).

CIPER revisó las bitácoras de viaje del avión, los trayectos que realizó y quiénes lo abordaron (tripulantes y pasajeros), durante el periodo que estuvo en Brasil. La indagación da cuenta que la aeronave despegó 14 veces de aeropuertos brasileros, cumpliendo 44,2 horas de vuelo efectivas y trasladando durante esas dos semanas a 12 dirigentes y funcionarios de la ANFP.

Además de Nibaldo Jaque, la nómina de pasajeros que utilizaron la aeronave incluye al ex presidente de la ANFP, Sergio Jadue y al ex vicepresidente del organismo –y uno de los primeros dirigentes en traicionar la confianza del calerano–, Cristián Varela.A ellos se sumó una corte de funcionarios de la ANFP cercanos a Jadue, encabezada por Alfredo Asfura,  Yamal Rajab (* ver Nota de la Redacción) y José Antonio Acosta, entre otros (ver lista de pasajeros).

El misterioso viaje de Jaque no es la única interrogante que se abre en este polémico episodio que vuelve a protagonizar la antigua dirigencia de la ANFP. La investigación de CIPER detectó que la empresa que prestó el servicio de aerotaxi en Brasil, Transportes Australis, está vinculada al ex presidente del Canal del Fútbol (CDF) Alberto Eguiguren, quien también es hombre de confianza del propietario de Santiago Wanderers, Nicolás Ibáñez. Una de las empresas que aparece como socia constituyente de Transportes Australis es Inversiones Australis, sociedad creada en enero de 2010 por Asesorías e Inversiones Los Espinos, de propiedad de Eguiguren, y VG Noramco, uno de cuyos socios es Pablo Vargas.

Consultado por CIPER, Alberto Eguiguren negó ser socio de Transportes Australis, asegurando que la sociedad “pertenece a un cliente de mi oficina de abogados”. Además fue tajante al señalar que no realizó gestiones para favorecer a la empresa aérea en este negocio:

–Yo no tuve ningún rol en este negocio. No lo conversé con el señor Jadue, como tampoco con algún otro dirigente o funcionario de la ANFP –dijo el abogado a CIPER.

Alberto Eguiguren fue uno de los primeros dirigentes en salir en defensa de Sergio Jadue cuando estalló el caso FIFA en 2015. En una entrevista a El Mercurio de julio de 2014, señaló: “Creo que (la ‘comisión sobornos’ liderada por Jaime Estévez) le va a dar la razón a Sergio y la tranquilidad para poder seguir libre de comentarios de personas malintencionadas que lo único que buscan es su salida y dañar su imagen. Son personas que buscan el poder, que tienen ambición y que quieren la figuración que les da este tipo de cargo”, sentenció.

SOBREVOLANDO BRASIL

Habían pasado cinco días desde la llegada de la selección chilena a Toca da Raposa II, su lugar de concentración durante el torneo, cuando el avión Piper CC-PZB de Transportes Australis despegó desde el Aeropuerto Arturo Merino Benítez con rumbo a Brasil. Era el  10 de junio de 2014 y en el avión sólo iban sus pilotos. Según información solicitada por CIPER a la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), la nave realizó una parada en Foz de Iguazú, para cargar combustible, antes de llegar a su destino final: Belo Horizonte (vea bitácora de viaje).

Al día siguiente de su llegada a tierras cariocas, el avión volvió a despegar. Esta vez con destino a Cuiabá, sede donde Chile jugaría el 13 de junio su partido inaugural contra el combinado australiano. En ese vuelo iban los funcionarios de la ANFP Alejandro Montoya, Yamal Rajab, Patricio Jerez, José Luis Pino, Marco Antonio Alfaro Maulén y algunos miembros del cuerpo técnico.

seleccionLos viajeros eran los integrantes del llamado “grupo de avanzada” de la ANFP, quienes debían llegar con antelación a las sedes donde jugaba la selección nacional para asegurarse de que todo estuviera preparado para el arribo de los jugadores. El avión regresó el mismo día a Belo Horizonte solo con la tripulación a bordo (vea bitácora de viaje).

Al día siguiente, el 12 de junio de 2014, el avión viajó desde Belo Horizonte a Sao Paulo para recoger a Sergio Jadue, Cristián Varela, Nibaldo Jaque, Alfredo Asfura y al periodista José Antonio Acosta. Todos ellos habían asistido a la jornada inaugural del mundial de fútbol en el Arena de São Paulo. Inmediatamente fueron trasladados a Cuiabá justo a tiempo para el primer partido de Chile (vea bitácora de viaje).

Según la información recogida por CIPER, el avión pasó dos noches en Cuiabá, y el 14 de junio los pilotos lo condujeron a Cabo Frío, donde quedó aparcado a la espera de nuevos desplazamientos. Al día siguiente, la nave realizó un viaje a Belo Horizonte solo con la tripulación (vea bitácora de viaje).

El 16 de junio el avión se trasladó a Río de Janeiro, sede en la que dos días después Chile enfrentó a España. Entre los pasajeros se encontraban Manuel Ojeda, Felipe Passi, Patricio Jerez, José Luis Pino y Marco Antonio Alfaro Maulén (vea bitácora de viaje).

Ese mismo día el avión retornó a Belo Horizonte, solo con la tripulación. Y al día siguiente se desplazó a Cabo Frío a la espera de instrucciones.

Para entonces, Chile había jugado dos partidos (contra Australia y España) y su juego deslumbraba a espectadores y comentaristas. El equipo liderado por Bravo, Sánchez, Vidal y Medel marchaba puntero en su grupo, junto a Holanda, y había eliminado al campeón del mundo vigente, España.

El último partido de la fase de grupos fue contra Holanda (23 de junio) en Sao Paulo. Tres días antes, el avión privado contratado por la ANFP se trasladó desde su hangar en Cabo Frío al “búnker” de La Roja en Belo Horizonte. Desde allí emprendió nuevamente viaje a Sao Paulo con  Manuel Ojeda, José Antonio Acosta, Patricio Jerez, José Luis Pino y miembros del cuerpo técnico a bordo. La aeronave volvió ese mismo día a Cabo Frío sin pasajeros.

EL VUELO EXCLUSIVO DE JAQUE

El avión alcanzó a estar dos días en Cabo Frío antes de emprender un nuevo vuelo. Fue un día antes del último partido por la fase grupal que enfrentó a Chile con Holanda el 22 de junio en el Arena de Sao Paulo. Este podría haber sido uno más de la decena de viajes que realizó la aeronave en Brasil con miembros de la ANFP, a no ser porque a bordo iba un único pasajero: Nibaldo Jaque (vea bitácora de viaje).

El viaje de Cabo Frío a Sao Paulo duró poco más de tres horas y tuvo un costo para la ANFP de US$13.500 ($7,4 millones). Si bien no existen vuelos comerciales desde Cabo Frío a Sao Paulo, el desplazamiento de Jaque costó más de 60 veces el valor de un pasaje aéreo en un vuelo comercial estándar de Santiago a Sao Paulo (US$220, aproximados).

Nibaldo Jaque
Nibaldo Jaque

Luis Faúndez, piloto del avión privado, dijo a CIPER que este viaje estaba programado desde un comienzo y que desconoce cómo Jaque llegó a Cabo Frío, lugar desde donde el avión despegó. Pero sí asegura que ellos no lo trasladaron al punto de partida. La bitácora de vuelo del avión Piper confirma lo dicho por Faúndez.

CIPER intentó contactar a Nibaldo Jaque, pero hasta el cierre de este reportaje no se obtuvo respuesta.

EL REGRESO Y EL COSTO FINAL

El 25 de junio, tres días antes del partido por octavos de final de Chile frente a Brasil, el avión privado que se arrendó para trasladar a funcionarios y dirigentes de la ANFP, regresó a Chile. Los registros de la DGAC, muestran que el avión matrícula CC- PZB aterrizó en el aeropuerto Arturo Merino Benítez a las 2:19 am del 26 de junio.

A bordo solo iban los tripulantes de cabina. El viaje era largo, por lo que el avión realizó dos paradas: primero en Asunción (Paraguay), por combustible; y otra en Córdoba (Argentina), por el clima. En total, más de 10 horas de vuelo.

Según la bitácora de la aeronave de Transportes Australis contratada por la ANFP, el avión realizó 14 viajes en Brasil (con y sin pasajeros), completando 44,2 horas de vuelo efectivas. El costo total fue de US$198.900, sin incluir las tasas de aeropuerto (FBO) y el arriendo de un teléfono satelital (obligatorio por regulación aérea). En total, la ANFP desembolsó US$242.109 ($138 millones), por el servicio de aerotaxi.

Tres días más tarde de la llegada del avión a Santiago, el 28 de junio, el travesaño de la Arena Mineirao impidió que Chile continuara con su participación en el Mundial de Fútbol. Nadie imaginó que dos años después del regreso de los directivos de la ANFP a Chile, el aerotaxi que los trasladó por Brasil durante el Mundial provocaría fuertes turbulencias.

Según los antecedentes recogidos por CIPER, la auditoría forense de Deloitte incluirá en la lista de operaciones financieras que podrían configurar delito la contratación de este avión privado. En esa auditoría es probable que se dilucide el oneroso gasto en que incurrió la ANFP para asegurar que un grupo reducido de sus directivos llegara con todas las comodidades a los partidos que jugó Chile en Brasil. Y también, por qué Nibaldo Jaque fue el único que tuvo el privilegio de utilizar el avión para viajar solo desde las hermosas playas de Cabo Frío a Sao Paulo para presenciar el cierre del grupo B del campeonato mundial.

Nota de la Redacción:

Transportes Australis entregó a CIPER la nómina oficial de los directivos y funcionarios de la ANFP que utilizaron su avión durante la primera fase del Mundial de Fútbol 2014. En ese documento, aparece como pasajero de uno de los vuelos (realizado el 11 de junio de 2014 desde Belo Horizonte a Cuiabá) el coordinador de transporte de la ANFP durante el torneo, Yamal Rajab. Con posterioridad a la publicación de este reportaje, Rajab se contactó con CIPER para señalar que él finalmente no se embarcó en ese vuelo, y que otro funcionario tomó su lugar. Para respaldar sus dichos, envió a este medio un correo electrónico interno de la ANFP, fechado el 10 de junio de 2014, en el que aparece una lista de los pasajeros que abordaron el vuelo del día 11, y en ella en lugar de Yamal Rajab figura Manuel Ojeda, también funcionario de la ANFP.