El paraíso terrenal de los Legionarios de Cristo en Bermudas

“Querido padre Maciel”, escribió afectuoso el Papa Juan Pablo II el 15 de noviembre de 1994 a quien en aquellos días era su cercano colaborador Marcial Maciel Degollado, fundador de la Legión de Cristo, una de las congregaciones religiosas más acaudaladas.  A once días del 50 aniversario de su ordenación sacerdotal, su amigo Papa se anticipó a felicitarlo en una carta en la que exaltó el trabajo pastoral y educativo que Maciel realizaba con niños y jóvenes. En ese mensaje personal lo llamó guía eficaz de la juventud.

Paradójicamente, por aquellos años las acusaciones contra Maciel se multiplicaban por parte de víctimas que en su niñez y juventud habían sido abusadas sexualmente en su paso por los seminarios de los Legionarios de Cristo.

“Con ocasión de sus Bodas de Oro Sacerdotales, me uno espiritualmente a usted en tan solemne celebración para dar cumplidas gracias al Padre celestial, de quien desciende todo don perfecto”, le escribió el Papa a Marcial Maciel en la misiva remitida desde el Vaticano.

A los tres días de tan emotivo mensaje del líder del mundo católico, Marcial Maciel estableció en el paraíso fiscal de Bermudas –de la mano de Appleby- la sociedad International Volunteer Services, que le daría facilidades para administrar los millonarios ingresos de su imperio educativo sin pagar impuestos.

En Bermudas, la tasa a las sociedades o empresas es de 0% sobre captación y dividendos, y los fideicomisos también están exentos.

La cuenta por la que fluía el dinero fue abierta en el Citibank, y era manejada por rectores y administradores de la red de universidades de los legionarios, una estructura educativa tan poderosa económicamente como el mismo Vaticano.

Marcial Maciel
Marcial Maciel

Los ingresos anuales de la red de universidades Anáhuac superan actualmente los US$300 millones, de acuerdo con los estados financieros obtenidos para esta investigación. Una cantidad similar al presupuesto de la sede de la Iglesia Católica.

En 1994 Maciel vivía en la cúspide. Además de gozar del apoyo y simpatía del Papa, estaba en expansión su imperio educativo, para lo cual requería tejer una estructura financiera sólida.

“Eran días de celebración”, recuerda el sacerdote legionario Pablo Pérez Guajardo, quien colaboró como asistente de Maciel en Roma y fue testigo de las operaciones financieras que ordenaba a sus subalternos.

En noviembre de 1994 –recuerda el sacerdote Pérez– hubo festejos por los 50 años de sacerdocio de Maciel en el Vaticano, en su tierra natal Cotija y en la Universidad Anáhuac (la principal fuente de ingresos de la Legión). Pero la mayor ceremonia en su honor fue en el Palacio de los Deportes, un recinto ubicado en la capital de México con capacidad para 20 mil personas, donde el nuncio del Vaticano en México, Girolamo Prigione, realizó la ordenación de 57 sacerdotes, ante la mirada satisfecha de Maciel.

En la carta que el Papa le envió por aquellos días, dibujó el tamaño del imperio educativo que Maciel había logrado crear hasta esa fecha: el Pontificio Ateneo Regina Apostolorum y el Colegio Maria Mater Ecclesiae, en Roma, y decenas de escuelas y seminarios en 16 países de los cinco continentes (incluido Chile).

RED SECRETA EN EL PARAÍSO

International Volunteer Services –la sociedad offshore creada en 1994 en Bermudas– era parte de una estructura financiera más amplia diseñada con el auxilio del bufete de abogados offshore Appleby, en la que participaban como operadores algunos de los colaboradores más cercanos a Maciel, entre sacerdotes, laicos consagrados y rectores de las universidades vinculadas a la congregación religiosa. Así lo revelan expedientes revisados por miembros del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), para la investigación global “Papeles del Paraíso”.

El 28 de julio de 1992, el jerarca de la Legión de Cristo había establecido, también en Bermudas, The Society for Better Education, sociedad que junto con International Volunteer Services, alimentaba de recursos al fondo fiduciario Ecyph Limited, afincado en las Islas Vírgenes Británicas.

Todo el dinero que pasaba por esa estructura financiera era controlado por Maciel. Un esquema secreto que solo conocían sus colaboradores más cercanos. Cuando se crearon estas sociedades, México y Bermudas no contaban con acuerdos de intercambio de información fiscal.

APPLEBY CAIMAN INTERIOR (arch-godfrey.com)Desde que el Papa Juan Pablo II autorizó en junio de 1983 las constituciones de la Legión de Cristo, se estableció un riguroso centralismo de las finanzas de la congregación religiosa. Todo el flujo de capital era controlado por el director general desde la sede de los Legionarios de Cristo en Roma. Lo anterior se confirma en los registros de Appleby que fueron filtrados al  diario alemán Süddeutsche Zeitung, y compartidos con el ICIJ y su red de medios asociados, entre ellos CIPER.

En los registros de Appleby, el domicilio de la red financiera establecida en Bermudas e Islas Vírgenes es Vía Aurelia 677, en Roma, donde está la Vicaría General de los legionarios. Y quienes tenían el control eran el propio Marcial Maciel y su equipo de colaboradores más cercano.

En los protocolos de administración aprobados por Maciel antes de ser obligado a retirarse del sacerdocio acusado de abusos sexuales, cada cuenta debía tener la firma mancomunada de tres personas, como mínimo, excepto las que manejaba él. Para garantizar un manejo discrecional del dinero, Maciel se reservaba el libre control de los recursos. Esa instrucción incluso la impartió para las cuentas que transferían fondos al banco del Vaticano.

Así, por ejemplo, en una cuenta del Citibank en Nueva York a nombre de la organización International Volunteers Services –perteneciente a la red financiera de Bermudas– las firmas autorizadas eran las de tres personas fieles a Maciel: el sacerdote Jesús Quirce Andrés y los laicos consagrados Mario Olivieri Sangiacomo y Javier Vargas Díez Barroso.

INGRESOS MILLONARIOS

El establecimiento de una estructura financiera offshore en Bermudas e Islas Vírgenes, entre 1992 y 1994, coincide con la expansión del imperio educativo de los Legionarios de Cristo, el que actualmente representa ingresos superiores a los US$600 millones al año. Ello incluye colegiaturas y cobro por servicios y donativos, de acuerdo con los reportes financieros de instituciones ligadas a la congregación, obtenidas para esta investigación. Alrededor de la mitad de esos fondos corresponde a la red de universidades.

En aquellos días, Marcial Maciel era una persona influyente en el Vaticano. En 1991, un año antes de haber creado su primera empresa en Bermudas, Juan Pablo II lo había nombrado miembro de la Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos, encargado de analizar la formación de nuevos sacerdotes. El mismo Papa lo designó en 1992 integrante de la IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y en 1994 consultor permanente de la Congregación para el Clero, órgano del Vaticano responsable de supervisar todos los asuntos relacionados con los ministros religiosos.

Entre la creación de su primera y su segunda sociedad en Bermudas, Maciel y los legionarios expandieron su red educativa en tres países: en agosto de 1993 iniciaron la ampliación de la Universidad Anáhuac a otros puntos de México, con una sede en Xalapa; al mes siguiente fundaron en Madrid (España), la Universidad Francisco de Vitoria, y en octubre del mismo año el Vaticano –a través de la Congregación para la Educación Religiosa– erigió en Roma (Italia), el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum.

Aquel fue el año que marcó la mayor expansión del imperio educativo de la congregación, que actualmente atiende a 166 mil estudiantes en México, Argentina, Filipinas, Venezuela, Colombia, Brasil, Chile, Italia, España, Estados Unidos, Suiza e Irlanda, de los cuales 78 mil (47% del total) son de nivel universitario.

En los archivos de Appleby aparecen dos sacerdotes y tres laicos que han fungido como rectores o directivos de la red de universidades que la Legión estableció en seis países.

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Esquema de Appleby que muestra la red financiera de los Legionarios en paraísos fiscales, con el nombre de Maciel y algunos otros sacerdotes (Fuente: contralacorrupcion.mx)

En la red financiera de Bermudas han participado el padre Jesús Quirce Andrés, quien ejerció como rector de la Universidad Anáhuac; Charles Sikorsky, presidente del Institute for the Psychological Sciences, una institución académica controlada por los legionarios en Virginia, que es parte de la Universidad de la Divina Misericordia (Divine Mercy University); Cristián Nazer, rector de la Universidad Finis Terrae en Chile; Javier Vargas Díez-Barroso, quien fue rector de la Universidad Anáhuac del Sur y actual director de la red de colegios Mano Amiga, y Mario Olivieri Sangiacomo, miembro del equipo de directores de la Universidad Interamericana de Desarrollo (UNID) y de la Universidad Europea de Roma.

En conjunto, estas universidades tienen ingresos anuales por US$300 millones, según detallan en sus estados financieros, los cuales fueron obtenidos para esta investigación.

INTERVENCIÓN DEL VATICANO

La buena estrella de Marcial Maciel se apagó cuando falleció Juan Pablo II, en abril de 2005. El nuevo Papa, Benedicto XVI, empezó casi de inmediato una investigación a los Legionarios de Cristo. En noviembre de 2006 ordenó a su fundador retirarse del sacerdocio al comprobar la veracidad de las acusaciones de que había abusado sexualmente de decenas de novicios durante más de 50 años. Además, se corroboró que había asumido identidades falsas para seducir a dos mujeres, con las que tuvo tres hijos.

El 2 de febrero de 2006, nueve meses antes del retiro forzado de su jerarca, los Legionarios liquidaron la empresa The Society for Better Education, que habían creado en julio de 1992 en Bermudas. La disolución se realizó el 6 de septiembre del mismo año, según consta en los expedientes de Appleby.

Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, del Asahi Shimbun, Japón)
Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, del Asahi Shimbun, Japón)

Aún después de la muerte de Maciel –el 30 de enero de 2008- el Vaticano continuó su investigación en torno al sacerdote pederasta y la estructura financiera que había creado alrededor de su imperio educativo.

A fines de abril de 2010, una comisión de obispos entregó al Papa el informe final de su pesquisa: tras entrevistar a más de mil legionarios, visitar centros religiosos en 20 países y analizar cientos de testimonios de víctimas, llegaron a la conclusión de que Maciel había llevado una vida criminal oculto tras una sotana.

Tras ese informe, Benedicto XVI ordenó la intervención de la Legión de Cristo. Mediante un decreto emitido el 9 de julio de 2010, otorgó al cardenal Velasio de Paolis la facultad para gobernar la congregación a nombre del Papa hasta concluir su proceso de limpieza y renovación, el cual se cumplió en febrero de 2014.

Como parte de esta intervención del Vaticano, fue liquidada el 27 de junio de 2013 la sociedad International Volunteer Services, creada en Bermudas el 18 de noviembre de 1994. Con su disolución, también se extinguió el fondo de inversión Ecyph Limited, en Islas Vírgenes.

MIEMBROS DEL REGNUM CHRISTI

La Legión de Cristo tiene una estructura paralela de laicos, llamada Regnum Christi (el Reino de Cristo), que apoya en los apostolados de la congregación y en su financiamiento.

En los “Papeles del Paraíso” figuran algunos destacados integrantes de este movimiento de laicos, como Xavier Autrey Maza, empresario farmacéutico y del acero, y Rafael Couttolenc, ex directivo del Servicio Postal de México durante el sexenio de Felipe Calderón, quienes se sumaron al Regnum Christi desde hace más de 40 años.

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(Fuente: contralacorrupcion.mx)

Autrey, junto con cinco de sus hermanos –también colaboradores de la Legión– poseen en Bahamas la sociedad Lyon Holdings Limited, mientras que Couttolenc ha figurado como director de DHL (Barbados) LTD, filial de la empresa de mensajería en la que fue vicepresidente para América Latina, con ingresos de US$600 millones y 7.500 empleados a su servicio.

Eduardo Albor Villanueva es otro empresario mexicano que apoya el financiamiento de las actividades de la Legión de Cristo, en particular como presidente del Patronato para la construcción de la Basílica de Santa María del Mar, en un predio de 10 mil metros2 ubicado en lo que se llama Malecón Cancún, frente a la laguna Nichupté.

Albor Villanueva encabeza el Grupo Dolphin Discovery, establecido en el paraíso fiscal de Gran Caimán, dedicado a la cría, comercialización y exhibición de delfines en distintos países. Además, en los “Papeles del Paraíso” aparece con participación en cuatro sociedades en la Isla de Barbados: Elysium Properties Investments, Inc., World of Dolphins Inc., Dolphin Discovery Inc. y DD Interactive (Barbados) Limited.

En Quintana Roo estableció en 2014 la Fundación Dolphin Discovery, en cuyo patronato participa el sacerdote Luis Alberto Chavarría, quien fue administrador de la Legión de Cristo en Italia y gerente general de la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid, también manejada por la congregación religiosa fundada por Marcial Maciel.

SACERDOTES EN EL PARAÍSO

En las empresas asentadas en Bermudas, y en el fondo fiduciario Ecyph Limited establecido en Islas Vírgenes, han participado como directivos el propio fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel, y sus hombres más cercanos, entre ellos:

Luis Garza Medina

Fue vicario general de la Legión de Cristo cuando Maciel creó la red de empresas en paraísos fiscales. Integrante de una de las familias más acaudaladas de México, es considerado el “cerebro” financiero de los legionarios. Además de presidir la red de empresas que Maciel estableció en Panamá y México, creó en Luxemburgo el fondo de inversión Integer Ethical Funds que hasta el año 2016 manejaba US$40 millones. Ese era uno de los brazos financieros más importantes de la congregación religiosa. Garza fue acusado en octubre de 2016 en Connecticut de haber abusado sexualmente de un menor de edad en los años 90.

Álvaro Corcuera Martínez del Río

Fue el sucesor de Marcial Maciel en la dirección general de la Legión de Cristo en 2006, cuando Benedicto XVI le ordenó retirarse del sacerdocio. Fungía además como presidente del Consejo de Administración de la red de empresas que la congregación estableció en México.

Evaristo Sada Derby

Sacerdote mexicano, quien durante una década fue el secretario general de la congregación. Ayudó a crear una red de empresas de fachada en Delaware (Atlantic Commerce Company I, Forest Company y Genesis Company I LLC), a través de la cual se transfirieron entre 2008 y 2011 casi US$80 millones a la organización Fidelis Educational Net. Inc, en Roma, otro de los brazos financieros de la Legión de Cristo.

Anthony Bannon

Sacerdote originario de Irlanda, durante décadas encabezó la estructura financiera de la Legión de Cristo en Estados Unidos. Junto con Maciel creó en diciembre de 1984 tres empresas offshore en Panamá: First Fountain, Dawn Development Company y Southwest International Inc. Fue involucrado en la acusación del despojo de la fortuna de una mujer consagrada al Regnum Christi en Rhode Island (Estados Unidos), en 2013.

Octavio Acevedo Marín

Fue vicario general de la Legión de Cristo y directivo fundador de la red de empresas de fachada establecidas en Panamá.

Juan Manuel Dueñas Rojas

Fue el procurador general de la Legión de Cristo y también ayudó a Maciel a crear su red de empresas en Panamá, a través de la cual controlan escuelas en España.

Casa de Maciel en Florida (Fuente: contralacorrupcion.mx)
Casa de Maciel en Florida (Fuente: contralacorrupcion.mx)

Eduardo Vigneaux Pepper

Sacerdote chileno que fue administrador general de la congregación religiosa. Los jerarcas de los legionarios tenían tanta confianza en él, que le encomendaron la compra de la residencia en Jacksonville, Florida, en la que Marcial Maciel vivió sus últimos días, tras ser retirado del sacerdocio por el Papa Benedicto XVI. Para ello, Vigneaux recurrió al establecimiento de una empresa de fachada en el estado de Delaware (Aventino LLC).

Francisco Mateos Gil

Sacerdote español, participó en la red de empresas ‘fachada’ de la Legión en Panamá y en Delaware. Fue uno de los legionarios que intervino en la compra de una residencia en Jacksonville, Florida, para el retiro de Maciel.

Michael Ryan

Sacerdote irlandés, fue amigo íntimo de Maciel, a quien defendió hasta sus últimos días. Actualmente es profesor del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de los legionarios en Roma.

Stephen Fichter

Sacerdote estadounidense. Fue Director Financiero de la Legión en la década de los 90, cuando se creó la red de sociedades en Bermuda e Islas Vírgenes. Dejó la congregación en el año 2000 y se unió a la Arquidiócesis de Newark, Nueva Jersey. En febrero de 2009 declaró a The New York Times que cada vez que Maciel salía de Roma, él estaba obligado a entregarle 10 mil dólares en efectivo, los cuales nunca comprobaba.

Jesús Quirce Andrés

Sacerdote español (Madrid, 1959). Desde 1984 participa como directivo de la red de Universidades Anáhuac, de la cual actualmente es vicepresidente. Es un personaje muy estimado entre la élite política; en 2012 celebró la boda religiosa de Juan Cristóbal Salinas, hijo del ex presidente de México, Carlos Salinas de Gortari.

Charles Sikorsky

Presidente del Institute for the Psychological Sciences, una institución académica controlada por los legionarios en Virginia, que es parte de la Universidad de la Divina Misericordia (Divine Mercy University).

Patrick Murphy

Sacerdote de Atlanta. Fue director de mercadotecnia y relaciones públicas de la Legión de Cristo entre 1991 y 1993 y director de la organización Regnum Christi entre 1998 y 2008.

Paul Campbell

Sacerdote de Estados Unidos. Autor del libro ‘Los rostros de Cristo’, en colaboración con el actual Director general de la Legión, Eduardo Robles-Gil.

En la estructura financiera de la Legión también participan laicos, entre ellos:

Mario Olivieri Sangiacomo

Laico consagrado que ha dedicado su vida a la administración de la red financiera de la Legión en distintos países. Por ejemplo, forma parte de un holding nacido en el año 2000 en Delaware, Estados Unidos, que se ha diseminado en 13 empresas en México y Chile, y que es controlado por Educational Developers Inc., otro de los brazos financieros de la Legión, que en 10 años captó fondos por 75 millones de dólares. Olivieri también ha colaborado en Promoción Bundoran, otra de las empresas emblema de la Legión, que controla la marca de decenas de colegios.

Director Financiero del movimiento de laicos Regnum Christi y miembro del equipo de directores de la Universidad Interamericana de Desarrollo y de la Universidad Europea de Roma. Fue Director Financiero de la Legión, supervisando más de 200 organizaciones y empresas ligadas a la congregación.

Salvatore Trigila

Abogado italiano, representa los intereses mercantiles de la Legión. Participó, entre otras, en la empresa Racebrook, Inc. establecida en Delaware, Estados Unidos, para vender la residencia en la que murió Maciel en el año 2008.

Cristian Nazer

Rector de la Universidad Finis Terrae en Chile, anteriormente había sido vicerrector académico en la Universidad Anáhuac.

Javier Vargas Díez-Barroso

Fue rector de la Universidad Anáhuac del Sur y actual director de la red de colegios Mano Amiga.

LOS OTROS PARAÍSOS LEGIONARIOS

Además de Bermudas e Islas Vírgenes, la Legión de Cristo ha creado una extensa estructura en otros paraísos fiscales, entre ellos Panamá, isla de Jersey, Suiza, Luxemburgo, Holanda y Liechtenstein.

En Panamá, por ejemplo, el propio Marcial Maciel estableció el 6 de diciembre de 1984 tres empresas offshore: First Fountain, Dawn Development Company y Southwest International, Inc., con el auxilio del despacho International Legal Advisors, competidor con Mossack Fonseca en la creación de compañías “fachada” en paraísos fiscales.

En la isla de Jersey, en el canal de la Mancha, creó en 1995 y 1996 las compañías Kerygma y Oak Management Limited, a las que se transfieren recursos de colegios ubicados en cuatro países.

Mientras que en Suiza, Marcial Maciel controló durante algún tiempo la Fundación Guilé, que tenía como sede un palacio en la población de Boncourt, en el que operaba la sociedad mercantil LCJU, que posteriormente se transformó en LC Suisse. En Zurich los Legionarios tienen injerencia en la organización Stiftung Semper Altius y en Montreaux en el Institut Le Châtelard Les Avants. Pictet & Cie, uno de los bancos suizos más importantes, administró hasta enero de 2017 más de 39 millones de dólares del fondo de inversión Integer, creado por los legionarios en Luxemburgo.

En Amsterdam los legionarios manejan la organización “Stichting Foundation Regina Apostolorum”, dedicada a administrar las millonarias subvenciones, donativos y regalos otorgados a la congregación por empresas y fieles católicos, así como los fondos que recibe de su filial en Delaware, estado norteamericano considerado el paraíso fiscal de Estados Unidos en el que los Legionarios han establecido decenas de compañías “de papel”.

En esta investigación colaboraron: Mathiue Tourliere, Alejandra Xanic y Peniley Ramírez.

Apple: documentos filtrados revelan cómo acumuló millonarias ganancias en paraíso fiscales

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Era mayo de 2013, y el jefe ejecutivo de Apple Inc., estaba enojado. Tim Cook debía sentarse ante el Subcomité Permanente de Investigaciones del Senado de Estados Unidos, el que había realizado un estudio sobre cómo Apple había evadido decenas de miles de millones de dólares en impuestos, transfiriendo los beneficios hacia subsidiarias irlandesas que el presidente del subcomité denominó “empresas fantasma”.

“Nosotros pagamos todos los impuestos que debemos, cada dólar. No dependemos de trucos fiscales… No escondemos dinero en ninguna isla caribeña”, declaró Cook.

Cinco meses después, Irlanda cedió a la presión internacional y anunció medidas enérgicas contra las empresas irlandesas que, como las filiales de Apple, afirmaban que casi la totalidad de sus ingresos no estaban sujetos a impuestos en Irlanda ni en ninguna otra parte del mundo.

Documentos recién filtrados arrojan luz sobre cómo el fabricante del iPhone respondió a estas medidas. A pesar del rechazo público del director ejecutivo Tim Cook a los paraísos isleños, fue precisamente a ellos a los que recurrió Apple cuando comenzó a buscar un nuevo refugio contra los impuestos.

Baker Mckenzie, asesores de Apple y uno de los bufetes de abogados más importantes del mundo radicados en Estados Unidos, sondearon a uno de los principales actores en el sector offshore: al bufete de abogados Appleby, especializado en la creación y administración de empresas en paraísos fiscales.

Tim Cook (Fuente: bbc.co.uk)
Tim Cook (Fuente: bbc.co.uk)

En un cuestionario que Baker Mckenzie envió en marzo de 2014, figuraban 14 preguntas para las oficinas de Appleby en las Islas Caimán, las Islas Vírgenes Británicas, Bermudas, la Isla de Man, Guernsey y Jersey.

Una de ellas decía: “Confirme que una empresa irlandesa pueda realizar actividades de administración… sin estar sujeta a tributación en el ámbito de su jurisdicción”.

Apple también pidió garantías de que el clima político local seguiría siendo favorable: “¿Hay algún acontecimiento que sugiere que la ley puede cambiar de forma desfavorable en el futuro previsible?”.

Al final, Apple se asentó en Jersey, una pequeña isla situada en el Canal de la Mancha que, como muchos de los paraísos caribeños, no cobra ningún impuesto sobre las ganancias corporativas a la mayoría de las empresas. Jersey iba a desempeñar un papel significativo en la recién configurada estructura fiscal irlandesa de Apple.

Bajo esta configuración, el fabricante de la Macbook ha podido seguir disfrutando de tasas ultra bajas de impuestos sobre la mayoría de sus ganancias y mantener fuera de Estados Unidos gran parte de sus ingresos en una montaña de US$252.000 millones de dinero offshore. Mientras tanto, la ofensiva del gobierno irlandés contra las “empresas fantasma” ha surtido poco efecto.

La verdadera historia de la cacería de islas de Apple, se encuentra entre las revelaciones que emergen de una nueva filtración de registros corporativos secretos que revela cómo Apple, Nike, Uber y otras corporaciones multinacionales, juegan el juego de los impuestos offshore. Y también, cómo los principales bufetes las ayudan a explotar las diferencias entre los distintos códigos tributarios del mundo.

Los documentos proceden de los archivos internos del bufete de abogados offshore Appleby Global y del proveedor de servicios corporativos Estera, dos empresas que funcionaban conjuntamente bajo el nombre de Appleby hasta que Estera se independizó en 2016. Los archivos muestran cómo Appleby y, posteriormente Estera, desempeñaron un papel menor en la creación de muchas estructuras fiscales transfronterizas.

El diario alemán Süddeutsche Zeitung obtuvo los registros y los compartió con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y sus medios asociados, incluyendo el New York Times y Univision en Estados Unidos, la australiana ABC, la BBC en el Reino Unido, Le Monde en Francia, CBC en Canadá y CIPER en Chile.

Estas revelaciones se producen en momentos en que la Casa Blanca y el Congreso de Estados Unidos están considerando reducir la tasa de impuestos federales sobre ingresos corporativos, bajándola de su techo actual del 35% al 20% o menos. El Presidente Donald Trump ha insistido en que las empresas estadounidenses están recibiendo un trato perjudicial con las actuales disposiciones fiscales.

Los documentos demuestran que, en realidad, muchas de las grandes empresas multinacionales estadounidenses pagan muy bajas tasas de impuestos, gracias en parte a las complejas estructuras empresariales que han establecido con la ayuda de una red mundial de asesores tributarios de élite.

Oficinas de Appleby en Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, reportero del Asahi Shimbun, Japón)
Oficinas de Appleby en Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, reportero del Asahi Shimbun, Japón)

En este sentido, Apple, marcha a la cabeza. A pesar de que casi todos los diseños y desarrollos de sus productos se llevan a cabo en Estados Unidos, el fabricante de iPhone ha reportado durante años que aproximadamente dos tercios de sus ganancias mundiales se obtuvieron en otros países, donde ha podido acceder a bajas tasas de impuestos.

Ahora, los documentos filtrados ayudan a entender cómo Apple llevó a cabo una silenciosa reestructuración de sus compañías irlandesas a fines de 2014, lo que le permitió seguir pagando impuestos a tasas bajas sobre la mayoría de sus ganancias globales.

Las multinacionales que transfieren activos intangibles a paraísos fiscales y adoptan otras agresivas estrategias de evasión están costando a los gobiernos de todo el mundo cerca de US$240.000 millones al año en ingresos fiscales, según un cálculo conservador hecho en 2015 por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

CREATIVIDAD EMPRESARIAL

Los nuevos documentos revisados por ICIJ y medios asociados proporcionan una visión de la forma en que funcionan esas estrategias. Muestran los creativos métodos que las empresas de asesoramiento inventan en respuesta a los intentos por parte de los reguladores de tomar medidas enérgicas contra los refugios fiscales.

“Las empresas multinacionales estadounidenses son las grandes maestras a nivel mundial de los esquemas de evasión fiscal que agotan no sólo la recaudación de impuestos de Estados Unidos, sino la recaudación de impuestos de la mayoría de las grandes economías del mundo”, dijo Edward Kleinbard, un ex abogado corporativo que ahora es profesor de derecho tributario en la Universidad del Sur de California.

La administración Trump y el Congreso de Estados Unidos están considerando la posibilidad de conceder una exención tributaria que les permitiría a las grandes multinacionales traer de vuelta a casa un estimado de US$2,6 billones que han guardado en filiales offshore, a una tasa impositiva mucho más baja.

Kleinbard dijo que la perspectiva de una gran exención tributaria corporativa “simplemente invita a las empresas a acelerar aún más su estrategia de evasión de impuestos, en previsión de nuevas reducciones temporales (tax holidays) en los años venideros. Y elimina la presión a favor de una reforma genuina”.

Un vocero de Apple declinó responder una lista de preguntas acerca de la estrategia fiscal offshore de la compañía, salvo para decir que les informó a los reguladores en Estados Unidos, Irlanda y la Comisión Europea sobre su reorganización en el extranjero. “Los cambios que hicimos no redujeron nuestros pagos de impuestos en ningún país”, dijo el portavoz.

Y añadió: “En Apple, seguimos las leyes, y si el sistema cambia, vamos a cumplir. Apoyamos firmemente los esfuerzos de la comunidad mundial hacia una amplia reforma tributaria internacional y un sistema mucho más simple, y continuaremos abogando por eso”.

Oficinas de Apple en California
Oficinas de Apple en California

Al transferir tranquilamente marcas, patentes y otros activos intangibles a las compañías offshore, muchas otras empresas globales han podido reducir sus facturas de impuestos dramáticamente.

Los documentos filtrados muestran cómo los activos valiosos –incluidos los derechos a la marca Swoosh de Nike, la aplicación de transporte privado de Uber y las patentes medicinales que cubren todo, desde el Botox hasta los implantes mamarios–se le atribuyen a un bloque de oficinas de cinco pisos en Bermudas, ocupado por Appleby y Estera.

La propiedad de la base de datos de usuarios de Facebook y la plataforma tecnológica para la mayoría de los países fuera de Estados Unidos, con un valor de miles de millones de dólares, se maneja a través de empresas con direcciones igualmente modestas en Gran Caimán, utilizadas por Appleby y Estera. Y el rastro del dinero en Apple puede trazarse hasta un edificio utilizado por Appleby y Estera en Jersey, a unas 19 millas de las costas del norte de Francia.

Las direcciones compartidas por las dos empresas offshore en paraísos fiscales, han acogido a secretas compañías fantasma, enterradas profundamente dentro de la arquitectura corporativa de muchas de las grandes multinacionales. A pesar de las medidas adoptadas por los gobiernos para eliminar gradualmente estas lagunas, siguen siendo tan populares como siempre.

Gobiernos de todo el mundo han impugnado algunas de las estructuras tributarias que mantienen los clientes de Appleby y Estera, aunque no siempre con éxito. Hace un año, Nike obtuvo un triunfo sobre el Servicio de Impuestos Internos de Estados Unidos. Una disputa entre las autoridades fiscales estadounidenses y Facebook se sigue desarrollando en los tribunales. A Apple, mientras tanto, se le está persiguiendo por US$14.500 millones en impuestos atrasados irlandeses, después de que reguladores europeos dictaminaron que Irlanda había concedido una ayuda estatal ilegal al aprobar la estructura tributaria de Apple.

Los documentos filtrados ayudan a explicar cómo tres jurisdicciones pequeñas –Holanda, Irlanda y Bermudas– se han convertido en destinos para grandes corporaciones que buscan evitar los impuestos sobre sus ingresos en el extranjero. En conjunto, estos tres lugares representan menos de un tercio del 1% de la población mundial, pero concentraron el 35% de todos los beneficios que las multinacionales estadounidenses reportaron haber ganado en el extranjero el año pasado, según el análisis de Gabriel Zucman, un economista de la Universidad de California en Berkeley.

EL SANTO GRIAL

Durante más de tres décadas, las multinacionales estadounidenses se han vuelto más audaces, trasladando vastas porciones de beneficios hacia paraísos fiscales. Las preocupaciones acerca de sus tácticas fueron ignoradas hasta que las finanzas de los gobiernos de todo el mundo se vieron presionadas a raíz de la crisis financiera del año 2008. Comenzando el otoño de 2012, la cuestión llegó a un punto crítico en un revoltijo de investigaciones gubernamentales, redadas de inspectores fiscales, periodismo investigativo y promesas de reforma.

Para el momento en que el Subcomité de Investigaciones del Senado de Estados Unidos publicó 142 páginas de documentos y análisis para su audiencia pública sobre la evasión de impuestos de Apple, en mayo de 2013, todo el mundo ya estaba prestando atención. El subcomité descubrió que Apple les estaba atribuyendo miles de millones de dólares de sus ganancias cada año, a tres subsidiarias irlandesas que no declararon “residencia fiscal” en ninguna parte del mundo.

Bajo la ley irlandesa, la mayoría de las empresas constituidas en ese país están obligadas a pagar impuestos sobre sus beneficios locales. Pero si los directores pueden convencer a las autoridades fiscales de que una empresa está “administrada y controlada” en el extranjero, a menudo puede evitar todos, o casi todos, los impuestos irlandeses.

Durante más de dos décadas, los directores de las tres empresas irlandesas de Apple –incluyendo por muchos años a Tim Cook– hicieron justamente eso. Al dirigir estas filiales desde la sede del grupo en California, evitaron la residencia fiscal irlandesa.

Michael Noonan (Fuente: bbc.co.uk)
Michael Noonan (Fuente: bbc.co.uk)

Al mismo tiempo, los directores sabían que sus empresas irlandesas no calificarían para residencia fiscal en Estados Unidos, porque la ley tributaria estadounidense funciona de forma diferente. Bajo las regulaciones estadounidenses, una empresa tiene residencia fiscal en Estados Unidos solo si está constituida allí.

“Apple buscó el Santo Grial de la evasión fiscal: compañías offshore que afirman que, para efectos fiscales, no son residentes en ningún lugar de ninguna nación”, dijo en la audiencia de 2013 el entonces senador Carl Levin (demócrata de Michigan), presidente del subcomité senatorial.

El entonces ministro de Finanzas de Irlanda, Michael Noonan, en un primer momento defendió las políticas de su país: “No quiero ser el chivo expiatorio para algún malentendido en una audiencia en el Congreso de Estados Unidos”. Pero en octubre de 2013, en respuesta a la creciente presión internacional, anunció planes para exigirles a las empresas irlandesas que declararan residencia fiscal en algún lugar del mundo.

En ese momento, Apple había acumulado US$111.000 millones en efectivo, mantenidos casi en su totalidad por sus “empresas fantasmas” irlandesas fuera del alcance de las autoridades fiscales estadounidenses. Cada año, la pila de dinero crecía más y más a medida que miles de millones de dólares en ganancias se vertían en estas filiales de bajos impuestos.

Apple querían mantener las cosas de esa manera. Por lo que buscó alternativas para reemplazar los refugios fiscales que Irlanda pronto cerraría. Al mismo tiempo, el fabricante del iPhone deseaba que su interés en el mundo offshore se mantuviera en secreto.

Así lo explicó Cameron Adderley, director global de la división corporativa de Appleby, en un mensaje de correo electrónico a otros socios principales: “Para aquellos de ustedes que no lo saben, los [funcionarios] de Apple son extremadamente sensibles en cuanto a la publicidad… También esperan que el trabajo que se está realizando para ellos solo se discuta entre el personal que está autorizado a saberlo”.

Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, del Asahi Shimbun, Japón)
Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, del Asahi Shimbun, Japón)

Para Appleby, explicó Adderley, ésta era “una tremenda oportunidad para brillar a nivel mundial con Baker Mckenzie”.

El papel de Baker Mckenzie en la creación de estructuras offshore para las multinacionales, y luego defenderlas cuando fuesen impugnadas por los reguladores fiscales, es legendario. El bufete de abogados también ha participado en el lobby desplegado en contra de las propuestas para tomar medidas enérgicas contra la evasión de impuestos por parte de los gigantes de la tecnología. Tiene 5.000 abogados en 77 oficinas de todo el mundo. Sus ex socios incluyen a Christine Lagarde, la ex ministra francesa de Hacienda y ahora directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI).

A puertas cerradas, Apple decidió que su nueva estructura fiscal offshore debería, con la ayuda de Appleby (posteriormente Estera), usar Jersey, una de las islas refugio más grandes con fuertes vínculos con el sistema bancario del Reino Unido, donde las filiales irlandesas de Apple ya tenían cuentas. Jersey es una dependencia de la corona del Reino Unido, pero hace sus propias leyes, establece sus propias tasas impositivas y no está sujeta a la mayoría de las legislaciones de la Unión Europea, por lo que es un conocido paraíso fiscal.

DOBLE IRLANDÉS

A medida que avanzaban los planes de Apple de utilizar un paraíso isleño, surgía otro posible problema. A mediados de 2014, de nuevo bajo presión de otros gobiernos, los ministros irlandeses habían comenzado a explorar una prohibición de un refugio fiscal conocido como “doble irlandés”: una estrategia de evasión utilizada por decenas de empresas, incluyendo Google, Facebook, LinkedIn y otras compañías tecnológicas, así como empresas farmacéuticas como Abbott Laboratories.

El “doble irlandés” les permite a las empresas recaudar ganancias mediante una unidad irlandesa que realmente emplea personas en Irlanda, para luego enviar estas ganancias a una segunda filial irlandesa que afirma tener residencia fiscal en una isla de bajos impuestos, como las Bermudas, las Islas Caimán o la Isla de Man.

Estas enérgicas medidas podrían haber interferido con los nuevos planes de Apple en Jersey antes de que despegaran. Aunque estaba destinado a las estructuras de “doble irlandés”, el potencial cambio en la regulación les prohibiría a todas las compañías irlandesas alegar residencia fiscal en un paraíso fiscal.

Edificio corporativo de Allergan en Liverpool, Inglaterra (Fuente: allergan.co.uk)
Edificio corporativo de Allergan en Liverpool, Inglaterra (Fuente: allergan.co.uk)

Aunque el fabricante del iPhone no estaba en condiciones de protestar mucho, otros sí lo hicieron. Terilea Wielenga, radicada en California, y presidenta del Instituto de Ejecutivos de Impuestos, escribió al Ministro de Hacienda irlandés Michael Noonan en julio de 2014, advirtiéndole que la prohibición de las estructuras de “doble irlandés” “podría no ser prudente”. Y si los ministros irlandeses insistían en avanzar, harían bien en incorporar “un importante período de transición”.

Lo que su carta no dijo, pero que ahora muestran los documentos filtrados de Appleby, era que Wielenga estaba silenciosamente orquestando una prolongada estructura de “doble irlandés” con el fabricante de Botox, Allergan, empresa en la cual ella trabajaba en aquel momento como jefa de impuestos. Durante más de una década, la estructura ha enviado las ganancias obtenidas en Irlanda, donde Allergan tiene una fábrica de Botox, hacia Bermudas.

ICIJ intentó contactar a Wielenga por correo electrónico, pero no recibió respuesta. Allergan no respondió las preguntas específicas acerca de sus asuntos fiscales, pero dijo: “Allergan acata todas las leyes tributarias aplicables y las normas contables y paga todos los impuestos adeudados en todas las jurisdicciones donde realiza negocios”.

EL LOBBY PARECIÓ FUNCIONAR

Irlanda incluyó una generosa cláusula de protección para Allergan y otras multinacionales que utilizaban estructuras fiscales irlandesas. “Para las empresas existentes, se prevé un período de transición hasta fines de 2020”, declaró Noonan el 14 de octubre de 2014.

Más precisamente, según reveló la letra pequeña de los documentos normativos, las disposiciones de protección se aplicarían no sólo a las compañías existentes cuando el ministro de Finanzas habló, sino también a cualquiera creada a fines de 2014.

Eso le dio a Apple el tiempo suficiente. Para inicios de 2015, ya había reestructurado sus asuntos en Irlanda, incluyendo la obtención de residencia fiscal en Jersey para Apple Sales International y Apple Operations International, dos de las tres “empresas fantasma” irlandesas mencionadas en la investigación del Senado de Estados Unidos un año antes.

Durante los cinco años previos, Apple Sales International había sido el mayor generador de ganancias de Apple, produciendo más de US$120.000 millones, cerca del 60% de los ingresos mundiales de Apple.

Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, del Asahi Shimbun, Japón)
Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, del Asahi Shimbun, Japón)

Mientras tanto, gran parte de esos beneficios se transferían como dividendos a Apple Operations International, descrita por Cook como “una empresa creada para proporcionar una forma eficaz de administrar el dinero de Apple”.

Antes de su traslado a Jersey, las dos filiales habían desempeñado un papel importante ayudando a Apple a acumular y mantener US$137.000 millones en efectivo –casi todo procedente de ganancias no estadounidenses apenas gravadas por otros gobiernos del mundo.

Las últimas cifras indican que, desde la reorganización de Apple de sus empresas irlandesas, esta suma ha aumentado en un 84%, aunque Apple no confirma cuáles de sus filiales extranjeras poseen este efectivo.

En silencio, este montón de dinero ha convertido a Apple en uno de los mayores fondos de inversión del mundo. Sus reservas de efectivo offshore se han aprovechado en una cartera que incluye bonos corporativos, deuda pública y valores respaldados por hipotecas.

JUSTO A TIEMPO

Apple no fue la única multinacional que se movilizó rápidamente para aprovechar una última oportunidad antes del inicio de 2015.

“A fines de 2014 se cierra una ventana de oportunidad”, le explicaron los asesores de DLA Piper, el gran bufete de abogados estadounidense, a CitiXsys, un proveedor de software minorista con sede en Nueva York. DLA Piper estableció un calendario frenético de constituciones y traspasos de propiedad intelectual que debían aprobarse rápidamente antes del nuevo año para configurar un “doble irlandés”.

Como explicó DLA Piper, este arreglo “debe ser administrado y controlado en [una] jurisdicción de 0% o bajos impuestos, como la Isla de Man, donde se reconoce la mayor parte de los beneficios”. De esa forma, toda la estructura “produce una muy baja tasa impositiva efectiva, aproximadamente del 5% al 7%”.

ICIJ contactó a CitiXsys y otras multinacionales que aparecen en este artículo. CitiXsys no respondió y Uber declinó hacer comentarios al respecto. Nike, Facebook y Allergan declinaron responder preguntas, pero proporcionaron declaraciones generales señalando que cumplen plenamente las reglamentaciones fiscales en los países donde operan.

El bufete DLA Piper declinó comentar mientras que Baker Mckenzie dijo que no discute los asuntos de los clientes. Appleby declinó responder preguntas, pero publicó una declaración en su página web: “Somos un bufete de abogados offshore que asesora a los clientes sobre formas legítimas y legales para administrar sus negocios”. Estera, la empresa de servicios corporativos que se separó de Appleby a principios de 2016, y continúa administrando muchas compañías offshore, declinó hacer comentarios.

ENCONTRAR UN HOGAR

Si bien la estructura ensamblada por CitiXsys se asemeja a las estructuras adoptadas por Facebook, Google y otros que usan el “doble irlandés”, las reorganizadas empresas irlandesas de Apple parecen funcionar de manera muy diferente.

(Fuente: apple.com)
(Fuente: apple.com)

El fabricante de iPhone se negó a responder las preguntas de ICIJ sobre su nueva configuración, pero esta parece darle ahora un papel clave a otra de las filiales irlandesas de Apple: una compañía llamada Apple Operations Europe.

Junto con Apple Operations International y Apple Sales International, la corporación formó las tres empresas irlandesas -criticada por senadores estadounidenses en 2013 por ser “empresas fantasma”- sin residencia fiscal en alguna parte del mundo.

En 2015, el endurecimiento de las leyes irlandesas forzó a las tres sociedades a encontrar una nueva residencia fiscal. Y aunque las otras dos compañías irlandesas establecieron su residencia en Jersey, Apple Operations Europe se convirtió en residente fiscal de Irlanda, el país de su incorporación.

Un indicio en cuanto a por qué las multinacionales podrían querer tener filiales en Irlanda, puede encontrarse, una vez más, en el anuncio sobre el presupuesto del ministro de Finanzas irlandés Michael Noonan en 2014.

Mientras los titulares de los medios se centraban en su decisión de tomar medidas enérgicas contra los arreglos del “doble irlandés”, poca atención se prestó a otras medidas que no se mencionaron en su discurso sobre el presupuesto, pero que estaban contenidas en los documentos políticos que lo acompañaban. En particular, los planes para ampliar un ya generoso régimen fiscal para empresas que aportan bienes inmateriales a Irlanda.

El incentivo, conocido como asignación de capital, ofrecía a las compañías irlandesas grandes deducciones fiscales si gastaban el dinero comprando caras propiedades intangibles.

Importante para las multinacionales, sin embargo, era el hecho de que el beneficio también estaba disponible para una empresa irlandesa que comprara bienes intangibles de otra empresa dentro del mismo grupo.

El acuerdo fue especialmente atractivo para las multinacionales que estaban en posición de vender sus bienes inmateriales en Irlanda desde una filial en un paraíso fiscal, donde la ganancia de la venta no sería gravada.

En efecto, a pesar de que la venta interna no le costaría nada a la multinacional, tal medida podría producir enormes exenciones de impuestos en Irlanda.

Incluso antes de que Noonan endulzara los términos de este régimen fiscal, algunos expertos sugirieron que el mismo podría ser usado para lograr tasas de impuestos tan bajas como 2,5%.

Apple se negó a contestar preguntas sobre si ha aprovechado esta exención tributaria a través de la venta de ciertos derechos para utilizar sus bienes intangibles de Apple Sales International en Jersey a Apple Operations Europe, en Irlanda.

Lo que está claro, es que una gran cantidad de bienes inmateriales aterrizó bruscamente en Irlanda durante el período en que Apple reorganizó sus tres filiales irlandesas. De hecho, el producto interno bruto del país para el año 2015 aumentó en un increíble 26%, impulsado por cerca de US$270.000 millones de activos inmateriales que aparecieron de repente en las cuentas nacionales de Irlanda a inicios de ese año (más que todo el valor de la propiedad residencial en Irlanda).

El economista y premio Nobel Paul Krugman llamó el acontecimiento “economía de los duendes”.

El ICIJ mostró los resultados de su investigación a J. Richard Harvey, profesor de derecho de la Universidad Villanova, y a Stephen Shay, profesor titular de la Facultad de Derecho de Harvard. En 2013, ambos testificaron ante un comité del Senado de Estados Unidos sobre la anterior estructura irlandesa de Apple. Los dos le dijeron al ICIJ que parecía probable que el fabricante de iPhone hubiera transferido activos intangibles a Irlanda.

“Si bien no está 100 por ciento claro cómo Apple ha reestructurado sus operaciones irlandesas, una gran posibilidad es que hayan transferido más de US$200.000 millones de activos intangibles valiosos… a una compañía residente en Irlanda, por ejemplo Apple Operations Europe”, dijo Harvey.

Shay agregó: “Al usar los alivios impositivos aplicados a la propiedad intangible irlandesa, Apple probablemente pagará poco o ningún impuesto irlandés adicional sobre los ingresos de Apple Operations International en los años por venir”.

El Departamento de Finanzas irlandés dijo a ICIJ: “El régimen irlandés para bienes de capital de activos inmateriales es similar en líneas generales a los regímenes disponibles en otros países y no confiere ningún beneficio adicional a las multinacionales”. Sin embargo, en octubre de 2017, Irlanda revirtió los términos endulzados que Noonan había añadido a la exención tributaria tres años antes.

Apple dice que tras su reorganización paga más impuestos irlandeses que antes: “Los cambios que realizamos no redujeron nuestros pagos de impuestos en ningún país. De hecho, nuestros pagos a Irlanda aumentaron considerablemente y durante tres años (2014, 2015 y 2016] hemos pagado US$1.500 millones en impuestos allí (el 7% de todos los impuestos corporativos que se pagan en ese país”), señaló Apple en una declaración.

Pero el fabricante del iPhone todavía no dice cuántas ganancias obtiene a través de sus empresas irlandesas,lo cual hace imposible determinar si US$1.500 millones es una gran cantidad de impuestos a pagar en tres años.

Reuven Avi-Yonah, director del programa de impuestos internacionales en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan, dijo que Apple estaba “decidida a no ser lastimada” cuando tuvo que abandonar su estructura irlandesa anterior. “Así es como esto suele funcionar: cierras un refugio fiscal y se abre algo más. Y así indefinidamente”, dijo.

Jesse Drucker, reportero del New York Times, contribuyó a este artículo.

Traducción al español realizada por Univision Noticias para el resto de socios de ICIJ

La ruta de los US$534 millones de Glencore Chile enviados como “préstamo” a Bermudas

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El 21 de octubre de 2014 un correo electrónico con carácter de urgente llegó a las oficinas del bufete de abogados Appleby en Islas Bermudas. Se solicitaba diligencia para inscribir dos sociedades offshore en ese paraíso tributario, las que debían estar activas cuanto antes para una operación que se materializaría en pocas semanas: el 29 de noviembre.

Para los ejecutivos de Appleby esa solicitud no podía esperar. El email había salido de la casa matriz en Suiza de uno de sus clientes más importantes, el gigante mundial de los commodities Glencore. Con 90 oficinas en 50 países, más de 200 mil empleados y cerca de 150 operaciones mineras, agrícolas y petroleras en los cinco continentes, la multinacional anglo-suiza es una de las productoras e intermediarias de materias primas –cobre, zinc, cobalto, carbón, petróleo y trigo, entre otras– más grandes del mundo, con ingresos cercanos a los US$170 mil millones en 2016.

APPLEBY CAIMAN INTERIOR (arch-godfrey.com)Solo 35 minutos se demoraron los ejecutivos de Appleby en responder: “Gestionaremos inmediatamente la reserva de los nombres”.

Luego de tomar el control de la multinacional minera Xstrata en mayo de 2013, Glencore puso en marcha una compleja reestructuración de sus activos a nivel global, sujeta a un cronograma de fusiones, millonarias transferencias y tomas de control accionario, que utilizaría como centro neurálgico el paraíso fiscal de Bermudas. El objetivo: reducir su nivel de deuda a través de una nueva estructura organizacional y tributaria. Así quedó expuesto en los documentos del bufete Appleby sobre Glencore, a los que tuvo acceso CIPER.

En los engranajes de ese plan, montado como las piezas de un reloj, cumplieron un rol estratégico las operaciones en Chile de la multinacional anglo-suiza.

El detalle de las maniobras tributarias que utilizó Glencore y su subsidiaria corporativa chilena para ejecutar su ambicioso plan, se encuentra en un centenar de registros entre los 6,8 millones de documentos del bufete Appleby filtrados al diario alemán Süddeutsche Zeitung y compartido con CIPER y otros 94 medios de 67 países por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ).

En Chile y tras un cambio societario en 2014, la multinacional dejó a Glencore Inversiones Chile SpA como controladora de sus operaciones cupríferas Lomas Bayas, Altonorte y Punitaqui. Aparte de lo que puso en manos de esta subsidiaria chilena, Glencore posee además el 44% de la minera Inés de Collahuasi y el 66% de Energía Austral, un joint venture que se creó para desarrollar el ambicioso y polémico proyecto hidroeléctrico Río Cuervo, en Aysén.

Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, del Asahi Shimbun, Japón)
Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, del Asahi Shimbun, Japón)

Cumpliendo como un reloj suizo con el plan diseñado, el 29 de noviembre de 2014, Glencore Inversiones Chile SpA envió US$534 millones a una sociedad offshore que acababa de ser constituida por Appleby en Bermudas: Ronlis Limited, una de las dos sociedades que habían solicitado inscribir en esa jurisdicción y con premura ejecutivos de Glencore a fines de octubre.

Ronlis quedó inscrita en los registros de Bermudas como una compañía de exploración de petróleo. En los hechos, tras recibir los dineros desde Chile, actuó como pivote para la ejecución de sucesivas transferencias de acciones entre varias filiales de Glencore en Australia.

Glencore Inversiones Chile SpA había sido constituida, solo meses antes de la millonaria operación, por otra offshore de Bermudas: Glencore Holdings (Bermuda) Limited, la misma que quedó como controladora de Ronlis, la destinataria de los millonarios fondos que salieron de Chile.

El Diario Oficial y los registros del Conservador de Bienes Raíces de Santiago, indican que Glencore Inversiones Chile fue constituida con un capital de US$10 mil. A comienzos de noviembre de 2014, pocas semanas antes del envío de los US$534 millones a Bermudas, Glencore Holdings (Bermuda) Limited aumentó el capital de Glencore Inversiones Chile a US$582 millones. Registros notariales en Santiago muestran que los dineros de la súbita capitalización provinieron de las operaciones chilenas de la poderosa firma minera y agrícola.

Un acta del directorio de Ronlis –a la que tuvo acceso CIPER–, indica que apenas 24 días después de la inyección de los US$582 millones a Glencore Inversiones Chile, US$534 millones fueron transferidos como préstamo desde esa subsidiaria chilena a Ronlis, la nueva sociedad creada en Bermudas.

Los documentos de Appleby filtrados indican que el “préstamo” de US$534 millones debía hacerse con “excedentes” de las operaciones chilenas de la transnacional. Esa es la instrucción detallada en un cronograma preparado por el staff de asesores tributarios de Glencore: La compañía holding de Chile prestará US$ 534 millones de sus excedentes de caja a Ronlis.

GlencorePara efectos tributarios, lo que hizo Glencore fue convertir parte del excedente de sus operaciones en Chile en un “préstamo” para la offshore Ronlis, el que quedó registrado en nuestro país como una cuenta por cobrar. Dos expertos tributarios consultados por CIPER señalaron que esta operación amerita ser revisada con lupa por el Servicio de Impuestos Internos (SII), porque podría estar encubriendo un retiro de utilidades por el que no se pagaron tributos.

Alimentan esa sospecha dos factores. El primero es que aún no se ha pagado el “préstamo”, pese a que originalmente se estipuló que esa deuda debía ser saldada antes del 31 de julio de 2015, según registros de Appleby. El segundo factor, es que los documentos filtrados indican que los US$534 millones fueron ocupados por la sociedad constituida en Bermudas (Ronlis) para adquirir acciones de una empresa australiana de la misma multinacional.

Según los tributaristas consultados por CIPER, este movimiento entre Chile y Australia, con escala en un paraíso fiscal, pareciera tener un objetivo: disminuir la carga tributaria.

En la práctica, dijo uno de los especialistas, al presentar la operación como un préstamo, la subsidiaria chilena aparece cambiando un activo por otro. De esta manera, aunque el dinero fue enviado a un paraíso fiscal, sigue contabilizándose en Chile como una deuda por cobrar. Pero si en realidad fue un retiro de utilidades, debió pagar el impuesto correspondiente: en Chile esta figura se grava con una tasa del 35%.

Glencore cumple con sus obligaciones tributarias en línea con las leyes y regulaciones de los países y territorios donde opera”, señalaron a CIPER desde la compañía.

TEMIBLE PARAÍSO

Ubicada en el Atlántico, Bermudas es uno de los vértices del infame triángulo donde se ha perdido el rastro de decenas de aviones y barcos. Para muchos, un lugar temible.

Flag of Bermuda1Pero para la industria de la defensa de la riqueza, este territorio británico de ultramar es todo lo contrario: un paraíso para la ejecución de sofisticados esquemas de planificación tributaria que minimizan el pago de impuestos.

En Bermudas –una jurisdicción cero impuesto, calificada como el paraíso fiscal más “agresivo” del mundo (ver aquí)– cuantiosos flujos de dinero también “desaparecen” y quedan fuera de los radares de las autoridades tributarias. Google, en 2014, se ahorró varios miles de millones en impuestos triangulando dineros desde una filial holandesa a una sociedad de fachada en Bermudas.

A diciembre de 2014, Glencore contaba con 14 sociedades en paraísos fiscales, 11 de ellas en Bermudas. CIPER consultó a la compañía sobre la utilidad que le han prestado a sus inversiones en Chile las sociedades en ese paraíso fiscal. Desde Glencore señalaron que la decisión de utilizar esas entidades offshore era anterior a la compra de Xstrata en 2013, “por lo tanto, no estamos en condiciones de informar las motivaciones originales de esta decisión de inversión”.

Lo concreto, es que tras la adquisición de Xstrata en mayo de 2013, Glencore siguió creando sociedades en esa jurisdicción. Así sucedió con Ronlis Limited, inscrita a principios de noviembre de 2014 por los abogados del bufete Appleby, a petición de Glencore. Su capital autorizado: US$100 millones. Una segunda sociedad quedó inscrita en fecha idéntica en Bermudas: Glencore International Investment Limited (GIIL), con un capital autorizado de US$10 mil millones.

La respuesta de Glencore a CIPER abre más interrogantes. Fue en julio de 2014 –más de un año después de la fusión con Xstrata– que Glencore Inversiones Chile SpA quedo inscrita en la 22ª Notaría de Santiago. Como único accionista de esa sociedad aparece Glencore Holdings (Bermuda) Limited, lo que evidencia que la firma suiza sí tomó una decisión al respecto: continuar gestionando sus inversiones en Chile utilizando ese paraíso fiscal con posterioridad a 2013.

Glencore pagó US$4.307 al bufete Appleby por la creación de la offshore Ronlis. Una vez activa y de acuerdo al plan de reestructuración de la transnacional, esa sociedad debía recibir dinero para adquirir acciones en una filial australiana. La instrucción desde la matriz fue clara: “Utilizar los fondos de excedente de la operación chilena para Glencore Queensland”, según se lee en un documento de los archivos filtrados de Appleby.

Altonorte (Fuente: Glencore).
Altonorte (Fuente: Glencore).

El plan se cumplió con precisión. CIPER siguió la ruta de los US$534 millones enviados a Bermudas el 29 de noviembre de 2014, para identificar el origen de los dineros. Una escritura de Glencore Inversiones Chile da cuenta que 24 días antes del envío a Bermudas (5 de noviembre), esa filial aumentó su capital de US$10 mil a más de US$582 millones.

En esa misma escritura se detalla que esos dineros en su mayoría provinieron de aportes hechos por cuatro de sus operaciones mineras en Chile: Glencore Exploraciones Limitada (US$232,5 millones); Energía e Inversiones Limitada (US$157,7 millones); Complejo Metalúrgico Altonorte (US$175,7 millones) y Compañía Minera Lomas Bayas (US$8,4 millones).

La primera reunión de directorio de Ronlis Limited se llevó a cabo 15 días después de ese aumento de capital, el 20 de noviembre de 2014. Tuvo lugar en las oficinas de Glencore en Londres y en ella participó parte de la plana mayor de la multinacional, entre ellos los jefes de finanzas e impuestos.

En la reunión de ese directorio se resolvió que la nueva sociedad offshore Ronlis Limited recibiera en calidad de “préstamo” US$534 millones de la recientemente capitalizada Glencore Inversiones Chile SpA. Así se lee en el acta respectiva, a la que tuvo acceso CIPER. En otro documento interno quedó establecido que la operación financiera debía materializarse el 29 de noviembre, antes que cayera la medianoche en Sydney (Australia). Y así se hizo.

Con los dineros de esa operación –denominada internamente “Chile Holdco Transaction” (transacción del holding de compañías chilenas)–, se ejecutó la compleja reestructuración de los activos de Glencore en Australia, utilizando a la bermudeña Ronlis como bisagra y a la subsidiaria chilena como caja.

EL CIRCUITO AUSTRALIANO

Una vez que los dineros chilenos estuvieron bajo el control de Ronlis, la sociedad de Bermudas partió por suscribir 169 millones de acciones clase “B” en la australiana Glencore Queensland (GQL), las que fueron adquiridas a otra filial de la multinacional de nombre GHP 104 160 689 Pty Limited.

Operación de Glencore en Australia (Fuente: Glencore).
Operación de Glencore en Australia (Fuente: Glencore).

A través de sucesivas operaciones de intercambio de acciones, Ronlis transfirió sus títulos en GQL a Glencore Investments Australia (GIHA), a cambio de acciones en esa misma compañía. Luego intercambió sus títulos en GIHA por acciones en una tercera sociedad, Glencore Investments Pty Limited (GIPL). Finalmente, GIPL transfirió sus 18 compañías filiales a una nueva sociedad matriz (GOH 128 115 140  PtyLimited). Esta fue la punta del iceberg que terminó por reunir los activos de Glencore en Australia, completando el proceso iniciado con el “préstamo” chileno.

En el set de documentos filtrados desde el bufete Appleby que dan cuenta de la operación, quedó consignado que la deuda de US$534 millones originada en Chile, debía ser pagada por Ronlis antes del 31 de julio de 2015. En el intertanto, el crédito quedaría sujeto a una tasa de interés igual a 6 meses Libor, más un 0,88%”, lo que equivale a 1,35%.

De acuerdo a la indagación de CIPER, el préstamo aún no se paga. “La deuda se mantiene vigente, devenga intereses a tasas de mercado y será repagada por Ronlis Ltd en su fecha de maduración”, confirmaron desde las oficinas de Glencore en Santiago. Respuesta similar se recibió desde su casa matriz en Suiza, tras las consultas enviadas por ICIJ, CIPER y medios asociados.

BERMUDAS CON ESCALA EN PANAMÁ

Respecto del uso del paraíso fiscal de Islas Bermudas como plataforma de inversión del gigante de las materias primas, Glencore aseguró no haber “desviado beneficios imponibles desde Chile a sus accionistas” y que “Glencore Holdings (Bermuda) Ltd. ya no cuenta con acciones en Glencore Inversiones Chile SpA”.

En sus respuestas, la multinacional aseguró que había re-domiciliado todas las entidades que tenía en Bermudas –con excepción de tres–, “las que ahora son residentes fiscales en Suiza o Reino Unido” (ver respuesta completa de Glencore Chile).

Ciudad de Panamá
Ciudad de Panamá

Tal como indicaron desde la compañía, la sociedad que desde Bermudas controlaba a Glencore Inversiones Chile SpA, ya no tiene injerencia sobre sus operaciones en este país. Pero hay un matiz: el control de Glencore Inversiones Chile fue trasladado desde Bermudas a Panamá, paraíso fiscal que en 2016 –y tras la investigación global de los “Papeles de Panamá”– quedó expuesto y fuertemente cuestionado por su secretismo y privilegios tributarios (ver aquí).

En julio de este año, la sociedad panameña Lixul S.A.(también denominada Panamá Chile) tomó control de la filial corporativa de Glencore en Chile. Documentos oficiales del Registro Público de Panamá, indican que Lixul fue inscrita en esa jurisdicción el 30 de diciembre de 2016, por la firma de abogados Patton, Moreno & Asvat y que surgió de la división de la sociedad Glencore Holdings (Panamá) S.A.

En las escrituras de constitución de Lixul figura como accionista mayoritario (99,9% de las acciones) Glencore International Investments Limited (GIIL), la misma sociedad que, junto a Ronlis, fue creada con urgencia en Bermudas en octubre de 2014, al inicio del plan de restructuración.

EL LOBBY POR RÍO CUERVO

Fundada en 1974 por el fallecido magnate Marc Rich –quien por años estuvo en la lista de los más buscados del FBI–, Glencore carga con un negro historial ambiental y laboral en Latinoamérica y África. Ha sido además investigada por presunta evasión tributaria en Italia, Australia y Zambia, entre otros países (ver “Las operaciones para adueñarse de una mina en la República Democrática del Congo”).

Verónica Baraona
Verónica Baraona

Capítulo aparte merece el agresivo lobby que ha desplegado en los países donde mantiene activos. Chile no es la excepción. Entre los principales ejecutivos chilenos de la multinacional figura la abogada Verónica Baraona, quien, a su vez, ocupa desde 2014 un asiento en el directorio de la minera estatal Enami, en representación de la Presidenta Michelle Bachelet.

Baraona, quien en los registros de Appleby figura como PEP (Persona Políticamente Expuesta), asistió como gestora de interés de Glencore a una reunión con la ministra de Minería (y presidenta del directorio de Enami), Aurora Williams, en pleno trámite de aprobación ambiental de Río Cuervo.

La central Río Cuervo (US$730 millones de inversión) fue aprobada en septiembre de 2013 por la Comisión de Evaluación Ambiental de Aysén. Dos años antes, en noviembre de 2011, el abogado chileno de Glencore, Carlos Prat, contactó al Appleby para la inscripción de una sociedad en Bermudas. “Estamos contra el tiempo”, se lee en un correo electrónico enviado el 22 de ese mes al cuartel de ese bufete en Hamilton (capital de Bermudas) desde las oficinas de Glencore en Las Condes (Chile).

South America Energy (Bermuda) Limited, quedó inscrita a los pocos días en esa jurisdicción, convirtiéndose en la matriz de la sociedad Energía Austral Joint Venture Limited (conformada por Glencore y la australiana Origin Energy), titular del mega proyecto hidroeléctrico Río Cuervo, en la Patagonia chilena.

Después de la aprobación inicial de Río Cuervo en 2013 a nivel regional, el proyecto escaló al Comité de Ministros tras una serie de reclamaciones de agrupaciones regionales.

Las alarmas se activaron en Glencore. El comité estaba en plena etapa de análisis y deliberación, cuando ejecutivos de la multinacional fueron recibidos por tres de los ministros clave que integran esa instancia.

El primero fue el entonces ministro de Medio Ambiente Pablo Badenier, quien el 19 de octubre de 2015 recibió al abogado Carlos Prat. El motivo de la audiencia de lobby: revisar el “estado actual del proyecto central Río Cuervo y potencial desarrollo futuro”.

Tras Badenier fue el turno de la ministra de Minería Aurora Williams, quien recibió a ejecutivos de Glencore el 10 de noviembre. Carlos Prat concurrió esta vez acompañado de la abogada de la compañía Verónica Baraona. No hubo mayor presentación. Baraona y Williams compartían mesa en el directorio de Enami desde mayo de 2014.

Baraona conoce bien el engranaje del Estado. Entre 1993 y el 2000, fue jefa de Gabinete de Marta Larraechea, esposa del entonces presidente Eduardo Frei y, en paralelo, trabajó en Enami. En el año 2000, el nuevo presidente (Ricardo Lagos) la designó superintendenta de Servicios Eléctricos, cargo que ejerció solo siete meses. Renunció al negarse a devolver la indemnización que recibió por haber trabajado 10 años en Enami, lo que fue calificado como irregular. A pesar de ello, en 2006 la entonces presidenta Bachelet la nombró subsecretaria de Justicia y luego, en 2008, asumió como subsecretaria de Minería. En 2014, la mandataria la puso en el directorio de Enami.

Comité de Ministros
Comité de Ministros durante trámite de Río Cuervo

La última reunión de lobby oficial de Glencore tuvo lugar el 5 de enero de 2016. El entonces ministro de Energía, Máximo Pacheco, recibió a quien ejercía como vicepresidente de proyectos de Glencore, Donald Brown, acompañado del abogado Prat. El motivo de la cita: “Avances y análisis de la línea de transmisión (central Cuervo)”.

Solo 13 días más tarde (18 de enero), el Comité de Ministros integrado por Badenier, Williams, Pacheco y los titulares de Economía, Agricultura y Salud, resolvieron mantener la luz verde al cuestionado proyecto. No estaba dicha la última palabra. Nuevas reclamaciones de agrupaciones de Aysén fueron acogidas por el Tribunal Ambiental de Valdivia, la instancia definitiva.

El lobby no se concentró solo en Santiago. En agosto de 2014, Energía Austral le entregó $8 millones a la Municipalidad de Aysén para financiar un viaje de dirigentes sociales a la laguna de San Rafael. Acompañados de un ejecutivo de la filial de Glencore, participaron en la travesía el alcalde de Aysén, Óscar Catalán (UDI), cuatro funcionarios municipales y dos concejales. En la nómina de invitados figuraba también el diputado por la zona, David Sandoval (UDI).

Como la Municipalidad de Aysén también participa del proceso de evaluación de Río Cuervo, la Contraloría impugnó en dos oportunidades las donaciones que ha recibido de la filial de Glencore. A diciembre de 2014, los dineros entregados al municipio sumaban más de $45 millones (cifra obtenida por CIPER vía Ley de Transparencia).

En septiembre pasado, antes de que el Tribunal Ambiental de Valdivia se pronunciara, Energía Austral anunció ante el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) que se desistía del proyecto hidroeléctrico.

Hay total hermetismo sobre las razones de esa decisión. El mismo que hasta hoy pesaba sobre los secretos tributarios de la multinacional en Chile y que los millones de documentos del bufete Appleby permiten sacar a la luz.

Los rentables negocios del secretario de Comercio de Trump con el círculo de Putin

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El Secretario de Comercio de Estados Unidos Wilbur L. Ross Jr. tiene participación en una compañía naviera que recibe millones de dólares al año en ganancias de una empresa cuyos principales dueños incluyen al yerno del Presidente ruso Vladimir Putin y a un magnate ruso sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por ser miembro del círculo de allegados a Putin.

Ross, un millonario inversionista de capital privado, vendió la mayor parte de los activos de su empresa antes de unirse al gabinete del Presidente Donald Trump en febrero, pero mantuvo una participación en la compañía naviera Navigator Holdings Ltd., establecida en las Islas Marshall en el Pacífico Sur. Las entidades offshore en las que Ross y otros inversionistas mantienen una participación financiera, controlaban el 31,5% de la compañía en 2016, según el más reciente informe anual de Navigator.

Kirill Shamalov, empresario ruso y yerno de Putin
Kirill Shamalov (Fuente: sibur.ru)

Entre los principales clientes de Navigator, con una contribución de más de US$68 millones en ingresos desde 2014, se encuentra Sibur, una compañía gasífera era y petroquímica con sede en Moscú. Dos de sus principales propietarios son Kirill Shamalov, quien está casado con la hija menor de Putin, y Gennady Timchenko, el oligarca ruso sancionado cuyas actividades en el sector de la energía estaban “directamente vinculadas a Putin”, según el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

El mayor accionista de Sibur es el poderoso Leonid Mikhelson, quien controla una compañía de energía que también fue sancionada por el Departamento del Tesoro por apoyar el gobierno de Putin.

Como secretario de Comercio, Ross tiene una autoridad directa sobre las políticas de comercio y manufactura y es una voz influyente en el gobierno sobre prácticamente cualquier aspecto de la relación económica de Estados Unidos con otros países, incluido Rusia. En los últimos años, las tensiones entre Estados Unidos y Rusia se han intensificado, y Estados Unidos ha impuesto sanciones contra Rusia después de la invasión de Crimea en 2014 y su interferencia en la elección presidencial de 2016.

Después de la última elección, las investigaciones realizadas por el Congreso y el Departamento de Justicia de Estados Unidos han explorado posibles relaciones comerciales entre Rusia y los miembros de la administración del Presidente Trump. Aunque varios asociados de negocios y de la campaña de Trump han sido investigados, hasta ahora no se han reportado conexiones empresariales entre altos funcionarios de la administración Trump y miembros de la familia de Putin o de su círculo de allegados.

Durante el proceso de confirmación en su cargo, a Ross se le preguntó en repetidas ocasiones acerca de sus relaciones comerciales con Rusia, sobre todo en relación con su antigua función como vicepresidente del Banco de Chipre, que tiene un largo historial de financiamiento de oligarcas rusos. “El Senado de los Estados Unidos y el público estadounidense merecen conocer el alcance total de sus conexiones con Rusia y su conocimiento de los vínculos entre la administración Trump, la campaña de Trump, o la Organización Trump y el Banco de Chipre”, le escribió un grupo de cinco senadores demócratas a Ross después de la audiencia, pero antes de su confirmación. Ross respondió brevemente a una pregunta enviada a la audiencia, diciendo que los rusos que invertían en el banco “no eran mis socios”, pero no respondió a la carta de los senadores.

También se le preguntó acerca de sus inversiones en la industria naviera y si éstas podrían plantear un conflicto de intereses con sus deberes como secretario de Comercio. Pero no enfrentó ninguna pregunta acerca de Navigator -en la que alguna vez fue presidente de la junta— y su relación con Sibur.

Vladimir Putin
Vladimir Putin

Sibur es “una empresa con conexiones clientelistas. ¿Por qué un funcionario del gobierno de Estados Unidos tiene alguna relación con un compinche de Putin?”, dijo Daniel Fried, un experto en Rusia que ocupó altos cargos en el Departamento de Estado tanto en administraciones republicanas como demócratas.

Ross se unió a la junta directiva solo después de que Navigator comenzara a trabajar con Sibur y “nunca se encontró” con Shamalov, Timchenko o Mikhelson, dijo James Rockas, un portavoz del Departamento de Comercio.

“El Secretario Ross se recusa a sí mismo de cualquier asunto centrado en los buques de transporte transoceánico, pero ha sido en general favorable a las sanciones de la administración contra las entidades rusas y venezolanas”, agregó Rockas.

Otro de los principales clientes de Navigator es PDVSA, la petrolera estatal venezolana propiedad del régimen autoritario de Nicolás Maduro. La administración Trump sancionó a un ejecutivo actual y a un ex ejecutivo de PDVSA en julio de 2017, y a la propia empresa el mes siguiente.

COMERCIO Y CONFLICTO

La conexión comercial indirecta del secretario de Comercio con el yerno de Putin y los aliados oligarcas surge a partir de un examen de los registros públicos y una fuga de millones de documentos financieros offshore del bufete Appleby en las Bermudas, obtenidos por el diario alemán Süddeutsche Zeitung y compartidos con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y su red global de socios mediáticos, de la que forma parte CIPER. Muestran el funcionamiento interno de Appleby desde la década de 1950 hasta 2016. Los archivos incluyen documentos de la división de servicios corporativos de Appleby, que se convirtió en independiente en 2016 bajo el nombre de Estera.

Los archivos filtrados muestran una cadena de empresas y asociaciones en las Islas Caimán a través de las cuales Ross ha conservado su participación financiera en Navigator.

Oficinas de Appleby en Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, reportero del Asahi Shimbun, Japón)
Oficinas de Appleby en Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, reportero del Asahi Shimbun, Japón)

El hecho de que las compañías de Ross en las Islas Caimán se beneficien de una empresa controlada por intermediarios de Putin, plantea graves conflictos de intereses potenciales, dicen los expertos. Como secretario de Comercio, Ross tiene el poder para influir en el comercio, sanciones y otras medidas de Estados Unidos que podrían afectar a los propietarios de Sibur. Asimismo, los propietarios de Sibur, y a través de ellos, el propio Putin, podrían tener la capacidad de aumentar o disminuir el negocio de Sibur con Navigator, incluso conforme Ross ayude a orientar la política de Estados Unidos.

Richard Painter, quien se desempeñó como principal abogado de ética durante la administración de George W. Bush, dijo que Ross podría tener que recusarse de una serie de decisiones sobre las sanciones. Añadió que, si bien no hubo violación inherente en las inversiones de Ross, el arreglo con Navigator requiere un análisis más detenido.

-Aparte de esas cuestiones jurídicas, yo estaría muy preocupado de que alguien en el gobierno de Estados Unidos estuviera haciendo tratos con los rusos, y me gustaría conocer los hechos -dijo Painter.

El portavoz del Departamento de Comercio, Rockas, dijo que Ross “nunca ha tenido que buscar ni recibir una exención ética” y que cumple con los “más altos estándares éticos”. Las exenciones de ética se suelen otorgar para permitir que los funcionarios participen en asuntos donde pueda haber un conflicto de intereses.

CAPAS Y MÁS CAPAS

Antes de unirse al gabinete de Trump, Ross (79 años), era un titán en el mundo del capital privado, y reunía a inversionistas de todo el mundo para invertir dinero en empresas en dificultades con la intención de volverlas rentables. Cuando todo iba bien, él y su empresa no solo ganaban dinero de sus inversiones y honorarios de gestión, sino también de un sistema de compensación que les permite a los socios generales que administran los fondos de capital privado, ganar el 20% de todos los beneficios que exceden determinado nivel.

Muchos de los fondos de capital privado involucrados en estas inversiones fueron creados y administrados por Appleby, el bufete de abogados offshore con sede en Bermudas. Los archivos filtrados ofrecen un vistazo sobre cómo Appleby ayudó a su empresa, WL Ross & Co, LLC, a cosechar los beneficios de paraísos offshore, como las Islas Caimán. Ese territorio británico permite niveles extraordinarios de secreto bancario y deja a empresas de papel dirigidas desde Nueva York y otros lugares operar allí libres de impuestos. En 2015, las Islas Caimán ocupaba el quinto lugar en las clasificaciones mundiales del Índice de Secreto Financiero.

Islas Caimán (Fuente: clarin.com)
Islas Caimán (Fuente: clarin.com)

Crear fondos offshore organizados como sociedades anónimas puede ser un gran atractivo para algunos inversionistas, al permitirles crear organizaciones exentas de impuestos en Estados Unidos –incluyendo enormes fondos de pensión y universidades muy ricas–para esquivar una regla del Servicio de Impuestos Internos que les obliga a pagar impuestos sobre los ingresos obtenidos con dinero prestado. También ayudan a atraer a los inversionistas no estadounidenses porque sus nombres no se les revelan a las autoridades fiscales en Estados Unidos.

Los socios generales en un fondo de capital privado offshore disfrutan de generosas exenciones de impuestos en Estados Unidos, incluyendo la posibilidad de contar con la mayor proporción de sus ingresos provenientes del fondo, como ganancias de capital a largo plazo, en lugar de ingresos ordinarios. Esto les permite a los gestores de fondos más ricos reducir sus impuestos sobre esos ingresos de la tasa impositiva máxima en Estados Unidos, del 39,6%, al 20%.

Cuando fue nombrado secretario de comercio, Ross presentó un acuerdo con la Oficina de Ética Gubernamental federal que decía que tenía la intención de desprenderse de 80 empresas y asociaciones, pero mantendría una participación en otras nueve que tenían activos en “la financiación inmobiliaria y el crédito hipotecario” y “el embarque transoceánico”. Los activos no se especificaron. Aunque había vendido WL Ross & Co. a Invesco en 2006, permaneció activo como presidente y director general de ella hasta renunciar para unirse al gabinete.

Su formulario de divulgación de información financiera, también presentado ante la Oficina de Ética Gubernamental, tiene 57 páginas e incluye una larga lista bajo el epígrafe “Activos de empleo y Cuentas de ingresos y jubilación”. Esta lista se divide en secciones que enumeran activos que parecen ser propiedad de cada una de las compañías de Ross, detallando hasta siete capas de entidades entre Ross y los activos que posee.

Enterradas en una multitud de subsecciones aparecen cuatro entidades de las Islas Caimán, nombradas crípticamente, y que se encuentran entre las pertenencias que dijo mantener: WLR Recovery Associates IV DSS AIV, GP; WLR Recovery Associates IV DSS AIV, LP; WLR Recovery Associates V DSS AIV, GP y WLR Recovery Associates V DSS AIV, LP. Las cuatro compañías son administradas por el bufete de abogados Appleby. “Navigator Holdings” figura entre los activos que poseen estas empresas, pero, en consonancia con el formato del formulario de divulgación, no se proporcionan detalles sobre la compañía ni su relación con Sibur.

La complejidad de las estructuras offshore agrega una distancia legal y de reputación y oscurece el alcance total de las relaciones comerciales de Ross, incluso cuando le permiten sacar provecho de ellas, de acuerdo con expertos en impuestos y ética consultados por ICIJ.

La divulgación de Ross valora su participación actual combinada en las entidades offshore que poseen acciones de Navigator entre US$2,05 millones y US$10,1 millones. Pero no queda claro cuáles son sus participaciones totales, porque no incluyó un valor para una de las cuatro entidades que retuvo. No es evidente por qué o si realmente se omitió un valor. Su participación representa una fracción de la participación total del 31,5% de las entidades en Navigator, que, basado en el precio de mercado de la firma al 30 de octubre de 2017, vale aproximadamente US$179 millones.

Buque Saturno de Navigator Gas (Fuente: navigatorgas.com)
Buque Saturno de Navigator Gas (Fuente: navigatorgas.com)

El valor de la inversión de Ross podría cambiar sustancialmente para el momento en que se liquiden los fondos que mantienen las acciones de Navigator,y en eso él tiene una ventaja significativa. Si los fondos se desempeñan lo suficientemente bien, las asociaciones generales en las que él ha invertido podrían recibir el 20% de las ganancias de todos los fondos.

Además, Ross ha reportado miles de millones en activos a Forbes que no aparecieron en sus documentos de divulgación del gobierno. Al respecto, Ross le dijo más tarde a la revista que los ha puesto en fideicomisos que benefician a sus familiares.

“Los requisitos de divulgación no se escribieron pensando en Wilbur Ross”, dijo Kathleen Clark, una profesora de derecho de la Universidad de Washington, experta en ética del gobierno. “Y no creo que le brinden adecuadamente al público o a un funcionario de ética del gobierno una idea de la gran variedad de intereses financieros que él tiene”.

ROSS BATEA UN JONRÓN

Wilbur Ross comenzó a invertir en Navigator en 2011, cuando WL Ross & Co. adquirió una participación del 19,4%, y a su firma se le concedieron dos puestos en la junta, uno de los cuales lo ocupó Ross a principios del siguiente año. Unos meses más tarde, con la aprobación de un juez del tribunal de quiebras, WL Ross adquirió un bloque de acciones de la firma de servicios financieros en bancarrota Lehman Brothers, convirtiéndose en accionista mayoritario de Navigator.

En noviembre de 2013, Navigator salió a bolsa. Las acciones que WL Ross había comprado a aproximadamente US$8 cada una fueron puestas en el mercado a US$19. Después, Ross se jactó en una conferencia para inversionistas navieros de que la inversión había sido “un jonrón”  (jugada excepcional de béisbol, en la que el bateador golpea la pelota enviándola fuera del campo, lo que le permite recorrer todas las bases y anotar una carrera).

Ross renunció a la junta de Navigator un año después de que se convirtió en vicepresidente del Banco de Chipre, el cual estaba en aprietos, y cuyas relaciones con los oligarcas rusos eran bien conocidas. Su puesto en la junta de Navigator fue ocupado por Wendy Teramoto, directora gerente y socia de WL Ross & Co., quien renunció en 2017 para convertirse en jefe de personal de Ross en el Departamento de Comercio.

NAVIGATOR SE REÚNE CON SIBUR

A principios de 2012, poco después que Ross hiciera su inversión inicial, Navigator entabló una relación con Sibur y fletó exclusivamente dos cargueros de gas licuado de petróleo (GLP) para transportar las crecientes exportaciones de GLP de Sibur a Europa.

Al igual que muchas compañías de energía rusas, Sibur fue creada por el Estado ruso. Fundada en 1995, la firma produce productos petroquímicos, incluyendo el GLP, el cual contiene propano y butano y se utiliza para los aparatos de calefacción, los equipos de cocina y algunos vehículos de motor. Sibur fue adquirida varios años más tarde por la compañía de gas estatal Gazprom. En 2010, Gazprom les vendió Sibur a Timchenko y Mikhelson.

Amos Hochstein, el principal diplomático en temas de energía de Estados Unidos durante la administración Obama, dijo que las trayectorias de Mikhelson y Timchenko eran típicas de los magnates rusos de la energía que se han enriquecido bajo la corrupción pública y el capitalismo clientelista que son sellos distintivos del largo mandato de Putin.

-No estamos hablando de John D. Rockefeller. Se volvieron cercanos a Putin, leales a Putin, consiguieron bienes del Estado y se enriquecieron -dijo Hochstein.

Gennady Timchenko, empresario ruso
Gennady Timchenko, empresario ruso

El gobierno ruso continúa favoreciendo a Sibur. En 2013, un programa del gobierno ayudó a construir la terminal de US$700 millones de Sibur en Ust-Luga, el puerto Báltico donde los barcos de Navigator recogen sus exportaciones de GLP, por considerarlo “un proyecto de importancia nacional”.

Después de la invasión rusa al territorio ucraniano de Crimea, Estados Unidos y otras naciones occidentales impusieron sanciones económicas a los aliados clave de Putin, incluyendo a Timchenko, el segundo accionista más importante de Sibur. Meses más tarde, Estados Unidos les prohibió a los bancos proporcionarle financiamiento a largo plazo a una compañía de gas perteneciente al mayor accionista de Sibur, Mikhelson.

Sibur como tal no fue objeto de esta medida, pero los bancos occidentales, incluyendo el Banco de América y el Banco Real de Escocia, rechazaron otorgarle préstamos a la compañía, según informes noticiosos.

Nuevamente el gobierno ruso intervino para ayudar. En mayo de 2014, un consorcio liderado por un banco estatal afiliado a la compañía de energía Gazprom y un fondo de inversión estatal, compraron la terminal Ust-Luga de Sibur y se comprometieron a expandir la capacidad de exportación mientras le permitían a Sibur seguir siendo el único exportador de la terminal de GLP.

En septiembre de 2014, con el aumento de la presión de las sanciones, Timchenko vendió una participación del 17% en Sibur a Shamalov, aumentando la participación del yerno de Putin a más del 20% de la compañía. La compra realizada por este hombre de 32 años fue financiada con un préstamo de US$1.300 millones concedido por el banco estatal Gazprombank. Shamalov más tarde vendió parte de su participación a otros inversionistas, reduciendo su participación al 3,9% en abril de 2017, pero permaneciendo en la junta directiva de Sibur. No se pudieron determinar los beneficios o pérdidas del yerno de Putin en las transacciones.

-Cuando empiezas a hacer negocios con compañías rusas de energía, como Gazprom y Sibur, no solo te acuestas con la compañía, te acuestas con el Estado ruso -dijo Hochstein, el ex coordinador de política de energía del Departamento de Estado.

En 2014, Appleby se deshizo de Mikhelson como cliente, al declinar administrar una compañía para manejar su jet privado, debido a las sanciones contra sus negocios, según los registros filtrados.

Leonid Mikhelson (Fuente: wikipedia.org)
Leonid Mikhelson (Fuente: wikipedia.org)

A pesar de esta crisis, la relación entre Navigator y Sibur siguió prosperando. De 2014 a 2015, los ingresos de la naviera procedentes de Sibur se dispararon del 5,3% (US$16,2 millones) al 9,1% (US$28,7 millones) de los ingresos totales, haciendo de la empresa uno de los cinco mejores clientes de Navigator, según las presentaciones ante la Comisión de Valores y Bolsa de Estados Unidos. Eso fue antes de bajar al 7,9% (US$23,2 millones) en ingresos el año pasado. Este año, Navigator duplicó la flota dedicada a las exportaciones de Sibur, adquiriendo dos nuevos buques y fletándoselos a la compañía rusa de energía. Los buques fueron nombrados Navigator Luga y Navigator Yauza, ambos nombres de ríos rusos.

En una conferencia telefónica con los inversionistas en 2016, el director ejecutivo de Navigator, David Butters, dijo que su compañía se beneficiaba conforme Sibur incursionaba en el mercado energético europeo frente a sus competidores estadounidenses:  “Rusia está enviando tanto gas natural como sea necesario a Europa, y los líquidos se envían a todas las áreas del continente en cantidades crecientes, todo en competencia con las exportaciones estadounidenses a mayor distancia”, dijo Butters, quien declinó hacer comentarios para esta historia.

WilburRoss “ha hablado en repetidas ocasiones a favor de aumentar las exportaciones estadounidenses como la mejor forma de reducir el déficit comercial, creando empleos en Estados Unidos”, dijo el portavoz del Departamento de Comercio.

UN BRINDIS

El 30 de noviembre de 2016, horas después de ser nominado como secretario de Comercio, Ross celebró en Gramercy Tavern, un elegante restaurante de Manhattan, en un evento organizado por Navigator Holdings. Según Bloomberg BusinessWeek, él y Butters llegaron temprano a la habitación privada con candelabros y tuvieron una conversación.

Según Bloomberg, Butters recuerda que Ross le dijo: “Tus intereses coinciden con los míos”. “La economía de Estados Unidos crecerá y Navigator se beneficiará”.

Butters le dijo a Bloomberg que, conforme llegaban otros invitados y se disponían a comer róbalo en salsa de jerez y tarta de peras, se turnaban para felicitar a Ross. “Era como, ahora tenemos la posibilidad. Tenemos la posibilidad de marcar algunas diferencias”, le dijo Butters a Bloomberg.

GANANDO MILLONES DE LAS QUIEBRAS

Ross, hijo de un abogado convertido en juez y una maestra de escuela, creció en los suburbios de Nueva Jersey y se graduó de Yale y Harvard Business School. A fines de la década de 1970, se unió a la firma bancaria británica de inversiones Rothschild Group, y eventualmente llegó a encabezar la práctica de asesoría sobre quiebras de la firma. Conoció a Donald Trump en 1990, cuando el casino Taj Mahal del futuro presidente en Atlantic City estaba sufriendo problemas financieros, y Ross representaba a un grupo de tenedores de bonos. Ross diseñó un acuerdo que preservaba una participación para Trump en la compañía, presuntamente diciéndoles a los descontentos tenedores de bonos que el nombre Trump era “todavía un buen activo”. Fue una ayuda bien recibida por el futuro Presidente.

En la década de 1990, el presidente Bill Clinton nominó a Ross para la Junta del Fondo de Inversiones entre Estados Unidos y Rusia, establecido por el gobierno de Estados Unidos para hacer inversiones y promover los intereses comerciales estadounidenses en Rusia.

En el año 2000, Ross fundó WL Ross & Co., LLC, una firma de capital privado con sede en Nueva York que reúne dinero de inversionistas en fondos que invierten en empresas en apuros con el objeto de cambiarles el rumbo y venderlas para obtener ganancias. La nueva firma prosperó rápidamente. Diseñó la compra de productores de acero estadounidenses en bancarrota, y luego cosechó enormes beneficios cuando la administración Bush impuso un arancel del 30% sobre las importaciones de acero en marzo de 2002.

US-VOTE-REPUBLICANS-TRUMP-MEDIA-ARREST-FILESSu recién formado International Steel Group salió a bolsa al año siguiente y fue adquirido por el gigante de Luxemburgo ArcelorMittal en 2005. La firma de Ross continuó invirtiendo en otras industrias estadounidenses en apuros, incluyendo las textiles en el sur y el carbón en los Apalaches. El propio Ross se ganó una reputación como financiero que insuflaba vida a las industrias que otros habían dado por muertas.

Pero sus prácticas comerciales también han provocado críticas por trasladar empleos estadounidenses al extranjero para mejorar las ganancias. Un análisis de Reuters de las estadísticas del Departamento de Trabajo de Estados Unidos, encontró que las adquisiciones de Ross resultaron en una pérdida de 2.700 empleos estadounidenses en autopartes, finanzas hipotecarias y la industria textil al cambiar la producción al extranjero, beneficiándose, entre otros, México, India, China y Nicaragua.

Su firma de capital privado también ha violado las regulaciones de valores que exigen una divulgación completa y franca en el trato con los inversionistas. En agosto de 2016, la SEC anunció una acción coercitiva contra WL Ross & Co. por cobrarles de más a los inversionistas por comisiones de gestión al cambiar la fórmula para calcular las tarifas sin informarles. Sin admitir o negar malas acciones, WL Ross aceptó reembolsarles US$10,4 millones a los inversionistas y US$2,3 millones más en penas civiles.

A través de los años, Ross ha subido a las filas de los individuos más ricos de Estados Unidos, con una fortuna que Forbes estimó en septiembre de 2017 en US$2.500 millones, y ha vivido acorde con ello. Él y su esposa poseen una villa en Palm Beach, muy cerca del complejo Mar-a-Lago de Trump en Florida; otra casa en Southampton, N.Y., y una tercera casa en Manhattan. También poseen una colección de arte con un valor que Bloomberg ha estimado en US$250 millones, incluyendo una colección del pintor surrealista René Magritte valorada en US$100 millones. Ross fue también líder –conocido como Gran Swipe– de una fraternidad secreta de Wall Street llamada Kappa Beta Phi y en 2012 presidió una ceremonia anual en la que los iniciados realizaron las rutinas de canto y baile vestidos de mujer durante un banquete con cordero y foie gras en un hotel de Manhattan.

Ross le ha restado importancia a la idea de que los más ricos tienen ventajas injustas, argumentando en 2014 que “al 1% lo están criticando por razones políticas”. Y agregó: “La educación es la forma en que la gente sale del ghetto, y llega si no es al 1 por ciento, a algo cercano a ello”.

Trump dijo que nominó a Ross porque admira su riqueza y su ímpetu feroz. “Me gustaría poner a un tipo que fracasó toda su vida, pero no queremos eso, ¿verdad? Pues no, puse a alguien formidable”, dijo Trump en un mitin en Ohio después de su victoria en las elecciones.

Y APPLEBY ESTABA ALLÍ

A medida que se expandió, WL Ross & Co. estableció un número cada vez mayor de entidades en paraísos fiscales, muchos en las Islas Caimán. El territorio británico en el Caribe no impone ningún impuesto corporativo o de renta sobre el dinero ganado fuera de la jurisdicción y requiere poca divulgación de la propiedad corporativa. Esto ha hecho de las Islas Caimán un destino popular entre los gestores de capital privado de Estados Unidos para establecer sus fondos.

Appleby ha sido un importante asesor y proveedor de servicios de Ross. El bufete de abogados offshore ha administrado más de 50 empresas en las Islas Caimán para WL Ross & Co., según muestran los registros del bufete de abogados. Por ejemplo, en 2005, WL Ross & Co. adquirió la compañía alemana de coches ferroviarios y logística VTG, que se expandió después hacia Rusia y Europa del Este. Los archivos de Appleby incluyen un grupo de cinco compañías de las Islas Caimán cuyos nombres incluyen “Euro Wagon” que se utilizaron para mantener y gestionar las acciones de VTG.

Oficinas de Appleby en Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, reportero del Asahi Shimbun, Japón)
Oficinas de Appleby en Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, reportero del Asahi Shimbun, Japón)

Appleby cortejó a los ejecutivos de WL Ross & Co. en eventos que celebró, incluyendo en el Abierto de Tenis de Estados Unidos, y los empleados se felicitaban mutuamente a medida que crecían las acciones de la compañía. El bufete de abogados redujo los requisitos de diligencia debida para las empresas relacionadas con Ross, designándolas de bajo riesgo y elegibles para un menor escrutinio bajo las leyes de las Islas Caimán que regulan la responsabilidad de los bufetes de abogados de investigar a los clientes. “Esto es absolutamente fantástico, Sabine”, escribió el abogado de Appleby, Matthew Taber, cuando la oficial de cumplimiento Sabine Calvetti le dio la noticia. “100% acertado y un gran trabajo”.

En 2014, el grupo de Ross era uno de los 20 mejores clientes de Appleby.

Los archivos del bufete muestran que las cuatro compañías que Ross mantuvo se encuentran en dos cadenas paralelas de propiedad, con el mismo Ross en la cima. Según los registros de Appleby, Ross es accionista y fue director de dos empresas establecidas en julio de 2011 como socios generales para controlar otras dos entidades de WL Ross & Co. que invirtieron en la industria naviera, las que a su vez, controlan dos fondos del WL Ross Group.

Estos fondos invirtieron en varias compañías navieras, incluida Navigator, de acuerdo con las presentaciones de la SEC y las divulgaciones de ética de Ross.

En total, la antigua firma de Ross, WL Ross & Co. es la mayor accionista de Navigator, al poseer un 39,4% de Navigator a través de las compañías que controla. Cuando se convirtió en secretario de comercio, Ross mantuvo su interés financiero personal en algunas de las entidades de WL Ross, pero renunció a gestionarlas. Aquellas en las que mantuvo una participación, que también incluye a otros inversionistas, poseen una parte sustancial de la participación más grande con el 31,5% de las acciones de la compañía naviera.

La ley de ética federal les exige a los funcionarios que se recusen de cuestiones que puedan tener un efecto “directo y previsible” en los intereses financieros del funcionario o de su familia o si el funcionario tiene una estrecha relación que pudiera provocar que una persona razonable ponga en duda su imparcialidad.

Durante las audiencias de confirmación, Ross trató de tranquilizar a los senadores de que iba a evitar cualquier conflicto de intereses entre sus participaciones empresariales y su puesto en el gabinete. “Tengo la intención de ser muy escrupuloso con las recusaciones y con cualquier tema donde exista la más mínima duda”, dijo.

Por Bastian Obermayer, Frederik Obermaier, Rigoberto Carvajal e Inti Pacheco también contribuyeron a este artículo.

Esta es una traducción al español realizada por Univision Noticias para los medios asociados con ICIJ.

“Papeles del Paraíso” revelan los vínculos Trump-Rusia y las alcancías del 1% más rico

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Un tesoro de 13,4 millones de registros financieros en paraísos fiscales sacan a la exposición pública los lazos entre Rusia y el multimillonario secretario de Comercio del Presidente estadounidense Donald Trump, los negocios secretos del principal recaudador de fondos del Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau y los intereses offshore de la reina de Inglaterra y más de 120 políticos del mundo.

Los documentos filtrados muestran cuán profundamente se entrelaza el sistema financiero offshore con los mundos superpuestos de los actores políticos, la riqueza privada y los gigantes corporativos, incluyendo Apple, Nike, Uber y otras compañías globales que evitan pagar impuestos mediante maniobras de contabilidad cada vez más creativas.

La red offshore conduce hasta el secretario de Comercio de Trump, el magnate de acciones privadas Wilbur Ross, quien tiene una participación en una compañía naviera que ha recibido más de US$68 millones en ingresos desde 2014 de una compañía rusa de energía, copropiedad del yerno del presidente ruso Vladimir Putin.

En los datos filtrados aparecen los vínculos offshore de más de una docena de asesores de Trump, miembros del gabinete y grandes donantes de campañas políticas.

Edificio corporativo de Nike (Fuente: nike.com)
Edificio corporativo de Nike (Fuente: nike.com)

Los nuevos archivos provienen de dos firmas de servicios offshore, con sede en Bermudas y Singapur, así como de 19 registros corporativos mantenidos por gobiernos en jurisdicciones que sirven como paradas en la ruta de la economía subterránea global. Las filtraciones fueron obtenidas por el periódico alemán Süddeutsche Zeitung y compartidas con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ por sus siglas en inglés) y una red de más de 380 periodistas en 67 países, a la que pertenece CIPER.

La gran promesa de los paraísos fiscales es el secreto: los compartimentos offshore facilitan la creación de empresas que son difíciles o imposibles de rastrear hasta sus propietarios. Si bien tener una entidad offshore a menudo es legal, el secreto incorporado atrae a lavadores de dinero, narcotraficantes, cleptócratas y aquellos que buscan operar en las sombras. Las empresas offshore, a menudo un simple “caparazón” sin empleados ni oficinas, también se utilizan en complejas estructuras de evasión fiscal que drenan miles de millones de las tesorerías nacionales.

La industria offshore “empobrece a los pobres” y “profundiza la desigual distribución de la riqueza”, dijo Brooke Harrington, gestora de riqueza certificada y profesora del Copenhagen Business School. La autora de “Capital sin fronteras: gestores de riqueza y el uno por ciento”, agregó: “Hay un pequeño grupo de personas que no está sujeta a las leyes como el resto de nosotros, y eso tiene un propósito”. Estas personas “viven el sueño” de disfrutar “los beneficios de la sociedad sin estar sujetos a ninguna de sus limitaciones”.

Los registros expanden significativamente las revelaciones producidas por la filtración de documentos offshore que generó la investigación de los Panama Papers en 2016 por parte del ICIJ y sus medios asociados. Los nuevos archivos arrojan luz sobre un conjunto diferente de paraísos isleños no explorados, incluidos algunos con reputaciones más limpias y servicios más costosos, como Bermudas y las Islas Caimán.

Las revelaciones más detalladas surgen de décadas de registros corporativos de la firma de abogados offshore Appleby y el proveedor de servicios corporativos Estera, dos empresas que operaron juntas bajo el nombre Appleby hasta que Estera se independizó en 2016.

Al menos 31.000 de los clientes individuales y corporativos que aparecen en los registros de Appleby son ciudadanos estadounidenses o tienen direcciones en Estados Unidos. Un número superior al de cualquier otro país. Appleby también cuenta con clientes del Reino Unido, China y Canadá, entre sus principales fuentes de negocios.

Cerca de siete millones de registros de Appleby y empresas afiliadas, cubren el período de 1950 a 2016 e incluyen correos electrónicos, acuerdos de préstamos de miles de millones de dólares y estados de cuenta bancarios que involucran al menos a 25.000 entidades conectadas con personas de 180 países. Appleby es miembro del “Círculo Mágico Offshore“, una camarilla informal de los principales bufetes de abogados offshore del planeta. La firma fue fundada en Bermudas y tiene oficinas en Hong Kong, Shanghai, las Islas Vírgenes Británicas, las Islas Caimán y otros paraísos fiscales.

Appleby tiene una reputación bien protegida de 100 años y ha evitado los escándalos públicos a través de una mezcla de discreción y costosa supervisión de sus clientes.

Oficinas de Appleby en Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, del Asahi Shimbun, Japón)
Oficinas de Appleby en Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, del Asahi Shimbun, Japón)

En contraste con la imagen pública de Appleby, los archivos revelan una compañía que ha prestado servicios a clientes riesgosos de Irán, Rusia y Libia;  que tiene auditorías que identificaron lagunas en los procedimientos contra el blanqueo de dinero, y que fue multada por el regulador financiero de Bermudas. Appleby no respondió a un detallado cuestionario de ICIJ, y en su lugar publicó una declaración en su página web que indica que después de examinar las preguntas de ICIJ está “convencida de que no hay evidencia de ningún delito”.

La firma, dice el comunicado, está “sujeta a controles regulatorios frecuentes y nos comprometemos a alcanzar los altos estándares establecidos por nuestros reguladores”.

El paquete filtrado de documentos incluye más de medio millón de archivos de Asiaciti Trust, un especialista offshore de gestión familiar con sede en Singapur y oficinas satélite desde Samoa, en el Pacífico Sur, hasta Nevis, en el Caribe.

Los archivos filtrados incluyen también documentos de registro de empresas gubernamentales en algunos de los paraísos fiscales más secretos del mundo, en el Caribe, el Pacífico y Europa, como Antigua y Barbuda, las Islas Cook y Malta. Una quinta parte de las más activas jurisdicciones secretas del mundo están representadas en estas bases de datos.

Tomados en su conjunto, las filtraciones revelan rastros offshore de aviones espía adquiridos por los Emiratos Árabes Unidos, una compañía de explosivos en Barbados de un ingeniero canadiense que intentó construir una “súper arma” para el dictador iraquí Saddam Hussein, y la compañía en Bermudas del fallecido Marcial Maciel Degollado, el influyente sacerdote mexicano fundador de la orden religiosa católica de los Legionarios de Cristo, cuyo legado se vio empañado por acusaciones de abuso sexual infantil.

La reina Isabel II ha invertido millones de dólares en compañías de servicios médicos y créditos de consumo, según muestran los archivos de Appleby. Si bien los administradores del patrimonio personal de la reina, el Ducado de Lancaster, proporcionan algunos detalles de sus inversiones en bienes raíces en el Reino Unido, como edificios comerciales diseminados por el sur de Inglaterra, nunca han revelado detalles de sus inversiones en el extranjero.

Los registros muestran que a partir de 2007, los gestores del patrimonio de la reina invirtieron en un fondo de las Islas Caimán, que a su vez invirtió en una empresa de capital privado controlada por BrightHouse, una empresa del Reino Unido que se dedica al alquiler con opción de compra. La firma ha sido criticada por defensores de los consumidores y por miembros del Parlamento por vender bienes a británicos con problemas de liquidez en planes de pago con tasas de interés tan altas como 99,9%.

isabel ltLos registros de Appleby incluyen a la Reina Noor de Jordania, que fue listada como beneficiaria de dos fideicomisos en la isla de Jersey, incluido uno que administraba su propiedad británica en expansión; a Sam Kutesa, ministro de Asuntos Exteriores de Uganda y ex presidente de la Asamblea General de la ONU, quien estableció un fideicomiso offshore en las Seychelles para administrar su riqueza personal; al ministro de Finanzas de Brasil, Henrique de Campos Meirelles, quien creó una fundación en Bermudas “con fines benéficos” y Antanas Guoga, un miembro lituano del Parlamento Europeo y jugador profesional de póker, quien tenía participación en una compañía de la Isla de Man cuyos otros accionistas incluían a un magnate del juego que enfrentó una demanda por fraude en Estados Unidos.

Wesley Clark, ex aspirante demócrata a la presidencia de Estados Unidos y general de cuatro estrellas retirado del Ejército de ese país, quien se desempeñó como comandante supremo de la OTAN en Europa, aparece también en los registros como director de una compañía de apuestas en línea con filiales en el extranjero.

Un portavoz de la reina Isabel II le dijo a The Guardian, socio de ICIJ, que el ducado tiene una inversión en el fondo de las Islas Caimán y que no estaba al tanto de la inversión en BrightHouse. La Reina paga voluntariamente impuestos sobre los ingresos del ducado y sus inversiones, dijo el portavoz.

La Reina Noor le dijo a ICIJ que “todos los bienes legados a ella y a sus hijos por [el fallecido Rey Hussein] han sido administrados siempre de acuerdo con los más altos estándares éticos, legales y regulatorios”. Meirelles de Brasil, afirmó que la fundación que creó no lo beneficia personalmente y apoyará organizaciones benéficas de educación después de su muerte. Guoga señaló que declaró su inversión en la compañía de la Isla de Man a las autoridades y vendió la última de sus acciones en 2014.

Kutesa confirmó que había establecido las compañías, pero dijo que nunca las usó y le pidió a Appleby que las cerrara “hace muchos años”. Clark no respondió a las solicitudes de comentarios.

Además de revelaciones sobre políticos y corporaciones, los archivos sacan a la luz información no conocida sobre la vida financiera de ricos y famosos, y de completos desconocidos. Incluyen el yate y submarinos del cofundador de Microsoft, Paul Allen; el vehículo de inversión del fundador de eBay, Pierre Omidyar, en Islas Caimán, y las acciones de Madonna en una compañía de suministros médicos. El cantante pop y activista social Bono, quien figura con su nombre completo, Paul Hewson, poseía acciones en una compañía registrada en Malta que invirtió en un centro comercial en Lituania, según muestran los registros de la compañía. Otros clientes menos famosos registraron sus ocupaciones como groomer de perros, fontanero e instructor de wakeboard.

Bono fue un “inversionista minoritario y pasivo” en la compañía de Malta que cerró en 2015, dijo una vocera.

Madonna y Allen no respondieron a las solicitudes hechas por ICIJ. Omidyar, cuya Omidyar Network es donante de ICIJ, revela su inversión al IRS, dijo una portavoz.

TRUDEAU Y TRUMP

Personas ricas de todo el espectro político usan el sistema offshore. Los archivos revelan que Stephen Bronfman, asesor y amigo cercano del Primer Ministro canadiense Justin Trudeau, se asoció con Leo Kolber, otro seguidor incondicional del partido liberal y ex miembro del Senado de Canadá, y el hijo de Kolber, para mover en silencio millones de dólares a un fideicomiso en Caimán. Las maniobras offshore pueden haber evitado pagar impuestos en Canadá, Estados Unidos e Israel, de acuerdo con expertos que revisaron algunos de los más de 3.000 archivos que detallan las actividades del fideicomiso.

Justin Trudeau, Primer Ministro de Canadá
Justin Trudeau, Primer Ministro de Canadá

A medida que las riquezas offshore fueron creciendo, los abogados de Bronfman, los Kolbers y otros grupos acaudalados presionaron al Parlamento de Canadá para que luchara contra las propuestas legislativas que buscaban gravar los ingresos de los fideicomisos offshore.

Bronfman sigue siendo un recaudador de fondos clave para Trudeau, quien ha defendido una mayor apertura del gobierno y prometió una ofensiva contra la evasión de impuestos en las jurisdicciones offshore. En septiembre, Trudeau dijo a la Asamblea General de las Naciones Unidas: “En este momento, tenemos un sistema que alienta a los canadienses adinerados a usar corporaciones privadas para pagar una tasa impositiva más baja que los canadienses de clase media. Eso no es justo y lo arreglaremos”.

Los abogados de Kolber afirmaron en una carta a CBC, socio de ICIJ, que “ninguna de las transacciones o entidades en cuestión se efectuaron o establecieron para evadir o incluso evitar impuestos”. Agregaron que los fideicomisos “siempre estuvieron en total conformidad con todas las leyes y requisitos aplicables”, y señalaron que Stephen Bronfman no proporcionaría más comentarios.

En Estados Unidos, los archivos filtrados revelan lazos con negocios extranjeros y prácticas del manejo de la riqueza personal de asociados clave de Trump.

Los archivos de Appleby muestran cómo Ross, el secretario de Comercio de Trump, ha utilizado una cadena de firmas de las Islas Caimán para mantener una participación financiera en Navigator Holdings, una compañía naviera que tiene como uno de sus principales clientes a Sibur, una firma rusa de energía vinculada con el Kremlin. Entre los principales propietarios de Sibur se encuentran Kirill Shamalov, yerno del Presidente ruso Vladimir Putin, y Gennady Timchenko, multimillonario al que el gobierno de Estados Unidos sancionó en 2014 por sus vínculos con Putin. Sibur pagó a Navigator más de US$23 millones en 2016.

Cuando se unió al gabinete de Trump, Wilbur Ross se deshizo de sus intereses en 80 compañías. Pero mantuvo participaciones en otras nueve, incluidas cuatro que lo conectan con Navigator y sus clientes rusos.

Estas revelaciones se producen en un contexto de creciente preocupación y de investigaciones oficiales por la participación oculta de Rusia en los asuntos políticos de Estados Unidos.

Sibur es “una compañía de amigotes. ¿Por qué un funcionario del gobierno de Estados Unidos tendría alguna relación con un amigo de Putin?”, dijo Daniel Fried, un experto en Rusia que ha ocupado altos cargos en el Departamento de Estado en administraciones republicana y demócrata.

Un vocero de Ross dijo que el secretario de Comercio nunca se reunió con el yerno de Putin o con cualquier otro de los propietarios de Sibur, y que él no estaba en la Junta de Navigator cuando inició sus relaciones con Sibur. Ross se recusó de todos los asuntos relacionados con el transporte marítimo internacional, dijo su vocero, y “ha apoyado las sanciones administrativas” a las entidades rusas.

Los archivos filtrados también condujeron a otros descubrimientos sobre las relaciones comerciales entre Rusia y Estados Unidos. Un documento encontrado en la base de datos ayudó al ICIJ y sus socios a dirigir su atención a documentos públicos y archivos de Panama Papers que ilustran los vínculos entre un par de firmas financieras de propiedad del Kremlin y grandes inversiones en Twitter y Facebook.

En 2011, el fondo de inversión del magnate tecnológico Yuri Milner recibió US$191 millones de una de las firmas del gobierno ruso, VTB Bank, y silenciosamente invirtió ese dinero en Twitter. Los documentos también muestran que una subsidiaria financiera de Gazprom, el gigante de la energía controlado por el Kremlin, financió una compañía afiliada a Milner que poseía cerca de mil millones de dólares en acciones de Facebook, poco antes de su oferta pública inicial en 2012.

Más recientemente, Milner invirtió US$850 mil en Cadre, una firma de bienes raíces cofundada por el yerno de Trump y asesor de la Casa Blanca, Jared Kushner.

Jared Kushner
Jared Kushner

Milner es un ciudadano ruso que vive en Silicon Valley. Sus vínculos con Twitter, Facebook y la firma de Kushner han sido revelados previamente. Pero sus vínculos con las instituciones financieras del Kremlin no se conocían.

VTB confirmó que había utilizado el fondo de Milner para realizar una inversión en Twitter. En tanto, Facebook y Twitter dijeron que habían revisado adecuadamente las inversiones de Milner.

Milner dijo en una entrevista que no estaba al tanto de ninguna posible participación de la subsidiaria de Gazprom en ninguno de sus negocios y que ninguna de sus muchas inversiones se relacionó con la política. Y afirmó que usó su propio dinero en la inversión de Kushner.

La predecesora de WilburRoss como secretaria de comercio del gobierno de Estados Unidos, Penny Pritzker, se comprometió a salir de varias inversiones para evitar conflictos de interés después de que asumió su cargo en el gabinete del presidente demócrata Barack Obama. Los archivos muestran que poco después de recibir la confirmación para su cargo del Senado, en junio de 2013, Pritzker transfirió sus intereses en dos compañías de Bermudas a una sociedad que utilizaba la misma dirección postal que su firma de inversión privada en Chicago. La compañía era “propiedad de fideicomisos que son para el beneficio de los hijos de Penny Pritzker”, según los archivos de Appleby. Según el experto en ética Lawrence Noble, estas transferencias pueden no cumplir con los estándares federales de ética para la desinversión.

Donantes a campañas de políticos republicanos y demócratas aparecen en estos registros offshore, incluido Randal Quarles, donante republicano y nuevo guardián de Wall Street en la Reserva Federal. Quarles trabajó para dos compañías de las Islas Caimán, incluida una que estaba involucrada en un contrato de préstamo con un banco de Bermudas, N.T. Butterfield & Son. Hasta hace poco, Quarles tenía un interés indirecto en el banco, que está siendo investigado por las autoridades de Estados Unidos por posible evasión de impuestos por parte de sus titulares de cuentas corrientes estadounidenses.

Los fondos de capital privado controlados por el mega-donante demócrata George Soros usan Appleby para ayudar a administrar una red de entidades offshore, incluida una inversión en una compañía dedicada al reaseguro –o seguro para aseguradoras–. Su organización benéfica, Open Society Foundations, es donante de ICIJ y también de CIPER.

Un vocero de la Reserva Federal dijo que Quarles se deshizo de su interés indirecto en el Banco de Bermudas luego de que fuera confirmado en el cargo del gobierno de Trump. Soros no quiso hacer ningún comentario y Pritzker no respondió a las solicitudes de ICIJ.

SECRETOS EN LA SALA DE JUNTAS

Cuando Appleby no está sirviendo los intereses de algunas de las personas más ricas del mundo, proporciona ayuda legal básica a corporaciones que buscan reducir sus impuestos en los países donde hacen negocios. Appleby no es un asesor fiscal, pero la empresa desempeña un importante papel en el diseño de los programas de impuestos utilizados por empresas de todo el mundo.

Además de bancos internacionales de primera línea, como Barclays, Goldman Sachs y BNP Paribas, otros clientes elite de Appleby incluyen al fundador de uno de los mayores conglomerados de la construcción del Medio Oriente, el Grupo Saad, y la compañía japonesa que opera la planta de energía nuclear paralizada en Fukushima.

Los archivos revelan que la empresa más rentable de Estados Unidos, Apple Inc., buscó en Europa y el Caribe un nuevo refugio tributario después de que una investigación del Senado de Estados Unidos descubriera que el gigante tecnológico había evitado pagar decenas de miles de millones de dólares transfiriendo beneficios a filiales irlandesas.

En un intercambio de correos electrónicos, los abogados de Apple le pidieron a Appleby que confirmara que un posible traslado a uno de seis paraísos fiscales offshore le permitiría a una subsidiaria irlandesa “realizar actividades administrativas… sin estar sujeta a impuestos en estas jurisdicciones”. Apple se negó a comentar sobre los detalles de la reorganización corporativa, pero le dijo a ICIJ que explicó los nuevos arreglos a las autoridades gubernamentales y que los cambios no redujeron sus pagos de impuestos.

Los archivos también revelan cómo las grandes corporaciones recortan sus impuestos al crear empresas ficticias offshore para mantener activos intangibles, como el diseño del logotipo “Swoosh” de Nike y los derechos creativos de los implantes mamarios de silicona.

Oficinas de Apple en California
Oficinas de Apple en California

Uno de los principales clientes corporativos de Appleby es Glencore, el mayor comerciante de materias primas del mundo. Los archivos contienen décadas de operaciones de Glencore, correos electrónicos y préstamos multimillonarios para operaciones bancarias en Rusia, América Latina (incluyendo Chile), África y Australia.

Glencore ha sido un cliente tan importante que en un momento tuvo su propio espacio dentro de las oficinas de Appleby en Bermudas.

Las actas de la reunión de la junta de la compañía documentan cómo los representantes de Glencore se apoyaron en Daniel Gertler, un empresario israelí con amigos de alto nivel en la República Democrática del Congo, para ayudar a sellar un acuerdo que le permitiera adquirir una valiosa mina de cobre. Glencore prestó millones a una compañía que se cree pertenece a Gertler, descrita en una investigación del Departamento de Justicia de Estados Unidos como un conducto para realizar sobornos. Gertler y Glencore no fueron nombrados en el caso.

Glencore dijo que sus chequeos sobre los antecedentes de Gertler fueron “exhaustivos y minuciosos”. La investigación del Departamento de Justicia “no constituye evidencia de nada contra el Sr. Gertler”, dijeron sus abogados. La compañía agregó que “rechaza absolutamente cualquier acusación de irregularidad o criminalidad”. “No se usaron préstamos de forma inapropiada o para fines inapropiados”, dijeron los abogados de Gertler.

OPERATIVOS OFFSHORE

La industria offshore es un laberinto de contadores, banqueros, administradores de dinero, abogados e intermediarios a los que se les paga por cuidar los intereses de los ricos y bien conectados.

Appleby, por ejemplo, es un eslabón de una cadena de actores offshore que han ayudado a estrellas del deporte, oligarcas rusos y funcionarios gubernamentales a comprar aviones, yates y otros artículos de lujo. Los expertos offshore ayudaron a Arkady y Boris Rotenberg, dos multimillonarios rusos y amigos de la infancia del Presidente Putin, a comprar aviones que costaron más de US$20 millones en 2013. Las autoridades estadounidenses incluyeron a los hermanos Rotenberg en una lista negra en 2014 por su apoyo a algunos “proyectos favoritos de Putin” y por haber suscrito “contratos de alto precio” a través del gobierno ruso. Appleby cortó sus vínculos con los hermanos pero, en un caso, recibió la aprobación del gobierno de la Isla de Man casi dos años después de que se impusieron las sanciones para cubrir las tarifas requeridas para mantener a una de las compañías de los hermanos en el registro mercantil. Los Rotenberg no respondieron a la solicitud de comentarios de Süddeutsche Zeitung.

Los clientes elogian a Appleby por su experiencia, eficiencia y red global de profesionales. Sus pares lo eligen repetidamente como el bufete de abogados offshore del año. Pero décadas de documentos privados muestran que incluso una de las estrellas más brillantes de la industria offshore tiene deficiencias ocultas: aceptar clientes cuestionables y no controlar adecuadamente algunos flujos multimillonarios de dinero.

(Foto: Hidefumi Nogami, del Asahi Shimbun, Japón)
(Foto: Hidefumi Nogami, del Asahi Shimbun, Japón)

Un acuerdo confidencial alcanzado en 2015 por Appleby  y los reguladores financieros de Bermudas, muestra que multaron a la unidad fiduciaria de la empresa por infringir las normas contra el blanqueo de dinero. A ello se agrega que este año, Appleby llegó a un acuerdo por US$12,7 millones en una demanda en Canadá en la que enfermeras, bomberos y agentes de policía acusaron a la firma de mover dinero -sin cuestionarlo- en nombre de un cliente que diseñó un supuesto plan para evadir impuestos. Appleby y el acusado de ser el autor intelectual de esa evasión negaron haber cometido algún delito.

Las presentaciones de PowerPoint preparadas internamente por un empleado de Appleby, y otros documentos, citan ejemplos de personajes con mala reputación que ingresaron a la lista de clientes de la firma de abogados. Entre ellos, figura un funcionario paquistaní corrupto, dos hijos del infame dictador indonesio Suharto y un supuesto traficante de “diamantes de sangre”. En algunos casos, Appleby informó rápidamente de sus sospechas sobre las actividades de los clientes a las autoridades, como lo exige la ley. En otros casos, los clientes cuestionables no fueron identificados durante años.

La empresa familiar Asiaciti se vende a sí misma como especialista en ayudar a los clientes a acumular y “preservar la riqueza de los estragos de litigios”, trastornos políticos y rupturas familiares. Ha atraído a millonarios chinos, familiares de un funcionario kazajo condenado por corrupción y a una amplia franja de estadounidenses, incluidos médicos, jugadores de póquer y un cultivador de alfalfa en Colorado.

Los archivos filtrados de Asiaciti revelan cómo la firma estableció fideicomisos en las Islas Cook para Kevin Trudeau, un líder infomercial estadounidense que vendió millones de copias de libros de autoayuda como The Weight-Loss Cure ‘They’ Don‘t Want You to Know About. En 2014, un juez de Chicago condenó a Trudeau a 10 años de prisión federal por desacato criminal, calificándolo de desvergonzado defraudador que llegó a utilizar el número de seguridad social de su madre en una de sus estafas.

Appleby dijo en la declaración que hizo en su página web que la firma está comprometida a cumplir con los estándares de los reguladores. Appleby brinda asesoramiento a los clientes sobre “formas legítimas y legales de realizar sus negocios” –agregaron- y no tolera el comportamiento ilegal.

“Es cierto que no somos infalibles. Donde descubrimos que se han cometido errores, actuamos rápidamente para arreglar las cosas”, señalaron en su comunicado oficial.

Asiaciti no respondió a la solicitud de comentarios.

Adrian Alhassan, ex director de Cumplimiento en la sede central de Appleby en Bermudas, le dijo a ICIJ que si alguien está “decidido” a infringir la ley, no hay mucho que pueda hacer un proveedor de servicios offshore. “No es el FBI”, dijo. Si el bufete de abogados pasara años haciendo investigaciones de fondo sobre los clientes, no “haría ningún trabajo”.

“Es como limpiar una playa. Si dices que la has limpiado, al final del día, ¿puedes decir realmente que has recogido cada pedazo de alga marina?”, dijo Alhassan en una entrevista telefónica.

PROFUNDIZAR LA DESIGUALDAD

El secreto de los paraísos fiscales atrae a quienes desean colocar su riqueza y sus negocios fuera del alcance de los reguladores, los investigadores y los recaudadores de impuestos.

Los documentos de registros corporativos en 19 jurisdicciones de este tipo revelan nombres y detalles de compañías, directores y propietarios reales de empresas creadas en muchos de los escondites offshore más utilizados del mundo.

Los documentos provienen de bastiones de alto y bajo perfil de secreto financiero, como las Islas Marshall, Líbano y San Cristóbal y Nevis, un país caribeño azotado recientemente por los huracanes. Los registros de algunas jurisdicciones están a disposición del público, pero son imposibles de encontrar por el nombre de una persona. Otros, como el de las Islas Caimán, cobran más de US$30 por un registro de una página que proporciona solo información básica. Seis de los registros no tienen la información disponible en línea.

Los archivos filtrados contienen más de mil registros de Antigua y Barbuda, un país caribeño que no proporciona información corporativa en línea y más de 600.000 documentos del registro en línea de Barbados, que no incluyen una lista de accionistas o directores.

Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, del Asahi Shimbun, Japón)
Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, del Asahi Shimbun, Japón)

Durante la última década o más, la Unión Europea y otras organizaciones internacionales han presionado a los paraísos offshore para que reformen sus leyes y han exigido que los intermediarios offshore seleccionen más cuidadosamente a sus clientes. El progreso ha sido lento, dicen los expertos, tanto por los desafíos que suponen las prácticas cambiantes en una red mundial de jurisdicciones, como por el hecho de que personas poderosas y grandes compañías se benefician del sistema offshore.

Lo hacen a expensas de muchos, trasladando la carga impositiva a los contribuyentes de ingresos medios y otorgando a las corporaciones multinacionales una ventaja sobre los competidores más pequeños. Donde más duele es en las naciones que luchan por proveer bienes básicos a sus poblaciones.

En África occidental, los funcionarios de Burkina Faso que supervisan los pagos de impuestos de las empresas más grandes que operan allí, trabajan desde pequeñas oficinas con aparatos de aire acondicionado que no funcionan. Burkina Faso es uno de los países más pobres del mundo. En promedio, un ciudadano gana al año menos de lo que el propietario de una compañía offshore en Bermudas paga por sus tarifas de registro.

La oficina de impuestos del país requirió US$29 millones en impuestos y multas no pagadas a Glencore, la decimosexta compañía más grande del mundo y un usuario importante de los servicios de Appleby. Glencore protestó y la multa se redujo a US$1,5 millón.

Ayudar a los ricos a enriquecerse mediante maniobras offshore no es un “beneficio benigno”, dijo Brooke Harrington, profesora de Copenhagen Business School. “Cuando los ricos se vuelven más ricos, los pobres se vuelven más pobres, porque las personas adineradas no pagan su parte justa de los impuestos”.

-No escapará a los administradores de riqueza y a quienes trabajan en la industria offshore que estamos alcanzando los niveles de desigualdad e injusticia de la Revolución Francesa –agregó Brooke Harrington.

Esta historia fue reporteada y escrita por: Will Fitzgibbon, Michael Hudson, Marina Walker Guevara, Scilla Alecci, Richard H.P. Sia, Gerard Ryle, Emilia Díaz-Struck, Martha Hamilton, Simon Bowers, Hamish Boland-Rudder, Sasha Chavkin, Spencer Woodman, Ryan Chittum, Mar Cabra, Rigoberto Carvajal, Matt Caruana-Galizia, Cecile Schilis-Gallego, Pierre Romera, Julien Martin, Dean Starkman, Tom Stites, Manuel Villa, Amy Wilson-Chapman, Miguel Fiandor Gutiérrez, Yacouba Ladji Bama, Delphine Reuter, Petra Blum, Harvey Cashore, Frederik Obermaier, Bastian Obermayer, Vanessa Wormer, Hilary Osborne, Frédéric Zalac, Oliver Zihlmann .

Traducción al español realizada por Univision Noticias para el resto de socios de ICIJ.

Appleby: el historial de oscuras operaciones del bufete top de abogados offshore

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Cuando Robert Woods, un ex policía de Liverpool, asumió a principios de 2006 el cargo de gerente de Cumplimiento de Normas Corporativas de Appleby, el bufete global de abogados offshore, Woods se unió a una organización que tenía varios problemas.

La oficina de Appleby en las Islas Caimán, donde Woods trabajó, tenía más de 600 clientes en sus libros cuyos registros fueron etiquetados como “non-compliant”. En el argot del sector, eso significa que el bufete offshore no tenía identificaciones vigentes, información de contacto y otros detalles que ayudaran a asegurarse de que el cliente no estuviera creando empresas de fachada u otras estructuras que pudieran ser usadas por delincuentes o políticos corruptos.

Cinco años más tarde, Woods había ascendido en el bufete, asumiendo como director de Cumplimiento. Pero las cosas no habían mejorado mucho como se aprecia en una presentación de PowerPoint que él parece haber preparado en algún momento a fines de 2011.

La presentación de 44 páginas -que incluía imágenes de “Los Sopranos”, el famoso drama de HBO sobre la mafia- recordaba momentos oscuros de la historia reciente de Appleby. Bajo una diapositiva titulada “Delitos de financiación de terrorismo”, las notas decían: “En la actualidad tenemos un caso en el que estamos sentados en unos 400K que está definitivamente contaminado y con el que no resulta fácil lidiar”.

Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, del Asahi Shimbun, Japón)
Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, del Asahi Shimbun, Japón)

En otro caso, según indican las notas de Woods, Appleby estableció un fideicomiso para que un cliente comprara propiedades en Londres y aceptó dinero en su nombre “sin hacer preguntas”. Appleby se enteró más tarde, como se admite en la presentación, que el fideicomiso era propiedad de un ex funcionario paquistaní que había sido acusado de malversación de fondos públicos y había “infiltrado ilegalmente fondos corruptos en nuestro negocio”.

“Algunas de las porquerías que aceptamos son totalmente asombrosas”, se lee en las notas de la presentación, bajo una diapositiva que enumera la información que los empleados de Appleby necesitaban conocer sobre sus clientes.

Una filtración de 6,8 millones de registros confidenciales revela que Appleby no siempre ha podido mantenerse alejada de clientes cuestionables, ni antes de la presentación de Woods en 2011 ni desde entonces. Los documentos exponen las vidas secretas en jurisdicciones offshore de algunos políticos y defraudadores, y las elaboradas estrategias de evasión fiscal utilizadas por Apple, Nike y otros gigantes corporativos.

El periódico alemán Süddeutsche Zeitung obtuvo los correos electrónicos, historiales de clientes, solicitudes bancarias, documentos judiciales y otros archivos y los compartió con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y sus medios asociados, CIPER entre ellos. Los documentos muestran el funcionamiento interno de Appleby desde la década de 1950 hasta 2016. Los archivos incluyen documentos de la división de Servicios Corporativos de Appleby, que se independizó en 2016 con el nombre de Estera.

Appleby no le dio a ICIJ respuestas a preguntas detalladas. En cambio, publicó un comunicado de prensa en su página web que dice que la firma está comprometida con el cumplimiento de las normas más rigurosas. Después de una exhaustiva y vigorosa investigación, afirman en el comunicado, Appleby rechaza cualquier acusación de irregularidades por parte de la compañía y de sus clientes.

Según Appleby: “Somos un bufete de abogados offshore que asesora a los clientes sobre formas legítimas y completamente legales para administrar sus negocios. No toleramos comportamientos ilegales. Es cierto que no somos infalibles. Donde descubrimos que se han cometido errores actuamos rápidamente para solucionarlos y notificamos a las autoridades pertinentes”.

Appleby, con sede en Bermudas, es uno de los bufetes de abogados offshore más prestigiosos del mundo. Aunque no presta asesoría en temas fiscales, el bufete fundado hace 119 años, es uno de los principales miembros de la red global de abogados, contadores, banqueros y otros agentes, que establecen y administran compañías y cuentas bancarias offshore para clientes que desean evitar impuestos o mantener en secreto sus finanzas.

Además de ayudar a establecer compañías ficticias, fideicomisos y otras entidades offshore, la firma tiene varias subsidiarias, filiales y unidades comerciales que redactan testamentos, litigan para clientes involucrados en accidentes laborales y asesoran corporaciones. Los estadounidenses representan la mayor carga de trabajo de Appleby; la firma ha trabajado para residentes de los 50 estados de Estados Unidos.

Appleby se ve a sí misma como un líder de la industria, y como una prueba de que el sector offshore puede operar limpia y profesionalmente. “Damos asesoría innovadora, oportuna y ética”, anuncia la firma en su folleto de ocho páginas.

En las Islas Caimán, la mitad de los 20 mejores clientes de Appleby en 2014 eran grandes bancos y empresas de inversión, incluyendo Citigroup, Bank of America, HSBC, Credit Suisse y Wells Fargo. La firma se reúne con sus clientes –muchos de los cuales son importantes bancos y firmas contables como KPMG, Ernst & Young y PricewaterhouseCoopers– en cócteles, cenas y salas de conferencias.

Oficinas de Appleby en Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, del Asahi Shimbun, Japón)
Oficinas de Appleby en Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, del Asahi Shimbun, Japón)

Cuando ICIJ y sus medios asociados comenzaron a publicar la investigación de los Papeles de Panamá, en abril de 2016, los promotores offshore le restaron importancia. Dijeron que Mossack Fonseca, el bufete de abogados radicado en Panamá y centro del escándalo, era un caso atípico.

“Mossack Fonseca representa uno de los últimos bastiones de un turbio sistema financiero internacional que se está extinguiendo rápidamente”, reportó la revista comercial Wealth Management.

Los archivos internos de Appleby muestran, sin embargo, que incluso cuando los bufetes de abogados offshore invierten grandes cantidades de dinero y esfuerzo para mantener su reputación, el secretismo y los atractivos beneficios financieros que se generan en la economía subterránea, dificultan a los operadores offshore evitar hacer negocios con criminales, políticos corruptos y otros clientes cuestionables.

“EL LAVADO DE DINERO ES UN DELITO SUCIO”, se lee en las notas -en mayúsculas en el original, para darle mayor énfasis- contenidas en la presentación de Woods en 2011. “HAY SIEMPRE UNA VÍCTIMA EN EL FONDO Y UNA PERSONA RICA EN LA CIMA”.

Robert Woods, quien todavía es director de Cumplimiento de Appleby, se negó a hacer comentarios cuando ICIJ le preguntó si, en su opinión, el bufete había mejorado sus prácticas de selección de clientes desde 2011.

La presentación mencionada es solo uno de al menos cuatro PowerPoint realizados por el equipo de Cumplimiento de Appleby entre 2007 y 2015, que planteaban preguntas sobre el rigor del proceso de selección de clientes. No está claro si estas presentaciones se las mostraron finalmente a los empleados de Appleby. Pero en cada una de ellas, las notas para el orador que aparecen bajo cada diapositiva proporcionan opiniones espontáneas de personas informadas de los errores de cumplimiento de Appleby.

“El 80% de la batalla se gana o pierde en la puerta”, decía una diapositiva que se usó en repetidas ocasiones en las presentaciones de cumplimiento de Appleby. “Si dejamos entrar a los clientes incorrectos, nos arriesgamos a sufrir un fracaso”.

“EL CÍRCULO MÁGICO”

Appleby nació en 1898 en la colonia británica de Bermudas, como actividad privada del comandante Reginald Woodfield Appleby, un magistrado que disfrutaba de tomar el té, jugar críquet y disparar sus rifles, y que se convirtió en miembro del parlamento de la isla y fue ordenado caballero “por sus servicios públicos en Bermudas”. Era tal su reputación, que cuando Appleby se fue de vacaciones a Inglaterra en 1924, The Royal Gazette & Colonist Daily predijo un aumento de la criminalidad durante su ausencia.

Cuando la asamblea legislativa de Bermudas se reunió en julio de 1940 para debatir el primer impuesto sobre la renta de la isla, el comandante Appleby se alineó con “aquéllos que consideran el impuesto sobre la renta como el último refinamiento de la tortura del hombre, al cual hay que resistir a toda costa”, reportó The Royal Gazette. Bermudas nunca volvió a considerar la cuestión; continúa atrayendo a locales y extranjeros con una tasa de impuesto cero.

Desde que se expandió más allá de Bermudas en 1979, Appleby se ha transformado en una institución global con más de 700 empleados y oficinas en casi todos los principales paraísos fiscales, desde las Islas Caimán en el Caribe hasta la Isla de Man en Europa, pasando por Mauricio en África y Hong Kong en Asia. “Parecen un monstruo -¡lo cual es muy bueno!-“, respondió un cliente de Appleby en una encuesta de satisfacción de 2013.

A Appleby se le ha otorgado el premio de “Bufete de Abogados Offshore del Año” y se le menciona como parte de lo que las personas enteradas llaman el “Círculo Mágico Offshore”, un grupo informal de los mayores bufetes de abogados especialistas en paraísos fiscales que se codean en el mismo negocio. Algunos ex empleados fungen como miembros del parlamento, jueces y funcionarios del gobierno, y al menos una jurisdicción con bajos impuestos, las Islas Cook, utilizó la experiencia de Appleby para elaborar sus propias leyes offshore.

Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, del Asahi Shimbun, Japón)
Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, del Asahi Shimbun, Japón)

Públicamente, la firma ha pulido su imagen al patrocinar la Copa América (la competición más importante en el mundo de la navegación a vela), las carreras familiares de 5 kilómetros y las ventas de pasteles. En su material publicitario, Appleby exalta sus iniciativas benéficas, incluido el trabajo para ayudar a miles de personas a recuperar dinero de la familia del ex dictador nigeriano Sani Abacha y la administración de un fondo multimillonario para apoyar a las enfermeras que tratan el virus del Ébola en África Occidental.

Sus clientes incluyen princesas, primeros ministros y estrellas de Hollywood. Appleby ha trabajado con algunos de los oligarcas más ricos de Rusia, el Medio Oriente y África. En la oficina del bufete en Bermudas, más de una de cada diez empresas tenía vínculos con clientes con conexiones con la política, incluyendo políticos, sus familias o asociados cercanos, según un memorándum interno. La mayoría de los clientes de alto perfil han sido manejados por equipos independientes de especialistas en fideicomisos de Appleby.

En abril de 2016, Appleby anunció la venta de la rentable rama que administraba las compañías y los fideicomisos, los aviones y otros activos de la élite global. Appleby y la nueva compañía, Estera, permanecen en contacto cercano; algunos ex empleados de Appleby ahora trabajan para Estera desde el mismo domicilio profesional que utilizaban antes.

La receta para el éxito de Appleby ha funcionado financieramente y con sus clientes. Appleby registra más de US$100 millones en ingresos cada año. Sus clientes piensan que el bufete es “muy trabajador” y “amigable”. Un cliente feliz le dijo a Appleby que contar con su “marca es como estar varado en el medio de África y ver aterrizar un avión de BA [British Airways]: sabes que vas a salir de allí”.

Appleby comparte la confianza de sus clientes. El año pasado, días después de la publicación de los Papeles de Panamá, Appleby rechazó una oferta de un curso de actualización sobre lavado de dinero que le hizo una consultora de riesgos. El bufete lo rechazó alegando que ha implementado controles “extremadamente robustos”. “No necesitamos sus clases esta vez”.

“LA PAPA CALIENTE”

El 29 de junio de 1993, con los combates en Kuwait aún frescos, un subcomité de la Cámara de Representantes estadounidense se reunió para discutir el programa de armas nucleares de Irak. Ese país había incumplido un acuerdo que les permitía a los inspectores de Naciones Unidas examinar sus reservas de armas nucleares y las preocupaciones a nivel internacional eran altas.

“Irak continúa haciendo alarde de su poderío militar, masacrando a sus propios ciudadanos en el norte, y a los chiitas iraquíes en el sur”, dijo el congresista demócrata Tom Lantos de California, en su discurso de apertura, justo después de las 10 de la mañana de ese día.

Lantos leyó, para que constara en el acta, un informe de su staff del subcomité. Entre sus conclusiones estaba que Crescent Petroleum, una importante compañía petrolera privada, estaba siendo investigada por las autoridades estadounidenses para determinar si era una “empresa de fachada” del presidente iraquí Saddam Hussein. Quizás la propia Crescent no estaba fabricando armas, decía el informe, pero “definitivamente estaba vinculada a la principal organización iraquí que las estaba fabricando”. Crescent, en aquel momento y ahora, ha negado haber incurrido en irregularidades.

La audiencia del 29 de junio fue transmitida en vivo en Estados Unidos. Pero parece que la oficina de Appleby en Bermudas no la vio.

Crescent Petroleum, propiedad de Abdul Hameed Dhia Jafar, había sido cliente de Appleby desde 1984. Durante casi 30 años la relación de Appleby con Crescent se desarrolló sin problemas, según los archivos del bufete de abogados. Fue solo en 2013, cuando Crescent Petroleum buscó ayuda legal de Appleby para reestructurar la compañía, que el bufete pareció darse cuenta de sus antecedentes, incluyendo el hecho de que un hermano de Abdul Hameed era el jefe del programa de armas nucleares de Irak bajo el mandato de Saddam Hussein.

“Hemos tenido esta relación desde hace tiempo, ¿cómo no nos enteramos antes?”, escribió un abogado de Appleby.

(Fuente: crescent.ae)
(Fuente: crescent.ae)

Aunque las normas y regulaciones varían, en muchas de las oficinas más concurridas de Appleby una buena parte del trabajo se rige por normas que exigen que los proveedores offshore obtengan y mantengan registros precisos de quién usa sus servicios, para qué propósitos y de dónde viene ese dinero.

Otro cliente que pareció pasar inadvertido para Appleby fue Ayre Laniado, director y copropietario de Omega Diamonds, una compañía belga que opera en la bolsa de diamantes de Amberes. En mayo de 2013, los medios noticiosos de Bélgica informaron que Omega Diamonds había acordado pagar cerca de US$200 millones para que fiscales y autoridades de impuestos le retiraran acusaciones de que la compañía había comerciado ilegalmente con diamantes africanos. Omega no admitió responsabilidad alguna y el caso no involucró personalmente a Laniado. Meses más tarde, Appleby reconoció dos pagos de Laniado por US$5.000 en una de sus cuentas bancarias a nombre de un fideicomiso offshore.

Más tarde, cuando Laniado quiso crear un nuevo fideicomiso, un empleado de Appleby vio los reportes sobre los problemas legales de su compañía, pero aun así autorizó al bufete a hacer negocios con él. Appleby creó un nuevo fideicomiso para Laniado en abril de 2014.

Robert Woods, director de Cumplimiento de Appleby, se enojó cuando se enteró tres meses más tarde. “Ésta es una estructura de confianza y las acusaciones son extremadamente graves y se relacionan con diamantes de sangre. ¿Por qué no se me informó esto cuando se hizo la verificación de posibles conflictos?”, le escribió Woods a un colega en julio de 2014. A pesar de las preocupaciones de Woods, Appleby mantuvo a Laniado como cliente.

Woods estuvo de acuerdo en que si bien Laniado significaba “un alto riesgo (dada su participación en la industria de los diamantes), tenemos suficientes factores mitigantes e información para estar cómodos con el negocio; de hecho, debería ser un buen negocio en general”.

Pero Woods les dijo a sus colegas que el episodio representaba un “fracaso de nuestros procesos”. Y advirtió que las unidades comerciales del bufete, como Appleby Trust (Caimán) Limited, no debían permitir que la búsqueda de beneficios a corto plazo eclipsara la necesidad de seguir las reglas que exigían que Appleby evaluara los riesgos que representaba Laniado y supiera quién era él y qué quería hacer en el sector offshore.

“Lo que está hecho está hecho, pero en el futuro, aunque no olvidemos nuestro propósito comercial, por favor, tratemos de no dejarnos llevar por el potencial pago de comisiones”, escribió Woods. “El bufete de abogados debe estar consciente del hecho de que, si bien puede estar recaudando honorarios, la compañía fiduciaria conlleva el alto riesgo de administrar la estructura posterior. ¡La compañía fiduciaria debe saber que, al final del día, si todo sale mal, ellos serán los que tengan ‘la papa caliente’ en las manos! “(¡Es viernes, y ‘pagar los platos rotos’ no sonaba lo suficientemente fuerte!)”, acotó.

A principios de 2016, Appleby aún fungía como agente para el fideicomiso de Laniado, según muestran los registros internos del bufete.

Woods y Appleby no respondieron a las solicitudes específicas de ICIJ. Y Ayre Laniado tampoco respondió a nuestras reiteradas solicitudes. Laniado ha dicho previamente que nunca se ha involucrado con los diamantes de sangre.

“ESTAMOS EXPUESTOS”

En sus operaciones cotidianas, Appleby utiliza un software diseñado para reducir los errores humanos e identificar a clientes peligrosos. El manual de la firma exige que los empleados verifiquen a los clientes potenciales mediante una exhaustiva búsqueda en línea y actualicen los registros de cualquier persona involucrada en la política al menos una vez al año. El bufete y sus subsidiarias han realizado auditorías internas, han abierto hojas de cálculo sobre las que consideraron compañías “problemáticas”, y han sacado “tarjetas amarillas” para garantizar que la información de las compañías fuera correcta.

Los controles funcionaron, por ejemplo, cuando la oficina de Appleby en las Islas Vírgenes Británicas rechazó negocios relacionados con el magnate ruso de los bienes raíces Boris Shemyakin, después de que las verificaciones mostraron que había sido acusado en Rusia de cargos relacionados con un fraude de varios millones de dólares. Shemyakin niega haber cometido delito alguno.

El bufete también rechazó trabajar con la empresa de contabilidad Ernst & Young cuando esta contactó a Appleby para pedir ayuda con la compra de dos aviones Gulfstream de US$20 millones para los dos hijos de un ex ministro del gobierno de Azerbaiyán y un hombre llamado Manouchehr Khangah. Al revisar la base de datos que mantiene WikiLeaks de cables diplomáticos de Estados Unidos, Appleby se enteró de que uno de los contactos de la embajada estadounidense se había referido a Khangah como el “representante” de un ex político que dirigía lo que llamaron “una de las operaciones más corruptas en Azerbaiyán”. Appleby rechazó el trabajo.

Edificio de Appleby en Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, del Asahi Shimbun, Japón)
Edificio de Appleby en Bermudas (Foto: Hidefumi Nogami, del Asahi Shimbun, Japón)

Khangah no pudo ser contactado para tener sus comentarios. Ernst & Young dijo que no podía comentar sobre asuntos individuales, pero que está “comprometida con el cumplimiento financiero, legal y regulatorio en todo su trabajo”.

Appleby conocía los riesgos. En medio de una diapositiva de PowerPoint preparada en 2012 para una sesión de capacitación en Bermudas, había una lámina gris con el nombre “Arthur Andersen”, en referencia a la empresa auditora declarada culpable de haber destruido documentos relacionados con una investigación del colapso del gigante de energía Enron.

La presentación sugería que, si el bufete no mejoraba el monitoreo de los clientes, sus empleados podrían sufrir la suerte de otros involucrados en escándalos financieros de alto perfil: David Duncan, ex auditor de Andersen que se declaró culpable de obstrucción a la justicia, y Raj Rajaratnam, gerente de Fondos de Cobertura de la auditora, fotografiado esposado mientras los agentes del FBI lo arrestaban por fraude con títulos y valores de varios millones de dólares.

“Estamos expuestos. Esto no es lo mejor que podemos hacer”, continuaba la presentación.

Entre 2005 y 2015, más de una docena de inspecciones internas y regulatorias de las oficinas de Appleby en la Isla de Man, las Islas Caimán, las Islas Vírgenes Británicas, las Bermudas y en Londres, encontraron fallas que podrían haber involucrado a Appleby en litigios y causado “graves consecuencias financieras y de reputación”.

Tras una revisión en 2005, la Autoridad Monetaria de Bermudas exigió que la compañía fiduciaria de Appleby corrigiera 21 deficiencias en su desempeño y que obtuviera registros nuevos y precisos de los pasaportes, direcciones y fuentes de riqueza de sus clientes. Posteriormente, a pesar de las mejoras, el entonces director de Cumplimiento de Appleby, Ian Patrick, escribió: “Aún pienso que se requerirá un enorme esfuerzo para que seamos considerados un bufete offshore líder desde el punto de vista del cumplimiento”.

Al año siguiente, una auditoría interna realizada por Patrick en la oficina de las Islas Vírgenes Británicas, revisó 45 registros de clientes y descubrió que solo uno de ellos cumplía los estándares de Appleby. De las cinco oficinas examinadas en aquel momento, Patrick reportó que solo la oficina de Hong Kong mantenía sus documentos “en buen estado”.

Una auditoría interna en la oficina fiduciaria de las Islas Caimán en 2008, reveló que los riesgos de violar las leyes y los propios protocolos de Appleby eran “altos” en más de la mitad de los parámetros revisados. La auditoría notó cierto riesgo de actividades fraudulentas y dijo que Appleby “podría no estar cumpliendo” con la ley.

Una revisión realizada en 2012 por reguladores de las Islas Vírgenes Británicas encontró fallas en los procedimientos de Appleby para lidiar con políticos y asociados de alto riesgo. Un control interno al azar realizado en 2015 en la oficina de la Isla de Man reveló otros problemas, incluyendo una empresa offshore copropiedad de un funcionario palestino, sobre la cual Appleby no tenía información detallada, y con un préstamo de US$11,2 millones.

Autoridad Monetaria de Bermudas
Autoridad Monetaria de Bermudas

Cuando en octubre de 2014, la Autoridad Monetaria de Bermudas auditó una subsidiaria de Appleby, encontró debilidades “claves o muy significativas” en nueve áreas. Casi la mitad –el 46%– de los archivos revisados por el organismo carecían de información sobre el origen del dinero que Appleby administraba para sus clientes. No había “evidencia” de que Appleby identificara riesgos de lavado de dinero o de financiamiento del terrorismo, dijo el organismo, y el bufete no había adoptado las recomendaciones de auditorías previas.

Estas omisiones han aumentado la preocupación de la Autoridad sobre el cumplimiento regulatorio y el sistema de control del bufete”, dijo el organismo. En octubre de 2015, un director de Appleby reveló en un documento confidencial enviado a los reguladores del gobierno, que la oficina de Bermudas había “resuelto” una multa impuesta por los reguladores de ese territorio, después de que la oficina admitió que no había seguido muchas de las recomendaciones del organismo para corregir las debilidades de su red contra el lavado de dinero. Los registros internos de Appleby muestran que el bufete destinó US$500.000 para el pago de la multa, pero su existencia y magnitud nunca se hicieron públicas. No hubo ninguna “censura pública”, escribió el director, añadiendo que los reguladores de Bermudas “acordaron mantener el asunto totalmente privado”.

Un portavoz de la Autoridad Monetaria de Bermudas (AMB) le respondió a ICIJ diciendo que no confirmaría ni negaría decisiones relacionadas con la aplicación de la legislación. En 2016, dijo el portavoz, la AMB cambió sus políticas y ahora publica detalles de las multas y otras sanciones en su página web.

“Estamos sujetos a controles regulatorios frecuentes y estamos comprometidos a alcanzar los altos estándares establecidos por nuestros reguladores”, declaró Appleby en un comunicado de prensa publicado un mes después de recibir las preguntas de ICIJ. En él se lee: “Después de haber investigado las imputaciones de ICIJ, creemos que son infundadas y se basan en una falta de entendimiento de las estructuras legítimas y legales que se utilizan en el sector offshore”.

INCONDICIONAL

Durante 33 años, Michael Cannon vigiló las calles de Toronto. Fuera de su trabajo, Cannon perfeccionaba sus habilidades financieras y destinaba dinero a inversiones con las que esperaba reducir su factura tributaria canadiense.

A mitad de la década del ‘2000, Cannon colocó cerca de US$20.000 en un esquema offshore que se presentaba como una entidad de beneficencia que obtenía deducciones fiscales. Era una defraudación fiscal, como admitieron posteriormente las autoridades canadienses, que atraía a inversionistas como Cannon, con promesas de que podían ganar US$10.000 en créditos con una “donación” de US$2.500, todo en moneda canadiense.

“Él pensó que era demasiado bueno para ser cierto. Y lo era”, escribió un juez canadiense.

En 2009, Cannon se convirtió en el protagonista principal de una demanda judicial colectiva en Canadá a nombre de casi 10 mil inversionistas, incluyendo enfermeras, profesores y abogados que habían pagado más de US$100 millones al programa. Habían perdido millones en el momento en que la oficina tributaria canadiense declaró que el esquema era inválido.

Las acciones legales de Cannon buscaban compensación por parte de los promotores, los abogados y los asesores involucrados. Uno de los acusados fue Edward Furtak, el llamado cerebro del programa de beneficencia. La oficina de Appleby en Bermudas también fue acusada.

logo-psp-applebyLos abogados de Cannon y otros inversionistas alegaron que Appleby ayudó a transferir cientos de millones de dólares en un “flujo circular de fondos” que le dio a Furtak y su familia una ganancia de US$20 millones. Los abogados de Cannon afirmaron que “un mono con ojos y oídos tapados quizás no habría previsto” los riesgos que corrían los inversionistas canadienses, pero que Appleby no tenía excusas.

En 2010, un juez dictaminó que existían evidencias de que Appleby había perjudicado a muchas personas en Canadá “al utilizar conscientemente” el dinero del fideicomiso de Furtak y permitir que ese dinero fomentara el fraude. El juez Strathy escribió que Appleby “simplemente hizo lo que Furtak” quería que hiciera a pesar de tener la obligación de saber de dónde venía el dinero y cómo se utilizaba.

Edward Furtak era un antiguo cliente de Appleby. La firma le había prestado US$2,6 millones para la compra de propiedades en una frondosa península en Costa Rica y le administraba al menos tres fideicomisos offshore y un yate -Takapuna- de 34 metros de eslora y bandera jamaicana, cuyo valor era de al menos US$5 millones.

La demanda judicial colectiva contra Furtak se resolvió en sus primeras etapas y Furtak negó haber cometido delito alguno. El programa tributario fue diseñado de acuerdo con la ley y Furtak sigue convencido de su decencia, según dijeron sus abogados a ICIJ.

El caso judicial contra Appleby continuó por más tiempo que el juicio contra Furtak. En 2013, los abogados externos de Appleby le dijeron a la junta de directores que el papel del bufete en el asunto había sido “bastante limitado, pero relativamente importante”.

“Hay cierta preocupación”, dicen las actas confidenciales de la junta, porque la oficina de Bermudas “parece haber efectuado las diversas transferencias de una manera que se ha descrito como incondicional”. Los abogados advirtieron que Appleby podía ser hallada culpable de enriquecerse a costa de los inversionistas.

En los tribunales, Appleby defendió su comportamiento y prometió llevar cualquier sentencia en su contra a los tribunales superiores. En privado, temía una multa de hasta US$28,5 millones, según muestran los documentos.

En una etapa del proceso, un empleado de Appleby dijo que una estrategia era “alargar el asunto con la esperanza de que se les acabara la gasolina a los demandantes”. Cannon no se rindió, y Appleby resolvió el caso en mayo de 2017 por US$12,7 millones, sin admitir haber cometido delito alguno.

Pero los costos pueden ser más que financieros.

Tras bambalinas, a algunos en Appleby les preocupaba el tiempo que le tomaría al bufete absorber el costo financiero y reputacional provocado por el juicio.

Cualquier empleado que hubiera tenido una copia de las presentaciones de PowerPoint que el equipo de Cumplimiento de Appleby había preparado años atrás, podría haber visto que era un buen momento para volver a echarle un vistazo a esta advertencia: “Cada nueva investigación que revele que un fideicomisario offshore es un títere controlado por un delincuente” será otro “clavo en el ataúd del sector”.

 

Contribuyeron a este artículo: Frederik Obermaier, Bastian Obermayer, Emilia Diaz-Struck y Rigoberto Carvajal.

Traducción al español realizada por Univision Noticias para el resto de socios de ICIJ.

Las operaciones offshore del recaudador de Justin Trudeau, Primer Ministro de Canadá

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Como candidato y como Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau ha convertido la equidad económica y fiscal en una pieza central de su mensaje político. “Podemos permitirnos hacer más por las personas que lo necesitan haciendo menos por las personas que no lo necesitan“, dijo mientras se postulaba para el cargo.

Trudeau había comenzado su campaña por un nuevo tipo de política en Canadá recurriendo a un amigo cercano para que le ayudara a recaudar los fondos necesarios: Stephen R. Bronfman.

Como experto en finanzas y vástago de una de las familias más famosas de Canadá, Bronfman transformó rápidamente el Partido Liberal de Trudeau de un moribundo mendigo político a un monstruo financiero, que casi duplicó las donaciones en dos años. Como un gesto de agradecimiento, envió a sus donantes miles de pares de guantes con el rojo del Partido Liberal.

“Justin es muy, muy vendible”, dijo una vez Bronfman (53 años), a los periodistas. “Tiene un gran nombre, y la gente quiere saber quién es”.

Como principal recaudador de fondos del Partido Liberal, Bronfman tomó el puesto de su padrino, Leo Kolber, autoproclamado en broma “consigliere” de la familia Bronfman y por muchos años pilar del establishment liberal. Kolber dirigió muchas de las empresas de los Bronfman durante décadas y se hizo rico en el proceso.

Pero mientras el mensaje de Trudeau sobre los impuestos a los ricos resuena entre sus admiradores de todo el mundo, la filtración de un tesoro de documentos secretos sugiere que Claridge, la compañía de inversión privada de Bronfman, ayudó silenciosamente durante un cuarto de siglo, a mover millones de dólares offshore a entidades de la familia Kolber. Con ello, han evitado pagar impuestos en Canadá, Estados Unidos e Israel, a través de un fideicomiso familiar, empresas de fachada y movimientos contables cuestionados por expertos.

Stephen Bronfman (Fuente: cbc.ca)
Stephen Bronfman (Fuente: cbc.ca)

Algunos de esos movimientos pueden haber entrado en conflicto con las normas vigentes, según algunos expertos, y se dieron mientras abogados que representaban a Bronfman, a Kolber y a otros clientes con intereses offshore, lideraban una campaña de lobby que evitó con éxito las enérgicas medidas contra los fideicomisos offshore que habían buscado durante largo tiempo los funcionarios fiscales canadienses.

Un abogado que representa a los Bronfman y a los Kolber dijo al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y a la Canadian Broadcasting Corp. que “ninguna de las transacciones o entidades en cuestión se efectuaron o establecieron para evadir o incluso evitar impuestos”, y que “siempre estuvieron en plena conformidad con todas las leyes y requisitos aplicables”.

Cualquier “sugerencia de documentación falsa, fraude, conducta ‘disfrazada’, evasión de impuestos o conducta similar, es falsa y una distorsión de los hechos”, dijo.

Las revelaciones se encuentran en archivos internos de la firma de abogados offshore Appleby, con sede en Bermudas, que se filtraron al diario alemán Süddeutsche Zeitung y se compartieron con ICIJ y más de 90 organizaciones de medios en 67 países, entre los cuales está CIPER. Muchos de los documentos relacionados con los préstamos de Bronfman a los fideicomisos de Kolber pertenecían a una compañía fiduciaria en las Islas Caimán -llamada Ansbacher- que Appleby adquirió en 2006.

En conjunto, los documentos ofrecen una idea de cómo hay poderosos intereses que trabajan para proteger el sistema financiero offshore en su propio beneficio.

JUEGO DE PODER

Stephen Bronfman es nieto del legendario patriarca Samuel Bronfman, un inmigrante ruso que montó un negocio canadiense de venta de licor que encontró la forma de llegar a Estados Unidos durante la Prohibición y dio origen a la multimillonaria fortuna de Seagram, heredada por sus hijos Edgar y Charles cuando murió en 1971. La familia Bronfman compró o construyó el gigante de bienes raíces Cadillac Fairview Corp., los estudios Universal de Hollywood y el emblemático edificio Seagram de Manhattan, además de tener grandes participaciones en MGM y DuPont. Charles Bronfman es el padre de Stephen.

La Fundación Familiar Samuel y Saidye Bronfman, establecida en la década de 1950, fue una de las entidades filantrópicas más grandes de Canadá, y el apellido de la familia aparece en edificios de la Universidad McGill en Montreal y en un ala del Museo de Israel, en Jerusalén. Un biógrafo familiar escribió en 2016 que “en virtud de su enorme riqueza, la familia Bronfman era el equivalente a la realeza canadiense”.

Cuando joven Stephen Bronfman, un fanático del béisbol y amante de la música rock, quería ser esquiador profesional en lugar de empresario. En última instancia, heredó de su padre el control de la empresa de inversión familiar Claridge Inc., y realizó inversiones en bienes raíces, restaurantes y negocios de entretenimiento.

Continuando con la tradición familiar, es un gran filántropo que ha donado millones de dólares a organizaciones benéficas judías, educativas y medioambientales. Después de recaudar casi US$2 millones para la exitosa candidatura de Trudeau a la dirección del Partido Liberal en 2013, el ahora Primer Ministro lo eligió como el principal recaudador de fondos del partido para la victoriosa campaña federal de 2015.

Leo Kolber (Fuente: qwf.org)
Leo Kolber (Fuente: qwf.org)

Leo Kolber, nacido en circunstancias modestas, comenzó su carrera en la década de 1950, encontrando pequeños negocios de bienes raíces para Samuel Bronfman, y para 1957 dirigía la firma de inversión privada de los Bronfman. “Fuimos afortunados de tener la influencia de un tipo como Leo, que tuvo que contar sus centavos y ganarse la vida”, escribió Edgar Bronfman en su autobiografía. Un biógrafo familiar escribió que “Sam [Bronfman] lo trató [a Kolber] como a un hijo, mientras que Leo lo adoraba como a un padre“.

Cuando Stephen Bronfman nació en 1964, Kolber fue nombrado padrino. Kolber ayudó a construir Cadillac Fairview y en la década de 1960 dirigió el desarrollo del emblemático Toronto-Dominion Center. En su autobiografía de 2006, “Leo: A Life”, Kolber escribió: “He sido un hombre de cierta influencia y he disfrutado de cada momento”.

En 1983, Pierre Trudeau, el padre de Justin, que entonces estaba terminando su mandato como uno de los primeros ministros de Canadá con más años de servicio, designó a Kolber para el Senado de Canadá. “¿Con qué frecuencia debo ir?”, preguntó Kolber. “Solo aparece de vez en cuando”, respondió Pierre Trudeau. “No es gran cosa”.

Al año siguiente, el sucesor liberal de Trudeau, John Turner, nombró a Kolber como recaudador principal de fondos del partido. Kolber voló por Canadá en el jet de los Bronfman, recaudando millones para el partido y adoptando finalmente otro divertido apodo: “The Bagman”.

Stephen Bronfman ayudó a organizar en 2016 una recaudación de fondos para Trudeau con boletos de US$1.500 por persona. Se celebró en la casa de Leo Kolber.

Con los años, las finanzas de la familia Kolber se entrelazaron con las de los Bronfman. Cuando Charles Bronfman estableció una sucursal de la firma de inversión Claridge en Israel, a principios de la década de 1990, el hijo de Kolber, Jonathan, se mudó allí para administrarla a cambio del 15% del negocio, según documentos de Ansbacher.

INTERÉS EN LOS IMPUESTOS

A pesar de su aproximación aparentemente casual al Senado, Kolber tomó posiciones firmes a lo largo de los años en nombre de los intereses financieros. Presionó durante años, por ejemplo, para facilitar las fusiones bancarias y ascendió a la presidencia del Comité Bancario del Senado. También jugó un papel importante en algunas medidas para reducir los impuestos a las ganancias de capital en Canadá.

Durante los años en que fue una figura política influyente, Kolber, junto con su hijo Jonathan, movieron activos offshore con ayuda de los Bronfman. Según los registros filtrados de Ansbacher, Leo Kolber estableció Kolber Trust en 1991 en las Islas Caimán para manejar esos fondos, nombrando a Jonathan Kolber y su “legítimo problema” como beneficiarios del fideicomiso. Millones de dólares en préstamos de los Bronfman ayudaron a financiar el Kolber Trust en sus primeros meses, según los registros. El primero, un préstamo de US$9,8 millones de Charles Bronfman en mayo de 1991, contenía una disposición inusual: “El préstamo devengará intereses a la tasa que se determine entre las partes de tiempo en tiempo”.

Denis Desautels (Fuente: journaldemontreal.com)
Denis Desautels (Fuente: journaldemontreal.com)

A mediados de la década de 1990, el Kolber Trust tenía US$38,5 millones en activos, según documentos de Ansbacher, y sus actividades se entrelazaron con los Bronfman a través de asesores financieros, abogados y préstamos desde la mayoría de los fideicomisos de los Bronfman al fideicomiso de los Kolber.

En 1996, el entonces auditor general de Canadá, L. Denis Desautels, puso el tema de la equidad tributaria en la agenda pública cuando publicó un informe de gran éxito que detallaba un fallo inusual de 1991 de la Agencia Tributaria de Canadá. Este permitió a una familia adinerada -que el informe no identifica- sacar 2 mil millones de dólares canadienses del país, sin pagar impuestos.

El informe concluyó que “las transacciones pueden haber esquivado la intención de la ley” y que el fallo había privado al Tesoro de cientos de millones de dólares. También reveló que altos funcionarios habían desautorizado a los empleados de la agencia que se opusieron a la decisión.

Desautels nunca reveló la identidad de la familia, pero los informes de prensa sí lo hicieron: Charles Bronfman y sus hijos, Stephen y Ellen.

En una entrevista reciente con los socios de ICIJ, CBC y Radio-Canada, Desautels dijo que también estaba preocupado en esa época porque los representantes legales de la familia tenían acceso especial a los funcionarios del gobierno. Pero rehusó nombrar a la familia.

Con la presión pública en favor de una reforma impositiva, el Departamento de Finanzas de Canadá introdujo en 1999 medidas para cerrar los fideicomisos offshore “abusivos”: vehículos utilizados por los acaudalados canadienses para evitar el pago de impuestos en Canadá. Los funcionarios escribieron que las reglas que limitan los fideicomisos eran fáciles de eludir y que varios paraísos fiscales estaban ayudando a las familias adineradas a ocultar ingresos que normalmente estarían sujetos a impuestos canadienses.

Pero bajo la presión de abogados y lobistas, el gobierno liberal retiró abruptamente sus propuestas en noviembre de ese año.

“Creo que el gobierno fue muy hábil al mostrar preocupación por el tema, pero al final no hizo nada”, recordó Judy Wasylycia-Leis, ex miembro del parlamento que formó parte del Comité de Finanzas de la Cámara de los Comunes. “Los grandes financistas de este país, las familias adineradas, las corporaciones que se beneficiaron de estos paraísos fiscales, simplemente mantuvieron la presión sobre el gobierno, y muchas veces fueron el gobierno”.

Judy Wasylycia-Leis (Fuente: twitter.com)
Judy Wasylycia-Leis (Fuente: twitter.com)

Los registros de la Oficina del Comisionado de Lobby de Canadá muestran que los abogados que representan a los fideicomisos Bronfman realizaron labores de cabildeo con los funcionarios gubernamentales en torno a los esfuerzos legislativos para gravar los ingresos de los fideicomisos offshore o de otra manera tomar medidas enérgicas contra su uso para evitar pagar impuestos. En 2005, por ejemplo, Michael Vineberg de Davies Ward Phillips & Vineberg, la firma de abogados que representa a los fideicomisos Kolber y Bronfman, se registró para hacer lobby en nombre de los fideicomisos de Bronfman.

Los documentos muestran que, a lo largo de los años, Appleby tomó nota de los esfuerzos de lobby en Canadá para detener la campaña oficial. “Varios grupos están presionando al gobierno canadiense en un esfuerzo por eliminar esta propuesta, pero en este momento no hay garantía de que esto sea exitoso. Por lo tanto, necesitamos identificar casos potencialmente afectados y tomar medidas para modificar los términos de los fideicomisos cuando sea posible”, dijo un director gerente de Appleby en un correo electrónico interno en 2008.

En 2008, Davies Ward Phillips & Vineberg fue alabado en un boletín de comercio por haber desempeñado un papel fundamental en el esfuerzo por detener, en el Senado de Canadá, la legislación de fideicomisos offshore que había aprobado la Cámara de los Comunes. “Este nivel de análisis de un organismo [el Senado] que tradicionalmente le pone su sello a la legislación, no tiene precedentes”, escribió un abogado fiscal canadiense en ese momento, y agregó que “la antorcha ha sido llevada” por abogados de Davies Ward.

La ley de Canadá que reprime los fideicomisos offshore no se promulgó hasta 2013.

EL TRUST DE KOLBER

Los registros revelan acuerdos inusuales a lo largo de los años entre los fideicomisos Kolber y Bronfman. Muestran, por ejemplo, que algunos de los préstamos de Bronfman a Kolber se hicieron sin intereses.

Las agencias tributarias, incluido el Servicio de Rentas Internas y la Agencia Tributaria de Canadá, ven los préstamos sin intereses entre partes relacionadas como posibles señales de alerta por la posible presencia de esquemas de evasión de impuestos que disfrazan como préstamos las ganancias imponibles o regalos.

Reuven Avi-Yonah, profesor de derecho en la Universidad de Michigan que dirige su programa de impuestos internacionales, dijo que las leyes fiscales generalmente impiden esas transacciones: “No se pueden obtener préstamos sin intereses entre partes relacionadas”.

Agencia Tributaria de Canadá (Fuente: cbc.ca)
Agencia Tributaria de Canadá (Fuente: cbc.ca)

En 2004, los Bronfman y los Kolber tuvieron un problema con un préstamo sin intereses de US$4,1 millones. Documentos muestran que los trusts Bronfman radicados en Estados Unidos debían gravar un interés y así lo hicieron.

Ese mismo año, Jonathan Kolber recibió un correo electrónico de su asesor de inversiones, Don Chazan, quien dijo que, aunque los fideicomisos de los Bronfman estaban obligados por la ley estadounidense a cobrar intereses, Claridge tenía la “intención de compensarte plenamente de alguna manera”.

Chazan escribió que “tal vez, se le pedirá que le facture a Claridge una tarifa por los servicios prestados, igual al interés que Claridge le ha cobrado [a Kolber Trust] por estos préstamos”.

En un correo electrónico de 2005, Chazan le escribió a Kolber: “Como se suponía que nunca se debían pagar intereses por esta deuda en sustancia (solo en forma), [el fideicomiso Kolber] debe ser compensado ​​por los fideicomisos Bronfman por estos desembolsos en efectivo”. Jonathan Kolber envió por fax una copia del correo electrónico a su abogado en Israel y lo marcó como “¡CONFIDENCIAL!”.

Los abogados de Kolber y de Bronfman dijeron que los préstamos recibidos por el fideicomiso de Kolber “estaban en condiciones de igualdad” y que “los préstamos sin intereses de una persona de Estados Unidos no violan las leyes de Estados Unidos. En cambio, en determinadas circunstancias, existe un concepto de interés atribuido. “El interés atribuido, también conocido como interés imputado, es un interés que se trata a efectos impositivos como si se hubiera pagado, aunque no lo haya sido”.

“Con respecto a los correos electrónicos del Sr. Chazan, no se enviaron facturas ni se pagó nada”, dijeron los abogados.

UN ENLACE MENOS FORMAL

Los documentos también muestran que a los representantes de Kolber les preocupa dejar registro de las conexiones entre el fideicomiso y sus operaciones en Canadá. La Agencia de Ingresos de Canadá dice que la verdadera ubicación de una empresa o de un fideicomiso –donde sea que esté incorporada–, es donde se basa su “mente y gestión”. Si las autoridades fiscales de Canadá descubren que un fideicomiso offshore en realidad se manejó desde Canadá, puede ser responsable de los impuestos que se remontan a su fundación.

En una nota interna de 2006 de los archivos de Ansbacher, sobre una conversación reciente que sus abogados habían tenido con Chazan, se señaló que una factura de US$81.750 por sus servicios podría vincular la administración del fideicomiso a Canadá. El trabajo de Chazan “debería tratarse como gastos personales y no como gastos de los fideicomisos”, escribió un contador en Ansbacher. “Esto da como resultado un vínculo menos formal entre los fideicomisos y las entidades fuera de Caimán (en el caso del Fideicomiso Kolber)”. Ansbacher más tarde presentó los US$ 81.750 pagados a Chazan como un “reembolso del préstamo” a Jonathan Kolber.

Edificio de Appleby en Islas Caimán (Fuente: arch-godfrey.com)
Edificio de Appleby en Islas Caimán (Fuente: arch-godfrey.com)

En una entrevista con la CBC varias semanas atrás, se le preguntó a Jonathan Kolber quién había dirigido el Fideicomiso Kolber. Kolber respondió, Chazan “era el consejero. Él es el tipo que tomó las decisiones”. Chazan tiene su base en Montreal.

Sin embargo, en respuesta a las preguntas de ICIJ, los abogados de Kolber y Bronfman dijeron: “El administrador que gestiona y administra los fideicomisos y toma todas las decisiones de inversión y de otro tipo siempre ha sido residente de las Islas Caimán o empresas fiduciarias competentes y con experiencia en gestión y la administración de fideicomisos”. Y agregaron que “los servicios del sr. Chazan se prestaban principalmente en las Islas Caimán. Él ciertamente nunca fue el director del Trust”.

“El señor Chazan emitió facturas a Jonathan Kolber, en lugar de Kolber Trust, ya que Jonathan Kolber, no el Kolber Trust, lo contrató para confirmar que todas las transacciones financieras del Kolber Trust se habían registrado correctamente”, agregaron los abogados. El fiduciario tenía su propio departamento de contabilidad… Incluso, en el caso de que el Sr. Chazan hubiera prestado servicios contables al fideicomiso, y hubiera prestado dichos servicios en Canadá, ninguno de los cuales era el caso, la administración central y el control del fideicomiso, todavía no habría estado en Canadá”.

Chazan se negó a entrar en detalles sobre el asunto, diciendo que no estaba autorizado para discutirlo. En 2007, la Fundación Kolber tuvo otro problema. Lynne Kolber Halliday, la hermana de Jonathan, también era una beneficiaria, pero debido a que era ciudadana estadounidense, sus distribuciones del fideicomiso dispararon sus impuestos en este país.

“Eliminar a los beneficiarios estadounidenses del fideicomiso fue la mejor manera de lidiar con la planificación patrimonial de las partes involucradas”, escribió Appleby. El nombre de Halliday fue eliminado del fideicomiso. Más tarde, Appleby creó un segundo fideicomiso para que la familia se ocupe de “las cuestiones impositivas que surjan o puedan surgir en” Kolber Trust.

Lynne Kolber Halliday “sería atendida de otra manera que no sea a través del fideicomiso”, escribió Appleby, agregando que “Jonathan hará los arreglos para hacerle obsequios a ella en lugar del fideicomiso que le hace las distribuciones actuales”.

“Esto parece un intento de eludir lo que normalmente sería su obligación tributaria sobre las distribuciones directas del fideicomiso”, dijo Grayson McCouch, profesor de Derecho fiduciario de la Universidad de Florida.

“Jonathan Kolber era (y sigue siendo) un exitoso hombre de negocios israelí y deseaba ayudar a su hermana”, dijeron los abogados de Kolber y Bronfman. “Los obsequios personales son un modo habitual de asistencia financiera. La recepción de obsequios no es imponible en Estados Unidos. Jonathan Kolber hizo regalos a su hermana, que es artista y escritora”.

En una carta posterior, los abogados dijeron que después de 2006, “Jonathan Kolber no hizo ningún regalo a Lynne Kolber Halliday y no se le hicieron distribuciones desde Kolber Trust”.

(Fuente: theglobeandmail.com)
(Fuente: theglobeandmail.com)

En 2014, los documentos de Appleby muestran un cambio en las tácticas de los fideicomisos de Kolber. “Estamos teniendo discusiones serias sobre el futuro de los fideicomisos a la luz de los recientes cambios impositivos en Israel”, escribió Jonathan Kolber a Chazan. Los abogados de Kolber propusieron un acuerdo con la Autoridad Tributaria de Israel para el año siguiente. Se llegó a un acuerdo, dijo Jonathan Kolber en la entrevista con la CBC. El monto del acuerdo no se pudo saber.

Stephen Bronfman y Leo Kolber no quisieron hacer comentarios. Lynne Halliday no respondió a las solicitudes.

Un abogado de Jonathan Kolber y Stephen Bronfman dijo en un comunicado que los fideicomisos de Kolber no estaban “sujetos a impuestos canadienses” y que “siempre estaban en total conformidad con todas las leyes y requisitos aplicables”. Agregó que, cuando Kolber se mudó a Israel en 1991, “se recomendó a los nuevos residentes que migran a Israel establecer fideicomisos para mantener activos, debido a la volatilidad en Medio Oriente y las incertidumbres políticas, económicas y de otro tipo”.

TRUDEAU SOBRE EL OFFSHORE

Desde que Justin Trudeau se convirtió en Primer Ministro en 2015, su campaña populista en favor de la equidad tributaria ha tenido sus altibajos. Días después de que ICIJ y sus socios publicaran los “Papeles de Panamá”, la investigación del año pasado sobre el sistema financiero global, Trudeau hizo notar que su presupuesto había agregado más de US$310 millones en fondos para la Agencia Tributaria de Canadá para reforzar la lucha de su país contra las operaciones para evitar impuestos.

“Lo que hemos visto con el lanzamiento de los ‘Papeles de Panamá’ es que hay ciertas personas muy adineradas que han logrado encontrar soluciones que evitan que tengan que pagar su parte justa de los impuestos”, dijo Trudeau a los periodistas.

Dos meses más tarde, un comité liderado por los liberales en el Parlamento descartó una investigación no relacionada sobre lo que la Agencia Tributaria de Canadá llamó una “farsa” de impuestos extraterritoriales por parte del gigante contable KPMG, que ayudó a los canadienses adinerados a evitar impuestos mediante el uso de empresas ficticias en la Isla de Man.

Los abogados de KPMG habían argumentado que los testigos de la empresa no debían declarar en el Parlamento, porque el asunto estaba sujeto a un procedimiento judicial en curso, y el comité estuvo de acuerdo. Ese mismo mes, Trudeau nombró a un ejecutivo de KPMG para ser el tesorero de su partido, lo que provocó acusaciones de conflicto de intereses de un líder de la oposición y un organismo de control ético. El caso está pendiente.

UNA FIESTA DE CÓCTEL

En una reunión de gala en Alemania este año, Trudeau abordó la reacción negativa global contra los ricos: “Es hora de pagar un salario digno. De pagar sus impuestos. Y cuando los gobiernos sirven intereses especiales en lugar de los intereses de los ciudadanos que los eligieron, las personas pierden la fe”.

En septiembre de 2016, Stephen Bronfman ayudó a organizar una recaudación de fondos con boletos de US$1.500 dólares para Trudeau, en Westmount, un suburbio de habla inglesa de Montreal y que es uno de los enclaves más ricos de Canadá.

Un recaudador de fondos liberal atrajo a posibles donantes al cóctel enviándoles un correo electrónico sobre la oportunidad de “formar relaciones y abrir diálogos con nuestro gobierno”. La recepción, presentada más tarde por la prensa como una fiesta de “acceso por dinero”, se celebró en la casa de Leo Kolber.

“Papeles del Paraíso”: Masiva filtración revela nuevos secretos de operaciones en Chile

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El envío de millones de dólares libres de impuesto desde Chile hacia Islas Bermudas de una poderosa trasnacional minera, los secretos que esconde en ese y otros dos paraísos fiscales uno de los gigantes del sistema de transporte público de la Región Metropolitana; y cómo una compañía de retail minimiza sus impuestos, desviando sus utilidades en Chile hacia Panamá para pagar los intereses de un millonario préstamo, son historias que CIPER descubrió e investigó en conjunto con otros 94 medios de comunicación del mundo, en la investigación global los “Papeles del Paraíso”.

Tras los “Papeles de Panamá” (2016), esta nueva filtración de 13,4 millones de documentos, pone una vez más bajo escrutinio público los negocios y secretos tributarios de los superricos, el 1% de la población con el privilegio de acceder a jurisdicciones opacas y exclusivas donde ocultan sus dineros bajo reglas y normas diseñadas por y para ellos.

Los archivos provienen de dos compañías de servicios offshore, basadas en Islas Bermudas y Singapur, y de 19 registros corporativos de varias jurisdicciones secretas.

Los documentos de esta nueva investigación global siguieron una ruta similar  a los “Papeles de Panamá”: fueron filtrados al diario alemán Süddeutsche Zeitung y compartidos por el Consorcio Internacional de Periodista de Investigación (ICIJ) con 95 medios de 67 países. Son 381 periodistas los que participan de esta investigación global, los que se desempeñan en medios como The Guardian (Inglaterra), The New York Yimes (Estados Unidos), BBC (Inglaterra), Le Monde (Francia), Univisión (Estados Unidos), La Nación (Argentina), El Confidencial (España), The Indian Express (India) y Novaya Gazeta (Rusia). CIPER es uno de los medios que tuvo acceso e investigó los registros.

La mayor cantidad de documentos (6,8 millones) proviene de la división de servicios corporativos del bufete Appleby. Con sede en Bermudas y fundada hace 119 años, es una de las firmas de abogados offshore más prestigiosas del mundo. El rastreo y cruces de datos entre los millones de correos electrónicos, historiales de clientes, solicitudes bancarias, actas de directorio y registro de sociedades, permiten develar ante los ciudadanos un circuito subterráneo y secreto por donde se ejecutan sofisticadas maniobras tributarias para que importantes dirigentes políticos y transnacionales minimicen su carga impositiva.

Si la información filtrada en los “Papeles de Panamá” se relacionó mayoritariamente con los secretos de personas naturales en paraísos fiscales, esta vez los registros de Appleby entregan la llave para adentrarse en las grandes ligas del sistema financiero internacional. Allí donde se concentra el club del 1% y de las corporaciones multinacionales que mueven cifras de dinero difíciles de asimilar.

En esta investigación, por ejemplo, encontrará a dos gigantes corporativos a nivel global: Apple y Nike. Dos casos emblemáticos cuyas operaciones grafican cómo las multinacionales se las ingenian a través de fórmulas cada vez más encubiertas para saltarse reglas y aminorar los impuestos que les corresponde pagar. Un nudo que, como coinciden la mayoría de los expertos entrevistados en los 67 países que incluyó esta investigación, profundiza la desigualdad.

Ayudar a los ricos a enriquecerse mediante maniobras offshore no es un “beneficio benigno”, dijo Brooke Harrington, profesora de la Copenhagen Business School a ICIJ. “Cuando los ricos se vuelven más ricos, los pobres se vuelven más pobres, porque las personas adineradas no pagan su parte justa de los impuestos”.

Un año y medio después de las revelaciones de los Papeles de Panamá(abril de 2016), que provocaron remezones e incluso crisis políticas en varios países (ver aquí), esta nueva investigación global coordinada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), muestra cómo el periodismo se ha convertido en una herramienta que, trabajada en equipo y simultáneamente en varios países, puede desentrañar secretos que lesionan nuestras democracias.

La investigación anterior desmenuzó más de 11,5 millones de archivos confidenciales del bufete panameño Mossack Fonseca. También fueron filtrados al diario alemán Süddeutsche Zeitung y compartidos por el ICIJ con un centenar de medios de 76 países, entre ellos CIPER. Allí se expusieron los secretos financieros de políticos, empresarios, magnates y también traficantes de droga, armas y diamantes. Esta vez, la filtración obtenida y la investigación profundizaron en ese circuito, llegando ahora a penetrar los esquemas tributarios de las grandes corporaciones.

LA CONEXIÓN CHILENA

En la filtración de más de 13 millones de documentos de los “Papeles del Paraíso” aparecen nombres que conectan con chilenos. En esos casos, los archivos solo consignan información suelta y/o superficial que no entrega mayores pistas respecto de los montos que mueven hacia paraísos fiscales ni transacciones relacionadas. Tampoco de los abogados locales que los asesoran en estos negocios.

CIPER identificó y trabajó casos cuya evidencia –correos electrónicos y registros legales, principalmente– al menos permite una primera aproximación al diseño y uso de esquemas agresivos de planificación tributaria. Y ello, porque así se pueden dar a conocer con ejemplos concretos las fórmulas con las que se burlan los controles o las leyes que regulan las obligaciones de los contribuyentes chilenos.

Los datos obtenidos se contrastaron y complementaron con información de bases de datos públicas en Chile y en el extranjero; con balances financieros y memorias; registros notariales y otros documentos legales. También se contextualizó en conversaciones con autoridades de distintas reparticiones públicas ad-hoc; con la opinión de abogados y académicos expertos en temas tributarios y con las respuestas de las mismas compañías investigadas por CIPER.

En el transcurso de noviembre, con posterioridad a la primera semana de publicaciones que se inicia el domingo 5 de noviembre, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación actualizará la base de datos pública que ya contiene la información de filtraciones anteriores, como los “Papeles de Panamá”, con los nombres y sociedades incluidos en esta nueva filtración de los “Papeles del Paraíso”.

A la base de datos actualizada se podrá acceder desde distintas plataformas y páginas web, entre ellas la de CIPER.

Las investigaciones que realizó el equipo de CIPER se entregarán a partir del 6 de noviembre.

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