“Si se obstruye, debo aspirarle la tráquea”: así viven ahora las familias golpeadas por violaciones de DDHH durante el 18/O

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Mauricio Weibel Barahona

Periodista de investigación de la Universidad de Chile, con estudios de postítulo y postgrado en Literatura, Educación, Políticas Públicas y Estudios Americanos. Sus artículos fueron publicados en diversos medios internacionales. En 2011, impulsó la creación de la Unión Sudamericana de Corresponsales, entidad de la que fue su primer presidente. Es autor de libros como Asociación Ilícita (2012), Traición a la Patria (2016), Los niños de la rebelión (2017), Ni orden ni Patria (2018) y La caída de las AFP (2020). En 2015, recibió el LASA Media Award de la Latin American Studies Association por su aporte al debate sobre América latina. Y en 2019 publicó el Manual de Periodismo de Investigación de la Unesco.

5 comentarios en «“Si se obstruye, debo aspirarle la tráquea”: así viven ahora las familias golpeadas por violaciones de DDHH durante el 18/O»

  1. Encuentro horroroso lo que cuentan estos reportajes. Desgraciadamente mientras continuemos con la dictadura de Piñera, no se podrá hacer nada. Espero que cuando eventualmente salga Rozas y el ministro del interior, y las cosas se clarifiquen, se podrá hacer JUSTICIA!

  2. Llama la atenciòn que agentes del Estado hayan agredido a estos “jòvenes idealistas” que no estaban haciendo nada malo, segùn ellos, y claro, solo andaban cantando, recitando poesias, tocando guitarra y saludando cortesmente a las fuerzas de orden ( si es que escupitajos, insultos, piedrazos y cuanta barbaridad mas se puede llamar cortesia)..–
    Todos hacen uso y abuso de los DDHH que ampara a los delincuentes que han quemado iglesias, metro, locales comerciales, saqueos, museos, semàforos, buses, etc. etc, y hacen vista gorda de las victimas como son los comerciantes y vecinos que ven destruidos sus propiedades y negocios y para que preocuparse de carabineros y carabineras heridos e incluso muertos.-
    Es lamentable lo que pasa con las victimas tanto de civiles como uniformados, pero eso es consecuencia de la violencia irracional a lo que son arrastrados jòvenes incautos a los que sus padres les han envenenado el alma, llenàndoles la cabeza de odio y resentimiento…

  3. Que horrible el comentario de Gonzalo Reyes, por su nivel de redacción me da cuenta que su nivel cognitivo y de empatía debe ser similar.
    Aquí no hay resentimiento, y si lo hubiese hay motivos de sobra. La justicia no es para los pobres y los trabajadores.
    Aquí solo hay gente que se expuso injustificadamente al abuso irracional de carabineros que sigue proliferándose al igual que la impunidad.
    No quiero caer en clichés donde mencionó que podría ser un familiar tuyo, o un conocido, porque con tal sólo leer las historias logras ponerte en los zapatos de las familias y las víctimas.
    El gobierno tiene una responsabilidad que no ha decidido enfrentar durante un año, nunca fue a visitar ni pedir disculpas públicas, ni entregar algún tipo de ayuda. No contribuyó en las investigaciones para dilucidar los delitos cometidos por Carabineros, quienes, ya sabemos, falsean actas de detenciones y declaraciones (ademas de encubrirse entre sí)
    Cuándo va a ser el día en que comentarios como Gonzalo dejen de existir, que no me di el tiempo de leer porque sería aun mas perder el tiempo y enfadarme con alguien que seguramente no tiene dedos de frente para analizar la situación.
    Solo me queda decir, que ojalá algún día se haga justicia, que todo esté gobierno de mierda, corrupto y asesino de su pueblo, caiga junto con todo sus secuaces y cómplices. No es odio el que tengo, si no rabia ¿como no tenerla? ¿Como no tenerla después de leer que una niña de 15 años le quebraron su cabecita y que no existen aún culpables? ¿Como no tenerla después de leer todas las historias de gente como uno que solo salió a ejercer su derecho de protesta?
    Además que seguramente la familia debe costear todos los gastos sin ningún amparo, y lo más importante justicia. Justicia, porque todos los victimarios se encuentran coleando (la gran mayoría) y en sus cargos, contándole a sus compañeros esas vivencias, contadas como anécdotas y riéndose porque salieron impunes…
    Fuerzas armadas y carabineros, son una peste para el país, y en la historia lo han dejado más que demostrado.

  4. Claro, eran todos angelitos caídos del mismísimo cielo. fueron duendes, quienes quemaron, saquearon, quemaron vivos a carabineros de Chile. Destrozaron, todo lo que encontraron a su paso.
    Soy humana, pero también soy ciudadana chilena, que he vivido atormentad ante estos antisociales que desean convertir a Chile en una Venezuela putrefacta, saturada de delincuencia, injusticia social y los crímenes más abominables. Entre otras miserias que hoy hunden al otrora país rico y petrolero.

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