Bolsonaro: una nueva victoria del ménage entre neofascismo político, oscurantismo valórico y neoliberalismo económico

Publicado por

José Gabriel Palma

José Gabriel Palma es doctor en Economía de la Universidad de Oxford, doctor en Ciencia Política de la Universidad de Sussex y profesor de la Facultad de Economía de la Universidad de Cambridge y de la Universidad de Santiago en Chile, además de miembro del directorio de la fundación chilena “Red de Estudios para la Profundización Democrática”.

18 comentarios en «Bolsonaro: una nueva victoria del ménage entre neofascismo político, oscurantismo valórico y neoliberalismo económico»

  1. Excelente y claro. Solo pregunto Por que nazis? No me imagino a los nazis defendiendo un sistema neoliberal….Por eso lo de neofacistas?

  2. Creo que es un comentario mu aterrizado de lo que el modelo neoliberal esta produciendo, en lo político, lo económico y lo social. hemos dejado crecer un monstruo que se creía amigable, pero que esta terminando por comernos a todos. Tanto ha crecido su poder que pasaran varias generaciones para que los sobrevivientes logren unirse y derrotarlo. La derecha es experta en acomodar organizad-amente el teatro, nosotros solo somos voluntarista desorganizados y tienen los medios económicos con la prensa incluida, que les permite hacer que se desvíe la vista de los problemas principales. Gran articulo, que también resume lo nuestro

  3. Coincido. Una lectura algo simple y tendenciosa sobre una etapa compleja de la historia de Chile y Brasil. Me gustaría saber cómo del gobierno de Dilma, PT, (electa el 2011) hasta hoy, Brasil se transformó en una potencia neofascista y oscurantista ¿Récord mundial. En fin, su interpretación adolece del típico ninguneo de la soberbia intelectual de los economistas, así que le recomiendo leer un poco más de historia latinoamericana y descubrir que la democracia siempre ha sido un frágil anhelo y el autoritarismo está a la vuelta de la esquina, sea del color que sea.

  4. Con la caída (poco digna) de los socialismos reales y la derrota del gobierno popular (socialismo democrático) terminó lo que se pensaba era expresión de el inicio de la superación del capitalismo. Ni la nueva izquierda chilena ni brasileña – que pudieron avanzar en la construcción de un “nuevo mundo” – no hicieron , por no quererlo, por malos, por tontos?, no porque implícitamente las elites políticas adhirieron al fin de la historia con la implantación del capitalismo en el mundo: SIEMPRE FUERON y SON CAPITALISTAS, jamás creyeron en algo diferente al capitalismo. El punto central, es, pues, un problema ideológico, una pobreza ideológica, por esos serán “barridos de la faz de la tierra”

  5. Varios me han preguntado: ¿cómo puede ser que el mercados financiero brasilero, que en otras partes del mundo muestra algo más de sofisticación ideológica, pueda apoyar tan frenéticamente a Bolsonaro? Lo fundamental de la respuesta es que Bolsonaro les tiró un par de azuelos irresistibles: va a nombrar un Chicago-boy, de la pura cepa chilena original, para estar a cargo tanto del gran CiberDay de empresas públicas, como de la privatización de los fondos de pensiones. Más aún, como tantos otros debieran estarlo, ese Chicago-boy (Paulo Guedes) ya está siendo investigado por fraude en su pasado reciente — ¡qué puede dar más confianza que alguien con esa debilidad de carácter para estar a cargo de tamaña empresa!

  6. Es increíble que nosotros como país hagamos tan poco para detener esta tendencia que esta cubriendo al mundo, es necesario parar la corrupción y no avalarla en ninguna circunstancia ni menos negociar con ella, buscando el empate.De na vez por todas todos juntos debemos condenar el proceso de dictadura que vivió Chile y sancionar de forma categórica a los culpables, desatando los acuerdos que fueron suscrito de espalda a la Historia.

  7. Para Eduardo: La ideología nazi tiene mucho que ver con la ideología de la extrema derecha en el mundo actual. El neoliberalismo ha generado más desigualdad, esto siempre de la mano de el empresariado corrupto y los políticos (también corruptos). Esto genera un lógico descontento por parte de la población, la cual es aprovechada por tipos como Bolsonaro o Kast, como en su tiempo lo hizo Mussolini y Hitler, apelando al espíritu “Nacionalista patriótico”, con el fin de saciar sus propias ambiciones. Las políticas económicas que tuvo Hitler, que pueden considerarse de carácter socialista, se justifican en el contexto de una Alemania empobrecida y endeudada por las sanciones de la primera guerra. Para generar una mejoría en la economía, Hitler se valió de la producción interna tanto de productos de necesidad básica (comida, etc), como de armamento. Esto último había sido castigado y limitado por los castigos de guerra. Pero no es técnicamente socialismo, ya que toda esta economía, centrada en re-abastecer Alemania, estuvo ligada fuertemente a empresas privadas, algo que no parece ser demasiado socialista (al menos en su versión más extrema). Grandes ejemplos son Hugo Boss y Henry Ford. Ahora, en términos ideológicos, no hay tanta diferencia entre lo que propone Bolsonaro o Kast con las ideas del nazismo. Ellos basan su ideología en un concepto no tan basado en lo económico, si no que en lo “valórico”, extremadamente nacionalista, basado fuertemente en la religión, altamente misógino y homofóbico. Ambos, además, descendientes de inmigrantes y favorecido por las dictaduras de la guerra fría, instauradas por Estados unidos en Sudamérica. Sus referentes son dictadores, por lo que no es ilógico asociar una componente autoritaria en sus propuestas. Son peligrosos y atentan directamente contra las libertades por las que tanto se ha trabajado en nuestra historia. Son solo perpetuadores de la herencia que recibió sudamérica en el contexto de la guerra fría.

  8. Me parece interesante el punto del exponente, pero está equivocado en la lectura de lo observado. La caída de la izquierda latinoamericana en los países democráticos y en los que no puede caer como Venezuela, Cuba o Nicaragua es por la misma razón por la que cayó el bloque soviético. Aquí no hay misterio alguno y sería de gran utilidad que el autor deje los insultos fuera del análisis, porque deja demasiado evidente su resquemor progresista en evidencia. La economía es una sola, ni capitalista ni socialista, ni ninguna otra palabrota con al que se quiera ocultar sus desequilibrios y evidentemente los gobiernos corruptos e ignorantes de latinoamérica provocan lo que observamos. Al contrario gobiernos con mejores desempeños, como Costa Rica, Peru o Panama, a pesar de sus limitaciones nos muestran la forma de hacer política económica.

  9. Si viviera en Brasil y sufriera de la tirania del pseudo “Partido de los Trabajadores” que se robaron 8 trillones de Reales su opinión con certeza sería bien diferente. Basta de corrupcion. Nos cansamos de la izquierda y sus discursos populistas que no llevan a nada.

  10. La culpa es de la centro izquierda que nunca mostró intención de unión y los díscolos, junto con inventar la retroexcavadora que resultó una máquina disociadora y muy violenta.

  11. hay personas que comentan, se supone con horizonte cultural, que insisten majaderamente en atribuir la corrupcion a la “izquierda”….siendo que la “derecha” es igualmente responsable. El autor del articulo adi lo deja claramente establecido. Me parece que el nuevo rostro fascista del neoliberalismo intenta instalar a como de lugar dicha falsa idea en el imaginario de la sociedad

  12. Interesante análisis. Lo que llama la atención son dos cosas:

    a) Pensar que porque los integrantes de un gobierno son de izquierda, el gobierno lo es. Acá en Chile hemos tenido la Concertación, y sus políticas económicas basadas en el chorreo, subsidios, disminución del tamaño del estado, y continuación del modelo económico de dictadura, aparte de la gran privatización de servicios, no es socialismo ni por las tapas. Es la (in)evolución posterior a la edad de oro del capitalismo (Keynesiana.), llamado neoliberalismo.
    b) El Nazismo no tiene nada que ver con el socialismo. De hecho, en la segunda guerra mundial, el nazismo (Alemania) y el Fascismo( Italia) fueron enemigos de Rusia. Por otra parte, el nombre de Nacionalsocialista, fue una treta si se quiere llamar así, posterior a la primera guerra mundial, ay a la crisis del 29, de llamar a los más desposeídos a tomar acciones por ese partido.

  13. Sr Palma es segunda vez que lo leo, como verá en esta ocasión es casi 3 años después, pero siempre es impresionante el grado de ausencia objetividad en sus opiniones y el nivel austero de análisis, siempre las misma frases de manual de “cortapalos”.
    Me podría decir a que se refiere con neofascismo, le gusta mucho el prefijo neo, pero no lo usa para neocomunismo o neosocialismo o neoterrorismo etc, etc. No veo en la actualidad donde está el fascismo con el cual nos trata de intimidar como el gran diablo al que hay que derrotar, termine con ese tipo nimiedades, más miedo se le tiene a comunistas retrogrados seudoreligiosos que vienen a prometer el cielo en la tierra. Yo no soy defensor de Bolsonaro, por ningún motivo, pero no le meta adjetivos lejanos a la realidad porque sus argumentos dejan de tener validez inmediatamente, esas frases que dijo Bolsonaro no son fascistas, algunas son anticuadas, poco empáticas o “negacionistas”, pero también se pueden escuchar frases para el bronce de su “nueva izquierda”, extraño a eso no le pone neo, algunos incluso escucha pajaritos que hablan con muertos.
    “Extrañamente” en el listado de analfabetismo no coloca a Ortega, Maduro, Fernandez y muchos otros, que al parecer usted considera muy letrados, me parece un error.
    Todos los problemas que usted refiere llegarían en estos años, salvo la pandemia que por supuesto no podía prever, creo que no llegaron.
    Frases como un neoliberalismo económico tan primitivo como el de la primera camada chilena, liderada por Sergio de Castro, el mejor exponente de aquellos que confunden arrogancia con conocimiento hablan de que aún se le cuelan por sus entrañas el odio y el deseo de revancha por la derrota sufrida por la UP, a la cual usted pertenecía, y que dieron paso a los mejores 40 años de la historia económica de Chile, creo que usted es economista?
    Cuando “ataca” con tanta furia a en “neoliberalismo” donde queda la autocrítica a todo el desastre que provocaron ideas como las que usted enarbolaba, ¿o enarbola?
    Deje de criticar y proponga ideas convincentes, que seas novedosas, que vayan de acuerdo con los tiempos, con la libertad, factibles y ejecutable en el mediano plazo, si la gente vota por personas como Bolsonaro es porque la alternativa es mala, es más de lo mismo, las mismas ideas añejas, podridas y embusteras de su periodo en el MAPU y después en la UP. Renuévese, se puede evolucionar y plantear algo más convincente. Basta de tratar de ganar el poder criticando al que esta al frente, agregándole características que no tienen
    Podría explicar a que se refiera con democracia profunda, economía no-rentista e igualitaria, podría dar un ejemplo en Latinoamérica o se refiera a fracasos como Venezuela o Argentina.
    Vuelve con su “moralina” rentista, especulador, trader o depredador, le encanta esa postura religiosa del bien y el mal, donde por supuesto usted es de los buenos, los elfos de América que quieren el bien para todos, moralina barata que ya no convence por lo menos a los que piensan.
    Esto que usted critica “no tuvieron problema alguno para jubilar con el 100% de su último salario” es lo que gente de su área política proponen, ósea que gente como la esposa del diputado Andrade se jubile, a través de mentiras, logrando mas que el 100% de su salario, eso es porque gente de su sector quiere que las jubilaciones no representen lo que uno ha aportado y entonces grupo de poder mienten y logran jubilarse fraudulentamente con mucho más de lo que aportaron, eso pasa en Europa también, imagínese en países como el nuestro.

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