Cura que se suicidó tras confesar abuso a menor fue vicario de Educación y exoneró a profesora lesbiana

Parque El Morado es una de esas calles con la inusual característica de marcar el límite de una ciudad. A un lado de aquella cinta de asfalto se alinean las últimas casas de la Villa La Palmera 4, que son también las últimas del Gran Santiago. Por el otro, sólo el pasto de una suave loma salpicada de espinos. Ese cerrito es la frontera natural entre la zona urbana de San Bernardo y los campos que anuncian la vecina localidad de Nos. La única construcción que se levanta más allá de la cuneta sur de Parque El Morado y que le arrebata un pedazo de falda a la loma, es un templo católico de paredes blancas, con su torre de campanario erigida en solitario y la casa parroquial aledaña.

A las siete de la mañana, habitualmente ese pedazo de campo alberga un bullicioso coro de pajaritos. Tendría que haberlos escuchado el sacerdote René Aguilera Colinier cuando a esa misma hora el pasado jueves 9 de septiembre salió al cobertizo de la casa parroquial de la iglesia Santísima Trinidad. Pero es muy probable que no haya reparado ni en trinos ni gorjeos. Tampoco en el fresco de la mañana. El cerebro del párroco había trabajado durante toda la noche en total soledad, en un diálogo directo y desnudo con su conciencia.

Los peritos que analizaron su cuerpo horas más tarde, establecieron que esa noche no ocupó su cama, ni comió ni bebió. Tampoco dejó rastro de haber consumido medicamentos. El presbítero René Aguilera salió al cobertizo a escoger una viga. Ahí se colgó. A las 07:30, estiman los especialistas, ya no había vida en el cuerpo de aquel hombre que había prometido consagrar la suya a Dios.

“Tocaciones” y besos

Cientos de personas acompañaron el cortejo fúnebre que despidió al sacerdote Aguilera. Sus feligreses y las comunidades de los colegios donde fue capellán, lo querían. Algunos lo recuerdan como un hombre delicado, sensible, acogedor. En la noche del viernes 10 se ofició una misa en su memoria en la misma parroquia Santísima Trinidad. La homilía fue del obispo de San Bernardo y religioso del Opus Dei, Juan Ignacio González:

-No comprendemos cómo un hombre como el padre René tomó esa resolución. Hay que dejar ese juicio a Dios. Hemos visto a la gente llorando y como obispo miro al cielo y digo: “Señor, no lo entiendo, pero tú sí” -dijo el prelado en su sermón.

Pero además de Dios, el obispo González también sabía por qué el presbítero Aguilera había tomado el camino del suicidio, aunque fuese una vía vedada para los católicos y más aún para un predicador de la fe. También lo sabía el fiscal adjunto de San Bernardo, Claudio Gutiérrez, y los efectivos del OS 9 que concurrieron a realizar las pericias que acompañan al levantamiento de un cuerpo.

Gutiérrez había partido al lugar apenas fue informado del hallazgo. El descubrimiento lo hizo la señora que hacía el aseo en el inmueble. Encontrar un cadáver en una casa parroquial es un hecho del todo inusual. Pero que además se tratara de un suicidio y que el occiso fuera el párroco, era una mezcla francamente insólita que muy probablemente precedería a otras sorpresas. Y así fue.

El fiscal Ricardo Sobarzo, hoy a cargo de la investigación, recuerda que esa mañana, en la casa parroquial, se tomó declaración a representantes de la diócesis que concurrieron al lugar. Ellos indicaron que el día anterior, cerca de las 22:00, el presbítero Aguilera recibió a dos dignatarios del obispado. Efectivamente, los vicarios para la Educación y de la Zona Centro de la diócesis, protagonizaron con Aguilera una reunión tan dolorosa como urgente. En esa cita -que se extendió hasta cerca de la medianoche-, el párroco reconoció que dos días antes había hecho tocaciones en los glúteos e intentado besar a un escolar de 14 años cuando concurrió a confesar a alumnos del colegio católico Teresiano de San José, donde oficiaba de capellán.

Orientación sexual

La denuncia contra Aguilera Colinier provocó un verdadero cataclismo en la diócesis que dirige el conservador obispo González. El presbítero Aguilera era considerado un confiable experto en trabajo con menores y había sido hasta diciembre de 2007 nada menos que el vicario para la Educación del obispado.

-Imagínese cómo nos ha afectado esto. El padre René era un hombre con una impecable trayectoria de trabajo con niños y jóvenes. Era muy querido por los alumnos y apreciado por los apoderados. Nosotros queremos que se investigue, tenemos la esperanza de que esto no sea más que un hecho puntual y hemos dado toda nuestra cooperación. Nos preocupa también por la imagen que se proyecta, porque él fue vicario para la Educación –dice el canciller de la diócesis, presbítero Eric González.

Fue el sacerdote Eric González el que confirmó a CIPER que Aguilera reconoció ante los dos vicarios que efectivamente había incurrido en “actos impropios” con el menor que lo acusó.

El suicidio y la denuncia por abusos resultaron sorprendentes, además, porque como vicario a cargo de la Educación, Aguilera había hecho gala de su celo moral en cuestiones relativas a conductas sexuales. Fue él quien en 2007 le informó a la profesora de religión Sandra Pavez que no seguiría haciendo clases debido a que ella asumió públicamente su orientación sexual lésbica.

La historia de la maestra Pavez da para película de Almodóvar. Tratando de sublimar su orientación sexual ingresó a un convento a los 18 años. Durante ocho años fue monja, hasta que se enamoró de una novicia. Dejó los hábitos y el entonces vicario para la Educación de la diócesis de San Bernardo, el sacerdote Andrés Theunissen, conociendo su orientación sexual, la ayudó para que pudiera ejercer como profesora de religión.

En 2007 ella llevaba 22 años trabajando siempre en el mismo colegio de San Bernardo -la escuela Cardenal Samoré- y requería, como todos los profesores de religión, que el vicario le entregara un certificado de idoneidad que la habilitara para ejercer. Pero ese año, tras recibir llamados anónimos que le informaron sobre la orientación sexual de la docente, el entonces vicario Aguilera la llamó a una reunión:

-Yo podría haberle hecho un cuento, haberle dicho que sólo me estaban molestando por teléfono, pero mirándolo a los ojos le dije: “Sí, soy lesbiana”. Lo hice porque consideré que no tenía por qué estar ocultando lo que soy -relata hoy la profesora Pávez, quien también le informó que convivía con una pareja hacía diez años.

La docente recuerda que el sacerdote Aguilera le dijo: “¡Usted no puede hacer clases de religión! ¿Con qué moral predica a Cristo? ¿Cómo a los niños les habla de Dios y de Cristo, si usted es lesbiana?”.

-No tiene nada que ver mi orientación sexual con lo que mi corazón sienta con mi fe. Mi principio de vida es la verdad y enseñar a un Jesucristo vivo, que nos ama tal como somos -dice que le contestó.

“Después va y se confiesa”

Sandra Pavez recuerda que el sacerdote Aguilera le propuso que si ella dejaba de convivir con su pareja podrían alcanzar un acuerdo.

-Me dijo “lo que pueden hacer es que se visiten los fines de semana, pero ante el barrio donde usted vive, ante la gente, que no la vean que vive con esa mujer dentro de la casa” -señala la maestra.

“Si usted tiene algo con ella, después va y se confiesa”, fue la sugerencia que escuchó del sacerdote. Pero la profesora no lo aceptó:

-Lo miré y le dije “padre, usted es un vicario de la iglesia, ¿cómo me puede decir esto? O sea, Cristo sirve para sacarse las culpas”. Yo creo que el sacramento (de la confesión) no es para sacarse las culpas y seguir pecando.

Sobre el destino final de Aguilera, la maestra dice que lamenta su muerte y que no le guarda rencor. Al conocer las circunstancias en que falleció el presbítero, ella asegura que ahora entiende muchas cosas, en especial el trato que él le propuso para usar la confesión como método para “sacarse” la culpa:

-Creo que debe haber sufrido mucho, en silencio…

Aguilera finalmente derogó el certificado de idoneidad de la profesora Pavez y le impidió seguir haciendo clases de religión. Ella buscó ayuda en el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh), y el abogado Alfredo Morgado interpuso un recurso de protección en su favor. El obispado le ofreció pagarle una carrera de pedagogía con especialización en otra asignatura si ella dejaba sin efecto la acción judicial y desistía de hacer pública su denuncia. Pero la profesora tampoco aceptó.

El recurso fue rechazado, pero la Corporación de Educación de San Bernardo -en vista del apoyo que le ofrecieron los apoderados y sus colegas- le ofreció que siguiera en la escuela Cardenal Samoré, pero como inspectora, cargo que aún ejerce.

Denuncia tardía

El fiscal Sobarzo dice que su investigación se orienta en dos sentidos. En primer lugar, establecer si hay más menores -de la parroquia y de los colegios atendidos por el presbítero Aguilera como capellán- que denuncien haber sufrido abusos a manos del occiso. Hasta ahora no hay indicios de aquello.

En segundo término, la indagatoria pretende comprobar si las personas que conocieron el relato del menor actuaron con la diligencia que establece la ley para formalizar la denuncia como una forma de proteger al niño. La investigación de CIPER indica que no fue así y que la principal preocupación del colegio fue dar aviso al obispado antes que a la justicia, las autoridades de Educación y la familia de la víctima.

Los artículos 175 y 176 del nuevo Código Procesal Penal son taxativos al señalar que los profesores, directores e inspectores de establecimientos educacionales que se enteren de delitos que afecten a los alumnos y que hubiesen tenido lugar en el establecimiento, tienen un plazo de 24 horas –“desde el momento en que tomaren conocimiento del hecho criminal”- para hacer la denuncia formal. Pero la forma en que operó la escuela Teresiana de San José no se ajustó a lo indicado en la norma, tal como quedó registrado en un comunicado del propio colegio difundido por el obispado de San Bernardo.

El director de la escuela, Ricardo Vásquez, relató a CIPER que una vez al mes el presbítero Aguilera, en su rol de capellán del colegio, concurría a confesar a los alumnos. Así sucedió, por última vez, el lunes 6 de septiembre. Extrañamente, porque habitualmente lo hacía, ese día el menor B.A.P.M., no quiso participar en el sacramento. Reservadamente, su profesora jefe le preguntó por qué no deseaba confesarse y el alumno le relató que en la última ocasión el sacerdote le había tocado los glúteos y había intentado besarlo.

De acuerdo con la versión del director Vásquez, la profesora de inmediato concurrió a la dirección del colegio para dar cuenta del hecho. La dirección resolvió poner la situación en conocimiento de un “equipo asesor” de la congregación religiosa sostenedora de la escuela (Carmelitas de Santa Teresa de Jesús). Según señaló el director, ese “equipo asesor” cuenta con abogados, los que habrían tomado en sus manos la formalización de la denuncia. Pero ese procedimiento no se concretó en el plazo que indica la ley.

El martes 7 el menor se entrevistó con una psicóloga del “equipo asesor”. La profesional le señaló a la dirección de la escuela que la versión del muchacho era “verosímil”. Con ese antecedente, dice el director Vásquez, se resolvió dar aviso al obispado y se comunicó al sacerdote Aguilera la suspensión de su capellanía.

El presbítero Eric González señaló a CIPER que fue él quien recibió la denuncia en el obispado, debido a que el titular de la diócesis, Juan Ignacio González, se encontraba en Argentina. El obispado, dice, recién se enteró de los hechos el miércoles 8, entre las 17 y las 18:00.

Ya habían pasado más de 48 horas desde que la dirección de colegio se había enterado de la posible comisión de un delito contra un alumno al interior de la escuela y a las únicas autoridades que informaron fue a las de la Iglesia Católica local.

Investigación privada

El fiscal Sobarzo dice que se están investigando las razones por las cuales no se cumplió la ley y se privilegió informar a la iglesia antes que al Ministerio Público, a la familia del menor y a las autoridades educacionales. La Secretaria Ministerial de Educación (Seremi) Metropolitana puso en marcha una indagatoria administrativa y el miércoles 15 envió un funcionario a recopilar antecedentes sobre los procedimientos adoptados por el colegio. La Seremi no respondió las consultas de CIPER sobre el estado de esa investigación.

El director del colegio asegura que no se hizo la denuncia antes porque el martes 7 aún estaban recopilando antecedentes para ponerlos a disposición de la fiscalía. Pero el fiscal Sobarzo es categórico al afirmar que la ley no da espacio para que se desarrollen investigaciones privadas y que lo único que deben hacer las personas que están obligadas por el Artículo 175 es formalizar la denuncia antes de 24 horas.

Por lo demás, una cartilla informativa del Ministerio de Educación indica que “Al detectarse que un niño(a) ha sido víctima de cualquiera de alguno de los delitos sexuales, los directores, inspectores y profesores del establecimiento educacional tienen la obligación, según lo establece el código procesal penal, de denunciar el hecho ya sea a Carabineros, Policía de Investigaciones, Ministerio Público o tribunales de garantía. No es misión del profesor investigar los hechos, esto es función de los sistemas policiales y judiciales”.

Si la forma en que la congregación sostenedora del colegio encaró el episodio tuvo el fin de proteger al presbítero Aguilera y la imagen de la iglesia antes que al menor agredido, seguramente lo dejará de manifiesto la investigación de la fiscalía. El fiscal Sobarzo estima que la indagatoria tomará entre tres y cuatro meses.

Discernimiento

Un punto que también se debe dilucidar es por qué el colegio no informó a los padres del menor. Según el director Vásquez, la razón es que el propio menor solicitó que no se pusiera al tanto a su familia “hasta que él estuviera preparado”. Por lo mismo, dice, se le mantuvo la asistencia de la psicóloga.

-Nosotros estimamos que era un derecho del alumno pedir que no se informara de inmediato a sus padres, puesto que la nueva ley establece que a los 14 años un menor tiene discernimiento –explica el director Vásquez.

Pero el fiscal Sobarzo considera que ese razonamiento es errado y que lo que debe primar en estas circunstancias es el plazo para hacer la denuncia establecido en el artículo 176 del nuevo Código de Procedimiento Penal: “Y si lo que procede es formalizar la denuncia, obviamente que los padres del menor resultan informados”.

CIPER consultó a la mamá del niño cómo se informó de los hechos y cuándo fue que su hijo relató los abusos al personal del colegio. Pero ella declinó conversar sobre la materia en resguardo del menor y de la familia, a los que no quiere exponer en la prensa. El canciller del obispado, Eric González, señaló a CIPER que la iglesia ya tomó contacto con la familia del niño “para acompañarla” y que hay un acercamiento entre ambas partes.

El fiscal informó que la madre denunció formalmente los hechos el 13 de septiembre en la 14ª Comisaría de Carabineros, en San Bernardo: siete días después de que la dirección del colegio se enterara del abuso y cuatro días más tarde que el presbítero se suicidara. Esa es la única denuncia que consta en el proceso, señala el fiscal Sobarzo, pues la información aportada por religiosos del obispado y por un integrante del “equipo asesor” de la congregación de la escuela fue recopilada en el marco de la investigación por el suicidio y no se considera una denuncia como tal.

-La fiscalía se enteró de la acusación de abuso cuando el sacerdote ya estaba muerto –informa, taxativo, el fiscal Sobarzo. El Ministerio de Educación y la familia del menor, también.

El canciller de la diócesis, Eric González, dice que el obispado actuó con la máxima urgencia, tal como está prescrito en los nuevos protocolos adoptados por el Vaticano para enfrentar casos de abusos cometidos por sacerdotes.

-Recibida la denuncia se abrió automáticamente una investigación eclesiástica. Ese mismo día los dos vicarios concurrieron a la casa del padre René y cuando él les confirmó que había una conducta impropia de su parte, le dijeron que al día siguiente, a primera hora, se comunicaría la situación a la fiscalía. Ambos le pidieron que él asistiera a la fiscalía y quedaron de ir juntos en la mañana. Le ofrecieron compañía durante la noche, pero él no quiso –relata el canciller, quien indica que el religioso Aguilera atravesaba por una depresión producto del fallecimiento de su madre y de los efectos secundarios de un by pass gástrico que lo había hecho bajar de peso aceleradamente.

El fiscal Sobarzo concuerda en que si se hubiese actuado conforme a lo que indica la ley, probablemente no habría quedado abierta la ventana de tiempo que dio pie al suicidio. Y también en que se trata de una consideración que se debe tener en cuenta como medida de protección del menor que se atreve a denunciar el abuso y que queda expuesto -injustamente- a sentirse responsable de la muerte del adulto acusado.

Publicado por

Pedro Ramírez

Periodista de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Ha sido editor nacional de revista Hoy, editor político de revista Qué Pasa, editor político y de Reportajes del diario Las Últimas Noticias y editor nacional de Diario Siete. En 2009, obtuvo el Premio al Periodismo de Excelencia otorgado por la Universidad Alberto Hurtado por el reportaje “La Historia secreta del secuestro de Cristián Edwards” (junto a Cristóbal Peña).

32 comentarios en «Cura que se suicidó tras confesar abuso a menor fue vicario de Educación y exoneró a profesora lesbiana»

  1. Es una tremenda pena enterarse una vez mas del abuso de menores por parte de sacerdotes, me doy cuenta que la iglesia aunque se sienta acorralada por tantos casos, no cede y no actúa prontamente como debiera. Lo lamento enormemente, por ese joven, pobrecito, no tiene la culpa de absolutamente nada, pero por el proceder indigno de ese cura que lo dejó marcado y quizás a cuantos mas, debe estar preguntándose porqué a él, espero que reciba la ayuda necesaria y la comprensión total de su familia y de su entorno cercano. Los curas y la iglesia ya se las arreglan lo mas bién solos.

  2. No es por nada, pero ¿CIPER es una especia de come curas, versión siglo XXI? Me parece bien y fundamental que en un sociedad civil exista un periodismo de investigación con mayúscula. Sin embargo, llama la atención que las malas prácticas de los sacerdotes sean prioridad. ¿Nadie más delinque en este país? ¿Es factible que la Iglesia también genere aportes a la sociedad civil?

  3. La iglesia durante siglos ha hecho lo que ha querido, su historia esta plagada de abusos de todo tipo. En los 80 conoci a curas y monjas solidarias con las cosas que pasaban, pero dentro de ellos habia varios curas que tenian pareja y en realidad, molesta enterarse porque se supone que hacen voto de castidad. Yo esto no lo condeno, claro que sí a los delincuentes pedofilos, pero molesta la hipocresia. Alguno se salio y se caso, pero otros estan en sus paises envejeciendo y uno espera que por lo menos luchen contra el celibato.. pero nada-

  4. Marcelo Andrés, la portada del sitio de CIPER hoy, 22 de noviembre de 2010, incluye referencias a 13 artículos. Dos de ellos tienen que ver con la Iglesia. ¿En qué basas tus críticas?

  5. Es el colmo que aun sabiendo de diversas conductas de curas pedofilos, se de tanta importancia a hechor y no a la victima…. cuando podremos, como chilenos, como sociedad toda ser capaces de ante todo proteger a la victima y no ensalzar tanto al pedofilo…. basta de impunidad, la iglesia con su magno dominio aun no entiende porque cada dia tiene menos feligreses….!!

  6. Impactante pero para mí, el perdón entre seres humanos no existe
    cuando se ha causado un daño tan severo. Sí creo que el pedir
    disculpa, engrandece al ser humano y le da una tranquilidad
    que su cuerpo y alma lo agradece. Siempre he querido que su SS
    que me envio preso y me cambio la vida me dijera porque lo
    hizo si bastaba leer mi declación inicial. Gracias por ética
    de informar tocando el Poder de la Iglesia ATTE Y GRACIAS

  7. marcelo andrés, algún problema con que este tipo de noticias sea informada al detalle. Evidentemente hay muchos otros delitos informados ampliamente por diario y televisión, sin embargo me he informado de esto a través de este sitio.. y si ,, la iglesia también genera aportes y buenas obras a la sociedad…con dinero que le dona la misma sociedad…dinero que también le sirve para mantener un pequeño y humilde lugar llamado Vaticano.

  8. Qué lamentable por todos los involucrados, en especial por el muchacho, en primer lugar, pero también por el sacerdote. Lo aún más triste e incluso indignante es la homilía del obispo González en que acude a Dios con descaro ¡Ahora leo que él sabía la causa del suicidio! ¿Cómo pueden creerle en su rol de pastor, tanto los sacerdotes como los feligreses? Debe exigírsele reconocer y pedir perdón público por lo que parece simulada ignorancia de causa de esta tragedia usando a Dios y al dolor de sacerdote a su cargo, al cual bien conocía. ¡Y todo ello en Misa! ¿Quién es Dios de verdad y cuál el sentido real de su misión y del rango obtenido para personas como ésta?

  9. Marcelo Andres, que impresionante tu postura.Frente a un articulo que vuelve a confirmar que la Iglesia no sabe reaccionar frente a los abusos sexuales que cometen sus curas,que oculta y trata de proteger a delincuentes, tu opinas que Ciper es tendencioso. No dices nada respecto a la horrible imagen de un menor expuesto a un abuso de poder en un momento como la confesion,que le han ensenado es sagrado. Verse a solas con un tipo que es su referente moral y que te ataque de esa manera, tener la valentia de superar la verguenza y denunciar los hechos ante la profesora. Estos delitos son horrorosos y deben ser perseguidos de manera implacable por la prensa que ha demostrado ser el unico medio eficiente frente a la inoperancia y conveniente silencio de la Iglesia.

  10. Marcelo Andrés, se refiere a que la unica noticia publicitada por su enlace con La Tercera, es el abuso del sacerdote que se suicido. Una extraña alianza entre un medio complice de los crimenes de DDHH en el Regimen Militar. Además de ser otro medio que quiere manejar el pensamiento y la economía del país. Con este medio supuestamente independiente. Es como si la CNI hubiera hecho publicidad en el Rodriguista.

    Lamento la falta de prolojidad del colegio para hacer la denuncia, pero a que viene que un caso pase a ser de un sacerdote a sacerdotes. Extraña manera de manejar la noticia.

    Existen 4000 curas y 7000 mil monjas. Miles de laicos. Millones de fieles. En el documental “Manzanas Podridas” dado por TVN, mostro claramente que los abusadores es menos del 5%. Pero algunos medios y algunas personas denostan como si fueran una mayoria.

  11. Sólo me da rabia, que los profesionales no conoscan las leyes y la ética de la profesion. Soy psicologa de niños, trabajé en un colegio y me tocó denunciar abusos, es complicado…pero es nuestro deber de proteger…me da rabia y vergienza la calidad ética de algunos profesionales y colegas….

  12. Le respondo al señor Mollo: el abuso de menores por parte de sacerdotes de la iglesia católica debería ser 0.0%. Si es un solo niño el abusado por un sacerdote de la iglesia católica, esto es demasiado, aquí no estamos hablando de número ni de porcentaje, sino de daño y ese, muchas veces es irreparable. No nos olvidemos que se trata de “ejemplos morales” (según lo dicen ellos mismos). No defendamos lo indefendible.

  13. De la actitud y homilía del Obispo González no me extraño, conociendo su oscuro pasado, lo que si me sorprende aún es que la jerarquía eclesiástica al pedir perdón no haga ninguna mención especial de las víctimas, solo se conduelen de sus hermanos curas. Esto me deja “marcando ocupado”. Y fíjense en la diferencia de lo que González dice a la profesora lesbiana y lo que dice en su prédica en el funeral de Aguilera. Grande la diferencia ¿verdad?

  14. Octavio González dijo que los atentados cometidos contra niños de escasos recursos en Escuela de Renca están siendo ocultados por la Corporación de Educación de la alcaldesa Vicky Barahona,UDI.
    http://rie.cl/lanacioncl/?a=115096
    ¿Porqué ningún medio de comunicación siguió esta noticia?

  15. Todo en este caso es delicado y doloroso. En primer lugar, me alegra que la Iglesia de San Bdo se acerque al chico víctima y su familia, con el afán de apoyar, no de callar.
    En segundo lugar, me resulta raro que no hayan salido a la luz más casos de víctimas, lo que suele ocurrir en casos de pedofilia. Es muy raro una persona pedófila con sólo un abuso.
    Una precisión: René fue vicario de la educación nombrado por monseñor Orozimbo Fuenzalida. El caso de la profesora fue una orden que recibíó de parte del obispo que ejercía en ese momento. Esto lo supe por el mismo padre René a quien conocí por muchos años.
    Imagino su angustia y dolor, su soledad… para tomar una decisión así. Tomar la decisión de matarse es producto de no ver alternativas, de carecer de posibilidades, más aún cuando se está débil, frágil por la salud física y psicológica. Así que revisen sus conocimientos acerca de lo que considera el catecismo como pecado. El suicidio es producto de enfermedad mental, por lo tanto, no es pecado.
    Una última reflexión: sería interesante indagar los procesos de reclutamiento (pastoral vocacional), formación (seminarios y noviciados) y acompañamiento que tienen los religiosos. Durante mucho tiempo todo esto no se consideraba, y los resultados los tenemos en estos sucesos.

  16. Otra precisión para que aprendan a investigar y luego escriban: el padre Andrés, de los Sagrados Corazones no podía haber sido Vicario de la Educación de San Bernardo en los años que indican, porque la Diócesis se creó el año 1987. Lo recuerdo pues estuve cuando asumió don Orozimbo Fuenzalida. Antes, el sector que ahora es la Diócesis dependía del Arzobispado de Stgo, donde la Vicaría de la Educación debía dar las autorizaciones.
    El padre Andrés debe haber acompañado a la profesora porque era el capellán de las Hermanas de la Inmaculada Concepción.
    Por favor, periodistas investiguen como corresponde.

  17. hasta cuando va a permitir el Estado chileno que los curas se crean por sobre la ley, ellos habren investigaciones “eclesiaticas” según el “derecho canonico”..pamplinas lo que vale en Chile es la ley chilena y los codigos de procedimiento penal y civil chilenos…el resto es cuento…

  18. ¿Cuántos años que los curas vienen haciendo esto y recién ahora la opinión pública se entera? ¿Por qué colocamos en el altar a los curas? Si son personas con virtudes y defectos; es una profesión más y punto. Hace un momento leía, que la iglesia realizó una misa en Maipú y los curas debían pedir perdón de rodillas por los actos de los curas pedófilos y SOLO uno se arrodillo, el resto no lo hizo PORQUE se iban a ensuciar los hábitos. ¿Que tal? Y dicen algunos que siguen el camino de Jesús.

  19. Conocí al Padre Rene Aguilera en el Seminario Menor de San Bernardo donde el era la persona a cargo. En esos años nunca vi ni escuché comentario alguno sobre abusos o malos tratos con los menores que allí vivían, por el contrario siempre vi en él una actitud de apoyo y buen ejemplo para ellos. La acusacion del menor puede ser verdadera porque entiendo perfectamente que en momentos de debilidad emocional, como lo que estaba viviendo el Padre Rene, pueden cometerse actos impropios. Pero ¿dónde estaba el apoyo de sus colegas y del Sr Obispo en esos meses? si ellos sabían que el Padre René tenia depresión, se habia muerto su madre, estaba gordo y se opero para ello, ¿porqué no lo acompañaron más?. Conozco muy bien como trabajan en ese Obispado de San bernardo y la soberbia y su orgullo no los dejan acer las cosas bien. Lo lamento primero por el menor que sufrio mucho y por el Padre que era un buen aporte en esa diocesis.

  20. LEYENDO EL ARTICULO ME TRAE A LA MEMORIA LA TRAGICA DECISION DEL P. RODRIGO ALLENDE MUÑOZ, SE PARECEN LAS HISTORIAS, YO ME PREGUNTO COMO SE PUEDEN DEFENDER SI YA NO ESTAN… QUE HACE LA IGLESIA POR SUS SACERDOTES PARA ACOMPAÑARLOS… DEJANDOLOS SOLOS… ME PARECE QUE HOY NINGUN CURA TIENE DERECHO A DEFENDERSE, ES QUE REALMENTE ESTAMOS FRENTE A UNA CAZA DE SACERDOTES… EL ABUSO SUPUESTO DE PARTE DEL P. RODRIGO ES A UN JOVEN DE 19 AÑOS, ESTO ES REALMENTE UN ABUSO?, CUANDO MUCHOS DE ELLOS BUSCAN INVOLUCRARSE, PARA LUEGO PEDIR Y PEDIR… Y CUANDO YA NO PUEDEN SACAR MAS DENUNCIAN… ENTONCES QUIEN ES EL DELINCUENTE?

  21. Con comentarios como los de Matías me avergüenzo de decir que soy católica ¡¿Cómo es posible relacionar la depresión con la pedofilia?! Claro, es MUY normal tener depresión y “oh! de pronto me siento atraído por niños.. no sé qué hago”. Cómo se pueden justificar estos actos con la depresión, la muerte de un ser querido o incluso operarse porque está “gordo”… Ni siquiera es necesario estudios psicología, sólo 2 dedos de frente y un poco de humanidad. En qué gastan el dinero de los fieles? En realizarse mangas gástricas porque están GORDOS?! ATROZ. NO SE PUEDE JUSTIFICAR LO INJUSTIFICABLE. Estos tipos son unos enfermos mentales que necesitan tratamiento psiquiátrico y orden de alejamiento a cualquier lugar con niños y jóvenes. Y que los manden a la cárcel como los demás mortales, ¿cómo es posible que los envíen a hacer “penitencia y oración” a monasterios? Por favor!! Hay tantas cosas que cambiar en la Iglesia y ojalá que el papa Francisco lo haga. Al menos ya está comenzando con reformular el banco vaticano, para eliminar toda la mafia que operaba allí dentro. 

    PD: Y el activismo no me dice nada acerca de la bondad de una persona, si en lo privado actuaba como un ser despreciable que arruinaba para siempre la vida de quizás cuántos niños.

    PD2: Lean el interesante testimonio de Sandra Pavez, la ex monja y profe de religión que se declaró lesbiana. Otro claro ejemplo de la tremenda hipocresía en la iglesia católica.

    PD3: Pero no todo es tan negro. Si no la han visto aún, vean la entrevista que realizó el programa El Informante a Felipe Berríos. Emocionante y admirable. 

  22. Que pena…..me.da.todo lo que dicen del Padre una vez muerto……deberían.mostrar su confesión firmada…..ya que muerto no creo que reconozca nada…..El joven que hizo la denuncia….al tiempo de la muerte del Sacerdote dijo que era mentira……El padre dejo una carta para alguien leal…..Donde dice que el no fue……Es verdad que estaba con depresión……debido a una operación…..y no era el mismo que yo conocí en 2005….Pero la escencia era la misma…..El no es ni un abusador ni un violador…..fue alguien que dio más que muchos en toda una vida….Se mató porque quien tenía que creerle le dijo que se culpara…..así sería más fácil…..y solo lo cambiarían de Iglesia….pero el sabía que admitir esa mentira acabaría con su legado…..con todo lo que era importante para el…..Respecto a la profesora es lógico…..todo católico sabe que la homosexualidad no es bien vista En la iglesia….muchos menos si es pública y activa……cualquiera hubiera hecho.lo mismo…..no yo con 25 años estoy de acuerdo en que un.homosexual enseñe religión…..porque hasta donde se Dios creo hombre y mujer…..a no ser que haya otra versión de la Biblia que yo desconozca…….Fuimos más de 500 personas las que creyeron en el Padre y que se que aún lo hacemos…..porque el.era un ángel…..nunca se hizo el hipócrita…..al.contrario……Padre D.E.P……. muchos lo recordamos…..

  23. Lo conocí cuando era Hermano Marista y profesor de Religion en el I.I.O.O. de Rancagua y acorde a su comportamiento de aquella epoca, creo a pie juntilla que la acusación hecha es cierta.

  24. Yo fui su alumna. Recuerdo que él, una semana antes de su suicidio, nos hablo del pecado enorme en que consistía suicidarse, que eso nos condenaría al infierno…nos dijo a nosotros, alumnos de quinto básico que con suerte comenzabamos a entender lo que era lo malo y lo bueno. Siempre fue un tipo demasiado gentil, demasiado turbio…

  25. Yo conocí al “padre René”, era un guía para el que hoy es mi marido, desde un principio encontré anormal esta amistad, participe de matrimonios, bautizos y ceremonias donde el predicaba muy lindo en celebraciones familiares y cada vez que me encontraba solo con el me hacía pedazos, con críticas, burlas, desde ahí comencé a sospechar que era un pedofilo, que él estaba enamorado de mi pololo en ese entonces. Un día después de una misa en donde muy pocos me saludaron y sentía sus miradas acusadoras, me armé de valor y después de escucharlo preguntar si había confesado mis pecados (por supuesto que eso lo hacía cuando se encontraba solo conmigo) le respondí René, y tú condensaste tus pecados, porque tu y yo sabemos que te escondes dejado de esa sotana y no eres más que un enfermo al que le gustan los niños, te aseguro que mis culpas y pecados no se comparan con los tuyos. Esa fue la última vez que le hable y desde ese minuto su vida se fue a la mierda, me casé con su gran amigo y el tampoco le volvió hablar, me hizo la vida a cuadritos, tanto daño, nadie me creyó ¿quien era yo? Una adolescente que comenzó a pololear con su amigo y el un sacerdote respetable, inteligente que solo predicaba del corazón y convenció a todo el mundo que yo era la mala influencia, que yo separaba esta gran y sana amistad!!! Y el tiempo me dio la razón, era un PEDOFILO, nada de depresión, nada de soledad, era un enfermo que le gustaban los niños y abusaba de su poder, primero como profesor en los maristas de Rancagua, después en una capilla en La Pintana donde siempre habían niños y adolescentes, por último donde se suicido.
    Mi consuelo es que con su decisión hay un pedofilo menos en este mundo…

  26. Despues de tts. años de ésta terrible tragedia, y con mucho dolor expongo mi testimonio ese cura pedófilo a mi me ayudó mucho en una tragedia que viví en mi vida , conocí a su madre . Tengo plena convicción que el señor lo perdonó y como el mismo me dijo a mi si en el último minuto de vida pidió perdón a Dios, Dios lo perdonó era muy bueno, buen hijo, buen amigo. QEPD. . Aún que pasen los años Rene querido pido a Dios por ud. , me ayudó mucho para superar mi dolor tan gde. como es el suicidio de mi hijo.. VUELA ALTO AMIGO QUERIDO TMB. HIJO AMADO..

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