El informe de Unasur que devela la masacre de Pando

 

En septiembre pasado, al menos 20 campesinos murieron en una masacre en la región de Pando, en Bolivia, durante una marcha a favor del presidente Evo Morales. Para investigar los hechos y aplacar la crisis en el país altiplánico, Michelle Bachelet -como presidenta pro témpore de Unasur- y respondiendo a una solicitud del presidente Morales, nombró a una comisión que acaba de entregar su informe final, en el que se responsabiliza a funcionarios locales opositores. Ver informe completo

La convicción intelectual y moral de que hubo una masacre “de lesa humanidad” (según los dictámenes de Naciones Unidas) en distintos sitios del departamento de Pando en Bolivia, es la primera conclusión de la comisión mandatada por los presidentes de Unasur para investigar los brutales episodios de muerte y violencia que conmocionaron al país altiplánico el 11 de septiembre pasado y que esta semana fue entregado al presidente Evo Morales en el Palacio Quemado en La Paz.

La comisión, que estuvo presidida por el jurista argentino Rodolfo Mattarolo e integrada por otros ocho expertos, entre ellos el abogado chileno Luciano Fouillioux, emitió un informe de 63 páginas.

Sobre los responsables de la masacre, el texto afirma: “Se han producido numerosas ejecuciones sumarias o extralegales… así como se tiene por probado que éstas fueron practicadas por agentes pertenecientes a la estructura del gobierno prefectural del Departamento de Pando o por personas afines a esta, las que actuaron de manera connivente o bajo la aquiescencia de dicho gobierno”.

El informe “Hacia un alba de justicia en Bolivia” fue resultado del trabajo de seis semanas de los investigadores y lleva adjunta una base de datos, pericias y videos que dan cuenta del febril trabajo en terreno durante los cuales recogieron estremecedores testimonios de sobrevivientes en distintos puntos, incluyendo Brasileia, en Brasil, donde un grupo de campesinos encontró refugio. La policía brasileña de la frontera les informó que alrededor de 600 bolivianos la cruzaron en esos momentos huyendo de la violenta represión.

“Allí vi a una campesina asesinada con su bebé en los brazos. Les dispararon a los dos y quedaron allí tirados”, se lee en un acápite. 20 personas al menos fueron asesinadas durante las horas de violencia en Pando, a raíz de la dura oposición de las fuerzas políticas de los cuatro departamentos más ricos de Bolivia que reclaman su autonomía a la nueva Constitución de corte indigenista .

La negación del derecho a la tierra es el principal origen de la violencia y de los abusos, dictaminó la comisión. Todo comenzó cuando un grupo de opositores a Morales se tomó las dependencias del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) en Pando y los campesinos organizaron una marcha para intentar recuperarla ante el temor creciente de una reversión al otorgamiento de tierras. Fue entonces que estudiantes y docentes de la Normal (instituto que forma profesores) se unieron a la marcha.

“Jhonni Cari (25 años), Wilson Castillo (19 años) y Alfonso Cruz (20 años), estudiantes de Pedagogía, fueron privados de su libertad, torturados y finalmente muertos además de haber sido mutilados (‘tenían la lengua y las orejas cortadas, les sacaron dientes y a uno le habían vaciado un ojo’) por acción directa de elementos pertenecientes a los grupos cívicos y prefecturales”, se lee en otro párrafo.

“Entre los marchistas había campesinos, pero había otro tipo de gente también, estos normalistas de Filadelfia: ¿qué hacían ahí?”, afirmó el ex prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, quien fue escuchado en la prisión de San Pedro en La Paz, por la comisión mandatada para buscar la verdad. Fernández reconoció que su gente estaba armada.

“Dispararon directamente a los campesinos y a los normalistas, como paramilitares preparados para estas emboscadas. Entre ellos reconocí al ex director de la Normal de Puerto Rico, un agente de Leopoldo Fernández, que estaba entre ellos indicando quiénes eran normalistas”, dice un testigo presencial.

El inicio de la violencia y porte de armas por parte de los sectores afines al ex prefecto Fernández cuenta con múltiples evidencias: numerosos videos filmados en el momento de los hechos, pericias balísticas y testimonios. No fue posible probar la existencia de armas entre los campesinos. Ni siquiera los videos filmados por los propios funcionarios prefecturales lo muestra. Sí se observan hondas y palos.

“Pruebas sustanciales que generan la convicción de que existieron torturas y tratos crueles efectuados de manera masiva y sistemática por los sectores cívicos y prefecturales en contra de los campesinos”, es otra de las conclusiones de la comisión que no logró determinar la existencia de desaparecidos a pesar de la gran cantidad de testimonios recogidos al respecto. Por ello recomiendan “profundizar la investigación”.

Otra cuestión que revela el trabajo del equipo de Mattarrollo es la “marcada ineficiencia en el sistema judicial penal” y policial de Bolivia. Y entrega siete puntos críticos sobre la facilitación de la impunidad.

“Yo decía que los niños no tienen culpa, los mataron y los botaron al arroyo. No hemos podido recogerlos. Las sardinas se comen todo lo muerto. Uno tenía un año, el otro tenía unos seis meses…”. Es el testimonio de un crimen brutal que no pudo ser comprobado y que, como los otros, deberán ser investigados y sancionados por la cuestionada justicia bolviana.

Publicado por

Mónica González

Premio Nacional de Periodismo 2019, Ex directora de CIPER (2007-2019). Fundó y dirigió la revista Siete+7 y el Diario Siete. Fue subdirectora y editora de investigación del diario La Nación, subdirectora de revista Cosas y reportera de investigación en las revistas Cauce y Análisis. En sus inicios trabajó en el diario El Siglo y en la revista Ahora. Corresponsal en Chile para el diario argentino Clarín (desde 1995). Es autora de los libros Bomba en una calle de Palermo (1986), junto a Edwin Harrington; Los secretos del Comando Conjunto (1989), con Héctor Contreras; Chile entre el Sí y el No (1988), junto a Florencia Varas; y La Conjura. Los mil y un días del golpe (2000). Junto a Patricia Verdugo y Ricardo García, autora de la historia sonora de 1973 “Entre el dolor y la esperanza”. Ha recibido el premio “The Louis M. Lyons Award for Conscience and Integrity in Journalism”, de la U. de Harvard (1988), el Premio Anual de la Comisión de Derechos Humanos de España (1985), el premio María Moors Cabot de la U. de Columbia (2001), el premio Dan David de la U. de Tel Aviv (2006), el premio “Homenaje” de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (2006) y el premio Periodismo de Excelencia al mejor reportaje de 2008 que entrega la Universidad Alberto Hurtado de Chile (con Cristóbal Peña y Francisca Skoknic). En 2010 recibe el Premio Mundial Unesco-Guillermo Cano de la Libertad de Prensa.

13 comentarios en «El informe de Unasur que devela la masacre de Pando»

  1. Este tipo de investigaciones realizadas por partidarios de Morales, como son los presidentes y presidentas de izquierda de Unasur no dan ninguna garantía de objetividad. Nada dice el informe de los mercenarios venezolanos o cubanos mezclados con la enardecida multitud de masistas que actuaron en Pando contra el gobierno prefectural, asusados por el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana.
    Esta visto que la represión gubernamental, que militarizó Pando con Estado de Sitio y el ilegal encarcelamiento de su prefecto, no es tomada como tal si viene de un “compañero” revolucionario como es el “Presidente” Morales.
    Me imagino como sería el griterío si lo mismo hubiese sido realizado por Banzer.
    Los bolivianos han denunciado que el socialista chileno Juan Gabriel Valdés, designado para encabezar la investigación, ha mostrado una total falta de ecuanimidad que opaca los resultados de su investigación.

    “Patria o Muerte, Venceremos…”

  2. Uff, qué te pasa Jorge Courbis. El fanatismo no puede negar totalmente a la razón.

    Acá en Chile estamos hartos de escuchar, a pesar de toda la evidencia, a los fanáticos de Pinochet acerca de las “eventuales violaciones a los derechos humanos”.

    Deja de ver conspiraciones.

    Lo ocurrido en Pando es definitivamente repugnante.

  3. quien es ese fascista? Jorge Courbis,vive en chile?es Boliviano? es miembro de algun organismo represor?este individuo esta desinformando,negando los crimenes,el pdte.morales tiene todo el derecho como jefe supremo de la nacion electo democraticamente,de decretar estado de sitio,el habla de banzer el narcodictador,aqui se trata de crimenes de lesa humanidad,estos asesinos confiaban en la impunidad,como siempre a ocurrido en Bolivia la muerte de indigenas no importaba a nadie,conozco Bolivia y se del racismo de los cambas(blancos) hacia los coyas(indios)este pueblo sufrido y explotado en trabajo esclavo en este pais de una minoria racista y criminal y acobertado por un poder judiciario corrupto y cobarde.soy Chileno y me hago solidario con el sufrimiento de estos,y el castigo a los asesinos y mandantes de estos crimenes,jorge courbis debe pertenecer a la minoria racista y criminal de los cambas.

  4. Es increible, como se ha manipuilado lo ocurrido en Pando, soy Chileno radicado 27 años en Bolivia y nunca en mis 66 años he visto pisotear las leyes y la Justicia de la manera que se está haciendo acá y creo
    que estas desafortunadas intervencionmes del gobierno Chileno no le estan haciendo bien a nadie menos a Chile.

    Atte Marcos

  5. LA MATANZA DE PANDO Y EL INFORME DE UNASUR
    Pedro Portugal Mollinedo
    http://www.periodicopukara.com
    A través de Rodolfo Mattarollo la Unión de Naciones Sudamericanas, UNASUR, presentó el 3 de diciembre su informe sobre los enfrentamientos sucedidos en Pando, Bolivia, este 11 de septiembre.
    Este informe es neto y categórico: Para UNASUR no se trata de un enfrentamiento, sino de “ejecuciones sumarias o extralegales” realizadas por personeros de la prefectura del departamento de Pando.
    El informe detalla datos “que generan la convicción de que existieron torturas y tratos crueles efectuados de manera masiva y sistemática por los sectores cívicos y prefecturales en contra de los campesinos”. El documento insiste en datos como que un cadáver ‘tenían la lengua y las orejas cortadas, les sacaron dientes y a uno le habían vaciado un ojo” y que “mataron a una campesina con un bebé de meses en sus brazos. Les dispararon a los dos y quedaron allí tirados”.
    Como corolario, este informe señala que el trasfondo profundo de esta masacre fue el racismo: “Se desencadenó una clara persecución a un grupo con colectividad, con identidad propia, fundada en motivos raciales, nacionales, étnicos, culturales y sociales”.
    Aparentemente, este informe debería satisfacer a quienes están identificados con las luchas y derechos de los pueblos originarios. Desde ya, individuos y agrupaciones llenan los medios informales de comunicación con denuncias que repercuten esta “nueva masacre” de que son víctimas los indígenas en Bolivia. El mismo presidente de Bolivia, Evo Morales, indicó a la prensa que “…No es ningún enfrentamiento, sino es una masacre (…) Una investigación científica sobre la masacre. Y lo que dijimos se verifica con esta investigación…”
    Sin embargo, este informe, sus antecedentes y sus consecuencias, no coadyuvan en nada a los intereses históricos y políticos de los pueblos indígenas y son más bien parte de la tramoya colonial que sigue vigente en Bolivia y en los países de este continente.
    No voy a soslayar la realidad atroz de muertos y mutilados indígenas y campesinos en Pando. No voy a apuntalar la tesis según la cual no habría racismo en Bolivia, cuando este se expresa en nuestras tierras en manifestaciones cada vez más cruentas. Lo que voy a contradecir es la interpretación que se da a estos hechos.
    Tampoco me detendré en las inconsecuencias y quiebres del informe del señor Rodolfo Mattarollo, aún cuando es interesante observar que, según sus propias declaraciones, ese documento tiene alto grado de subjetividad al ser fundamentalmente reflejo de las “convicciones intelectuales y morales” de sus autores.
    El informe de UNASUR sobre los enfrentamientos en Pando hace parte de un contexto de subordinación del indígena y refuerza la imagen colonialista que se tiene del indio. Al afirmar que los sucesos de Pando no es enfrentamiento y sí una masacre, se valora la imagen romántica del indígena pacífico, ante un enemigo atroz que una vez más lo masacra arteramente. Así, el indio no combate, pues combatir significa pensar y actuar, tener una idea política y una estrategia militar; el indio sólo cae en emboscadas, cual silvestre animalito en vías de extinción. Y de la misma manera que para sensibilizar a los habitantes del “primer mundo” sobre la necesidad de preservar a las focas, se muestran imágenes sangrantes y atroces de las crías de focas, degolladas y despellejadas por cazadores sedientos de ganancia fácil, se insiste ahora sobre las imágenes de orejas cortadas, ojos vaciados y bebés muertos en los brazos de sus madres.
    ¿Esta imagen sirve al indio y a su causa? Si el indígena asume los mitos coloniales para liberarse, solamente se encadenará más fuertemente a la postración social y política. El colonialismo ha creado el mito del “buen salvaje”. El indígena no es ni “buen” ni “mal” salvaje, es un ser social con derechos conculcados y con un futuro de liberación, que solamente puede ser obra de él mismo.
    El mito del “buen salvaje” sirve únicamente para negar al indígena una calidad humana. Al otorgarle dimensiones meta sociales y cosmogónicas, se lo aleja de la función banal y corriente que es la de dirigir él mismo su vida social, económica y política. Es decir, se asegura el gobierno de otros sobre el indígena.
    El informe de UNASUR hace parte de esa mitología y tiende a consolidar cierta imagen del indio para confortar el poder de quienes se dicen ser sus representantes o defensores.
    Lo que sucedió en Pando fue un enfrentamiento y eso deben valorarlo correctamente los pueblos indígenas y sus organizaciones. Fue un enfrentamiento como hubo bastantes en nuestras historias. Si este enfrentamiento se produjo y terminó desastrosamente para los indígenas, es porque fue arteramente conducido a la masacre por el actual gobierno de Bolivia.
    En Santa Cruz primero, luego en Cochabamba y en Sucre y recientemente en Pando, el gobierno del MAS, incapaz de poder afrontar a sus detractores, se esconde bajo su apariencia indígena llamando a los pueblos originarios y a las organizaciones sociales que hagan ellos el trabajo de deshacerse de sus opositores. En San Julián, en Montero, en los mercados de Santa Cruz, en la ciudad de Cochabamba, en Sucre y recientemente en Porvenir, el actual poder empuja al enfrentamiento a los indígenas y luego los abandona al escarnio y a la masacre.

  6. Sr.Pedro Portugal visto que el sr hace uso de una buena retorica,para juzgar la masacre,deberia ser directo y no irse por las ramas por lo que comprendi de su raciocinio es la misma filosofia de Jaime Guzman las victimas son las culpables por ir ellas de encuentro a la muerte,y es culpable el gobierno por ser su presidente de la misma etnia de los asesinados,los armados de armas de fuego,no eran los muertos,estos estaban armados de hondas y palos,ellos no se flagelaron,fueron torturados.se le arrancaron los dientes,le cortaron la lengua, le vaciaron un ojo y estos eran estudiantes normalistas cientos de ellos huyeron para brasilea a refugiarse y escapar de la muerte.este tipo de crimen no tiene perdon, es el mismo tipo de crimen que cometio el carnicero de bosnia es crimen de lesa humanidad y su articulador y responsable el,prefecto de pando tiene que ser juzgado por sus crimenes.la razon de estos enfrentamientos es racista,los cambas no aceptan ser gobernado por un coya que ellos consideran inferior,y la perdida de privilegios.

  7. Me parece triste y decepcionante, que ante eventos tan dramaticos como la muerte de ciudadanos por parte de sus connacionales, se pretenda tejer una especie de explicación retorica y con burdas pretensiones sociologicas, como la que tan obcenamente intentan los Sres Courbis y Portugal, solo para desviar la atencion de la barbarie y la condena que crimenes de este tipo merecen, hacia las responsabilidades politicas mediatas que se puedan hipotetizar. Me parece de una pequeñez inconmensurable, tratar de explicar , justificar o disfrazar lo que no puede ni debe tener justificacion, para nadie que tenga una minima conformación valórica cristiano occidental, ni para nadie que valore la vida del ser humano. La muerte de civiles inocentes, culpables solo de pensar diferente y de tener esperanzas divergentes a las propias, a manos de fuerzas coordinadas y organizadas para matar cobardemente, amparadas en la superioridad de las armas y bajo promesa de impunidad, es una practica que contraría lo mas elemental de la idea del respeto por la humanidad , y es a la vez, lamentablemente, una leccion que algunos, por pequeñez , nunca terminaran de aprender

  8. Yo creo que para poder opinar sobre un tema tan complejo, como es la situación vivida actualmente en Bolivia, por lo menos debiéramos tener una comprensión lectora que tenga una mejor capacidad de análisis. Cosa que no ocurre en este caso, pues la mayoría de los comentarios, apenas se pueden leer, y algunos ni siquiera usan los signos con que se hilvana lo escrito.
    Es muy dificil poder opinar frente a un tema tan extremadamente complejo, como es la dura realidad del pueblo boliviano.
    Lo primero; decir que, con enfrentamientos o sin ellos, la masacre de Pando es un hecho irrefutable.
    Pero lo que es más terrible aún, es que algunos quieran sacar dividendos políticos de tan deleznables hechos.
    También hay que tener en cuenta la patente ineptitud de los gobiernos Bolivianos a lo largo de toda la historia de vida de ese país. Y este hecho es aún más patente en la actualidad, pues el presidente Morales no sólo no es capáz de prevenir tan lamentables acontecimientos, sino que además tiene que pedir ayuda externa para dilucidar lo que pasó en Pando. El último párrafo del señor Portugal es bastante coherente con los acontecimientos.
    Yo insisto en la ineptitud de todos los gobernantes Bolivianos, como principal causa de toda la problemática de ese país. Los ochenta y cuatro (84) presidentes existentes en los ciento ochenta y tres (183) años de su historia, avalan mi postura.
    Claro, el Prefecto de Pando es responsable de todo lo que se le acusa, como los Intendentes son responsables de dar las órdenes represoras en Chile, cuando los trabajadores salen a protestar. Aquí no se trata de querer negar la responsabilidad inmediata del que es responsable. Se trata de entender que, cosas tan terribles no ocurren por capricho o por casualidad, sino que hay poderosos motivos que las detonan, motivos que no surgen de un dia para otro, por cierto.
    Yo también creo que la intervención de la Comisión de la UNASUR, no fue la más adecuada, y que carece de objetividad para interpretar los hechos.
    Además la UNASUR más que una asamblea de gobernantes, parece una reunión de gente de la realeza, pues como tales fueron recibidos en Chile por la presidenta Bachelet, especialmente los izquierdistas.
    En América latina todavía hay muchos y urgentes problemas por resolver, como para que sus gobernantes sean considerados como a reyes.

  9. Lo que dice el informe es terrible si fuese realmente tal cual, pero la verdad es que hasta hoy no hay nombre ni registro de ningun niño ni bebe muerto, tampoco se castiga a los verdaderos culpables de esa masacre, por ejemplo porque no actuo el ministerio de gobierno cuando se advirtio del peligro porque habia un grupo de campesinos armados que iban camino a Cobija, desde cuando es legal que a una manifestacion pacifica, se vaya con rifles y escopetas, el ministro Rada tenia conocimiento de esto y no hizo nada en su debido momento, la comision debiera exigir justicia para todos los muertos, porque habia gente de la naval disfrazada de campesinos entre los marchistas? que hacian estudiantes de la normal de la paz en cobija?, porque estaba el ministro Quintana cuyas funciones no le competian alli, porque luego no se dejo a toda la prensa informar los hechos y se retiro a los periodistas y menos a los del canal oficial del gobierno de cobija? porque el alcalde Becerra entrego dinero y armas a los marchistas? hay muchas preguntas sin respuesta, como poblacion nos gustaria que se haga justicia y no se use a las victimas como bandera politica y nada mas, sean estos campesinos, autonomistas o estudiantes, y si hubo niños muertos menos, ademas donde estan o sus padres, quienes son, no deberian estar en el anonimato.

  10. Ya basta. Los pueblos dicen “basta”. Los israelís masacran a los palestinos (verdadero sacrificio de niños, en consecuencia, verdadero Holocausto) todos los días; los acumuladores y jugadores de casino que están atornillados al poder en Bolivia, Chile, Perú, Colombia, Venezuela, etc., etc, seguirán matando inocentes con tal de no perder sus posiciones en el poder, con tal de no perder sus privilegios.

    Ya basta!

    Necesitamos urgente traer la Revolución Bolivariana del Libertador Hugo Rafael Chávez Frías lo antes posible a Chile y todos los países del mundo, por sólo así y no de otra manera, podremos emanciparnos de una vez por todas.

    Gracias CIPER por informar a la ciudadanía de las masacres en las que incurren las fuerzas de la derecha económica y política en Bolivia.

    Ya le daremos lo suyo a los criminales que tenemos acá en Chile

  11. Hoy 23 de enero, despues de las declaraciones Blusher Alpire uno de los sicarios protagonistas de los hechos de Pando , sicarios que en verdad estaban a lado de los supuestos campesinos y servicio del gobierno totalitario de Evo (Cocaina) Morales, y de la aparicion con vida del cuarta persona declarada fallecida en su informe, vemos mas claramente que este informe fue realizado por lacayos serviles y pagados , que piesan que por que Bolivia es un pais pobre van realizar sus obligaciones de esta displicente y parcilizada manera sin que pasara desapercibido.
    Este tal Matarollo tuvo al verdadero sicario como su chofer y ayudante durante sus inverstigaciones em Pando, y con su informe propico asi la muerte civiel de quien este gobierno totalitario buscaba de cualquier forma deshacerse y quien ninguna autoridad juridiscional destituyo formalmente, y han convertido en la verdadera victima negadole posibilidades de defensa y incumpliendo los fallos a el favorables.
    De manera que se debe realizar una verdadera investigacion con profecionales parar que muertes de bolivianos de ambos bandos no queden inpunes y los verdaderos culpables y responsables, los que hoy se lavan las manos y apuntan acusadores, sean procesados y paguen por usar como carne de cañon a pobres e ignorantes que al aliento de alcohhol y unas monedas fueron a causar este terrible enfrentamiento, muerte y dolor.
    Al sseñor Matarollo la historia ya juzgo su actuacion en este episodio, y si lo vuelven a llamar debera ser para brrer el piso del Departamento Pando,

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